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Se volcaron a las urnas

Ansiosos. Antes de abrir los colegios electorales, la gente ya hacía filas a la espera de participar en el proceso. La tranquilidad reinó en todos los Estados mientras votaban

Publicada 3 de noviembre 2004, El Diario de Hoy

El Diario de Hoy

Calma. Decenas de ciudadanos aguardan, de forma ordenada, su turno para entrar en un colegio electoral y así respaldar al candidato de su predilección. Fotos EDH/AP/REUTERS


Casi 125 millones de estadounidenses acudieron ayer a votar en unos comicios considerados históricos por haber llegado el día crucial con un empate técnico entre los aspirantes a la Casa Blanca, George W. Bush (48%, según Reuters/Zogby), y John Kerry (47%), y por ser los primeros tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Desde tempranas horas de la mañana de ayer, contrario a lo previsto por los meteorólogos, hubo en grandes zonas del país y lluvia en otras, se registró una inusual afluencia de votantes a los colegios electorales.

En muchos de ellos, los votantes permanecieron en fila una hora antes de abrir los centros para poder ejercer el sufragio.

Algunos electores abrieron sus paraguas bajo la lluvia y otros trajeron sillas plegables para descansar en las largas filas.

En todo el país, los votantes estuvieron muy activos aun antes de la apertura de las urnas y además se mostraban inusualmente motivados, pese a la mala sensación que dejaron las disputas de los comicios de 2000, cuando Bush perdió la votación popular, pero derrotó al demócrata Al Gore en el Colegio Electoral.

Bush fue consagrado como gobernante tras una amarga batalla legal, en la que la Corte Suprema tuvo la última palabra y le concedió el triunfo.

Entusiasmo. Ni el sol en algunas partes de EE.UU. ni la lluvia, mucho menos las horas de espera, hicieron que los estadounidenses desistieran de participar . Fotos EDH/AP/REUTERS

Cuando se abrieron las puertas de St. Jerome’s, una iglesia católica en Collinwood —distrito de trabajadores de Cleveland– una larga fila de personas comenzaba en el auditorio del sótano, donde se estaba realizando la votación, pasaba por unas escaleras y continuaba fuera del edificio.

“Normalmente no hay tanta actividad hasta las 7:30, cuando la gente viene de camino al trabajo”, dijo Betty Susbauer, quien ha votado durante varios años en esa iglesia.

La Gran Manzana


La calma reinó en los locales electorales de Nueva York. Los habitantes de la ciudad víctima del atentado terrorista más grande de la historia estadounidense se registraron en números récord de participación en los comicios presidenciales.

Unas 400,000 personas se sumaron a los ya cuatro millones de neoyorquinos registrados para votar en la región. Las líneas telefónicas de la alcaldía fueron saturadas con llamadas para responder las preguntas de los ciudadanos interesados en saber en qué local electoral les correspondía emitir su voto.

Novatos
Los tres estados
clave registraron las
siguientes cantidades de electores nuevos:
En Ohio
700 mil
Florida
500 mil
Pensilvania
400 mil

“Estábamos preparados para recibir a un gran número de votantes. Tuvimos varias campañas para registrar votantes y eso permitió la fluidez de electores que tuvimos”, dijo John Ravitz, director ejecutivo de la Junta Electoral de esta ciudad.

Multitudes en diversos distritos

En Washington, los habituales votantes madrugadores se vieron sorprendidos por la gran afluencia de público. “Llevamos ya más de media hora en cola y, como se puede ver, aún nos queda otro tanto”, denunció una pareja. Al margen de las filas, la jornada transcurrió con normalidad.

Similar situación se produjo en el Estado de Florida, uno de los considerados clave para que Bush o Kerry lograra la victoria.
La alta participación y la normalidad en la mayoría de los centros de votación fueron las notas dominantes desde el comienzo de la jornada electoral de ayer, según informó Carlos Fresneda desde Miami.

Boston vivió con ansiedad la jornada.
Nancy, una joven estudiante que trabaja de camarera, a sus 22 años, dice que es la primera vez que vota y reconoce que siente que es un “momento histórico para el país”.

Novedad tecnológica. Electores deciden en las máquinas electrónicas.Fotos EDH/AP/REUTERS

A la entrada de muchos de los lugares electorales, a diferencia de lo que ocurre en otros países, voluntarios de Kerry y del Presidente Bush se aprestaban a animar a los votantes a que depositaran un voto para su candidato.

Elecciones legislativas. Pese a que casi no se ha hablado sobre ello fuera de los Estados Unidos, los ciudadanos eligieron ayer a 435
congresistas, renovaron un tercio del Senado y votaron por la gobernación estatal
en 11 estados. Un proceso paralelo que marcará la
futura política de EE.UU.

Participación juvenil. Colleen Underwood, una joven de 19 años proveniente de California, fue a votar ayer junto a sus padres.

Naturalmente, todos ellos discutieron camino a las urnas. Sus padres planeaban votar por el Presidente Bush, mientras que Colleen tenía planes de otorgar su primer voto a Kerry.

“Hicimos nuestra mejor campaña”, aseguró Bush

El Presidente sonreía de oreja a oreja, pero sin jactancia, tras votar en su pequeño poblado texano de Crawford, hizo una breve escala en Ohio para alentar a los votantes y regresó a la Casa Blanca, donde fue recibido por centenares de miembros de su personal que ondeaban banderitas.

Decidido. El mandatario tras emitir el sufragio. Fotos EDH/AP/REUTERS

“Esta elección está en las manos del pueblo y me siento muy satisfecho con eso”, aseveró junto con la Primera Dama, Laura Bush, y sus hijas gemelas Barbara y Jenna.

Por la noche, junto a familiares y colaboradores cercanos en la Casa Blanca, el 43o. Presidente monitoreaba el veredicto de los votantes sobre si ocuparía el cargo para un segundo período.

“Hicimos la mejor campaña que pudimos”, dijo el mandatario en la sede central de su campaña, en Columbus, en el Estado de Ohio.

No estaba exagerando. Ohio, por ejemplo, uno de varios estados muy disputados, recibió 33 visitas presidenciales durante su período.

En la última escala previa a la elección de ayer, Bush empleó personalmente el teléfono para persuadir a los electores que acudieran a las urnas. “Le juro que soy yo”, aseveró el mandatario a un partidario escéptico que recibió la llamada.

“Mundo mejor”

Por su parte, su contrincante demócrata, John Kerry, que votó en Boston, aseguró: “Vamos a llevar a los Estados Unidos a un mundo mejor”.

Aprovechó para fustigar nuevamente a su rival político por su conducta en la guerra de Iraq. “Ustedes tienen una decisión, todos los estadounidenses tienen esta decisión hoy”, dijo el senador de Massachusetts.


 

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