 |
TABLA DE POSICIONES |
|
 |
GOLEADORES |
|
|
 |
 |
 |
|
|
|
|
 |
Feo, pero igual ganó
Águila sumó su segunda
victoria de la mano de Carlos De Toro. El fin de semana
viaja a Santa Ana para el clásico nacional.
M.
Qüehl/ M. Posada
El Diario de Hoy
 |
| El
escudero. Darío Larrosa acaba de marcar el primer
gol de los aguiluchos y se dispone a celebrar con sus
compañeros. Foto EDH |
Águila jugó feo y terminó sufriendo,
pero igual ganó y sumó su segunda victoria de
la mano de su nuevo técnico, el argentino Carlos De
Toro.
Con el triunfo de anoche ante el Once Lobos, los emplumados
agarraron impulso para librar el díficil partido que
se les viene el próximo fin de semana cuando, al enfrentar
al FAS, se jueguen buena parte de las posibilidades de clasificar
a la siguiente ronda.
Las anotaciones aguiluchas llegaron por intermedio de Darío
Larrosa, de penal, al 33 y de Eliseo Salamanca al 51.
Por los occidentales descontó Claudio Pasadi al 75.
El Once Lobos, envalentonado por la victoria a media semana
contra el Balboa, se plantó en el Juan Francisco Barraza
con una sola idea: repetir, por lo menos, el empate 2-2 que
sacaron en su propia cancha en la primera vuelta.
El técnico Carlos Recinos encomendó a Guillermo
Rivera, quien cumplió sus dos juegos de castigo, las
labores de creación, a la par de William Renderos.
Además, Imacasa propuso un esquema muy
ofensivo, con López Padilla, Nito González y
Ramón Pasadi en el frente de ataque.
Por su parte, De Toro repitió el esquema que utilizó
contra Limeño, con excepción del portero Henry
Hernández, quien ocupó el puesto del suspendido
Misael Alfaro.
El juego comenzó con un ritmo vertiginoso, pero sin
mayor control y con abundantes pelotazos.
Sobre el 33 y cuando Once Lobos ejercía una fuerte
presión sobre la oriental, Memo Rivera empujó
en el área chica al Zarco Rodríguez.
El árbitro central Rodofo Sibrián no dudó
ni un instante y decretó la pena máxima, que
Larrosa hizo efectiva.
Luego de ese gol, la intensidad del juego disminuyó,
con un Águila que intentaba crear peligro por la banda
derecha, y con un Once Lobos que quería llegar, pero
cuyos volantes no lograban hilvanar ninguna jugada de peligro
para sus delanteros.
Recién iniciado el complemento, Arnold Cruz sacó,
sobre la línea de gol, un remate de Nito González.
En la jugada posterior, El Torito Salamanca, incorporado
al ataque, aprovechó un error en la cobertura de la
zaga lobezna y, tras la prolongación de Larrosa, puso
el 2-0.
A pesar de estar arriba, Águila no lucía como
dominador sobre el terreno de juego. De Toro se desgañitaba
desde las gradas pidiéndole a sus jugadores que salieran
de su territorio, ante la presión que los chalchuapanecos
ejercían.
Esa presión produjo sus frutos al 75, cuando
Pasadi, con un toque suave, venció a Hernández
para el 2-1.
Águila terminó pidiendo la hora, pero igual
ya emprendió vuelo.
|
 |
 |
|
|
|
 |
|
|