Dos golazos, tres puntos
FAS dilapidó muchas ocasiones,
pero un tanto de Muñoz y otro de Mafla, ambos de
excelente factura, le dieron la victoria. Limeño
perdió su quinto juego seguido
Orestes
Membreño
El Diario de Hoy
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| Artillero.
Nicolás Muñoz celebra junto a Víctor
Mafla. El panameño volvió a anotar y cada
vez parece más difícil que alguien lo alcance
en la tabla de goleadores. Ya suma 10 en el Apertura.
Foto EDH |
Nada mejor que la banca de uno y de otro para graficar las
distintas realidades de FAS y Limeño. Los santanecos
se dieron en lujo de dejar a Víctor Mafla y a Alejandro
de la Cruz Bentos entre los suplentes.
Los de Santa Rosa, en cambio, no llegaron a completar los
siete lugares. Y de los cinco sustituos, dos de ellos Christian
Blanco y Walvin Zetino eran porteros, mientras que Efraín
Gutiérrez padecía de bronquitis asmática,
y a pesar de que el técnico Cocherari le dijo que no
era recomencable que ni siquiera esté en el banquillo,
él pidió estar para colaborar con los
muchachos.
FAS arrancó impreciso, carente de ideas y sin profundidad,
lo que le permitió a la defensa Limeño controlar
sin problemas los escasos intentos ofensivos del primer tiempo.
El uruguayo Leonardo Sum, con oficio de sobra para manejar
la línea de tres, se encargó de frenar al equipo
de Castillo. No podía Muñoz y tampoco Reyes,
que en el día de su cumpleaños 28 esperaba celebrar
su gol número 100 y no pudo.
Con el ingreso de Víctor Hugo Mafla, al 32, los
santanecos empezaron a inclinar la cancha, pero esas buenas
intenciones no pasaban de eso. A tal punto que la máxima
emoción del primer tiempo la dio el locutor del Quiteño,
cuando anunció que el líder San Salvador iba
perdiendo en Ahuachapán. Del juego, nada.
Las verdaderas diferencias entre un equipo sólido y
con la mente puesta en el título FAS y
otro plagado de limitaciones y en plena crisis de resultados
Limeño quedaron expuestos en la segunda
etapa. Cuando Mafla desplegó todo su fútbol
y Muñoz demostró que dentro del área,
y a veces afuera también, es un delantero temible.
Precisamente una combinación entre estos dos provocó
el primer gol, a los 6. Un pase perfecto del colombiano
fue aprovechado por el panameño, que tomó la
pelota de aire y la clavó lejos del alcance de Santos
Rivera.
A partir de entonces, ya con Bentos en lugar de Reyes, FAS
fue una tromba. Con un asedio constante, parecía que
iba a hacer el tercer gol antes que el segundo. Primero lo
tuvo Mafla, posteriormente el portero se le negó a
Muñoz, después se lo perdió Álvarez,
luego no llegó Mafla y más tarde el travesaño
devolvió un cabezazo de Muñoz.
Entonces llegó lo impensado. En un contraataque, Limeño
movió bien sus piezas y logró que Deris Umanzor
llegara a posición de gol y venciera con un zurdazo
implacable a Luis Castro al 78. Hasta ese momento los
ataques de los de Santa Rosa habían sido tímidos
más allá de que el propio Umanzor, Galdámez
y Jovel son jugadores que tratan bien la pelota. Pero pocas
veces eran ayudados por el resto, a excepción de alguna
subida de Hugo Viveros.
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| En
la banca. El hondureño vio el segundo tiempo con
los suplentes. Foto EDH |
Tocados en su ánimo, los locales no se desesperaron.
No tuvieron tiempo. Cinco minutos después, a siete
del final, llegaría el golazo de Mafla que liquidó
el pleito. El colombiano se sobrepuso a la marca de Sum y
a la salida de Santos Rivera, y casi sin ángulo definió
suave de zurda para poner el 2-1.
El resultado final no hizo más que reflejar los momentos
de uno y otro. Uno, sólido y tranquilo. Otro, al borde
de la desesperación.
Williams Reyes no pudo celebrar
Todo estaba preparado para que sea su día. Williams
Reyes cumplía ayer 28 años y estaba a un gol
de celebrar su tanto número 100 en Primera División.
Sin embargo, el hondureño vivió un cumpleaños
poco feliz. Sólo tuvo dos ocasiones de concretar y
no pudo. La primera fue al 13, cuando fue apurado por
el uruguayo Leonardo Sum y la pelota fue controlada por el
portero Rivera. La segunda fue al 37, cuando su zurdazo
de media distancia se fue desviado.
Si bien participó de los circuitos ofensivos de FAS,
no tuvo una de sus mejores tardes. Sólo jugó
los primero 45 minutos, ya que Alberto Castillo decidió
reemplazarlo por Alejandro de la Cruz Bentos en el entretiempo.
Es que Williams había jugado todo el partido
allá en Panamá y necesitaba descansar. Ha hecho
mucho esfuerzo esta semana, comentó el entrenador
peruano.
Al salir de los camerinos, Reyes firmó autógrafos
y se fotografió con los aficionados como si en verdad
hubiera convertido el gol del centenario. Tengo una
infección en la garganta y me estaba costanto respirar,
se justificó el goleador, aunque en ningún momento
lo puso como excusa.
¿Dónde celebró Reyes su cumpleaños?
En casa de su suegra, donde le tenían preparado un
pastel con el número 28. Seguramente también
tenían preparado una velita con 100, aunque para eso
todavía habrá que esperar. En algún momento
llegará. ¿Será el miércoles contra
San Salvador o el dómingo con el Águila?