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San Salvador reservó boleto
Los panteras quedaron a un paso
de lograr el pase a semifinal. Ayer aprovecharon un yerro
del Once Lobos para quedarse con los tres puntos
Mauricio
Antonio Qüehl
El Diario de Hoy
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| Valió la oración.
Alexander Obregón junta sus manos y agradece al
Creador por haber marcado. Foto
EDH / Giovanni Lemus |
¿Equipo que pierde un penalti, pierde el partido?
... ¡mentira!. Sino pregúntenle a FAS y San Salvador.
Porque al igual que los tigrillos que erraron un tiro de doce
pasos el sábado antrerior, pero igual derrotaron a
Alianza, ayer los panteras hicieron lo mismo con el Once Lobos.
Alex Obregón pasó de villano a héroe
en cuestión de 35 minutos de juego. Perdió la
oportunidad de resolver en un penalti al minuto 31, pero se
redimió al 66 cuando marcó el gol que le valió
el triunfo al club metropolitano y que le deja a las puertas
de la semifinal.
Pero si bien San Salvador logró los tres puntos, hay
que decir que el cuadro chalchuapaneco mereció al menos
uno. Trasladó mejor el balón y lo mantuvo más
tiempo en su poder, pero nunca tuvo quien resolviera.
Los lobos mantenían un balance en sus líneas,
que comenzaba desde la aplicación en la marca que hacían
Anderson Batista, Libardo Carbajal y Pablo Quiñones,
hasta la pausa y el manejo de los tiempos que marcaban William
Renderos y Guillermo Rivera. Lamentablemente, Juan Carlos
López nunca tuvo quien le ayudara en la concresión.
Los panteras en cambio se replegaron en su zona baja, en donde
contenían bien por medio de Gustavo Cabrera y Selvin
Zepeda. Ramón Sánchez y Carlos Gómez
iniciaban los contragolpes, pero Fernando Fajardo siempre
hizo una demás en lugar de tirar. Obregón tenía
muchas dificultades para deshacerse de Carbajal y Batista.
Pecado y penitencia
Se iniciaba el último cuarto del primer tiempo, cuando
Batista desplazó en el aire a Fajardo. Elmer Arturo
Bonilla sancionó bien el tiro de doce pasos.
Obregón llegó al cobro y sacó un tiro
raso hacia el lado izquierdo del guardameta Allan Deras. Éste
logró contener.
El colombiano llevó sus manos al rostro y comenzó
a gritar a los cuatro vientos. Cómo pidiéndole
una explicación al Creador.
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| Se exige. Allan Deras
rechaza un balón que busca Donny Valle.
Foto EDH / Giovanni Lemus |
Había pecado y como tal, debía
redimirse. Su penitencia sería hacer algo para que
su equipo anotara.
Y lo hizo cuando tomó un mal rechazo del recién
ingresado Rony Orantes y sólo ante Deras, le colocó
el balón en el rincón izquierdo. Volvió
a gritar, pero esta vez de felicidad. Dio gracias a Dios y
envió un beso a las gradas a donde estaba sentada su
esposa y su familia. había salvado su mala tarde.
Con el triunfo San Salvador llegó a 29 puntos -los
mismos que FAS- y prácticamente está con un
pie en la próxima fase. Podría lograr su objetivo
en la próxima fecha, aunque no será nada fácil.
Eso porque debe enfrentar a Metapán en el Jorge Suárez
Landaverde. Ahí el cuadro calero es muy difícil
de superar y también necesita los puntos para clasificar.
Del infierno a la gloria
Falló
un tiro de penalti que casi le hace quedar mal con los suyos.
Pero tuvo una segunda oportunidad y no la dejó escapar.
Alexander Obregón recibió un pase
que le envió el jugador lobezno Rony Orantes y de derecha
venció al portero Allan Deras. Ese mismo que le había
tapado el penalti.
Al final el colombiano dio gracias a Dios por el resultado,
fue acosado por los medios informativos y se despidió
de sus seguidores. Había cumplido su misión.
Me equivoqué en el penal, pienso que lo aguanté
bastante pero él (Deras) también aguantó.
Quise tocárselo suave a un palo pero lo adivinó.
Fue virtud de él, consideró el atacante
de San Salvador, que erró su segundo tiro de doce pasos
en lo que va del torneo. El primero fue contra su compatriota
Juan Carlos Mosquera de Balboa.
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| Sin fortuna. Rony
Orantes sirvió para el gol de Obregón.
Foto EDH / Giovanni Lemus |
Erré el penal, pero gracias a
Dios que seguí trabajando para darle el triunfo al
equipo, complementó el delantero metropolitano.
El villano de la tarde
Ingresó al minuto 64 en sustitución
de su compañero Óscar Regalado, quien no había
tenido mayor incidencia en el primer tiempo y parte del segundo.
Llegó al juego con mucho entusiasmo y pulmón.
Tenía que recuperar balones en el mediocampo y fortalecer
la marca en la zona baja de su equipo.
Pero solo dos minutos más tarde el destinó le
hizo una mala jugada. Un balón que Fernando Fajardo
luchaba en el área, llegó de rebote a sus pies,
pero al querer rechazarlo lo sirvió para Alex Obregón
quien no tuvo problemas para definir.
Uno nunca espera que le pase algo asi, fue una mala
pelota que desafortunadamente no pude rechazar. Lástima
porque no había entrado mal al juego, expresó
el volante lobezno.
Fue la única oportunidad que tuvieron para anotar
y la aprovecharon, añadió.
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