Tóxicos comidas letales
 
No permita que nada empañe su verano. Evite cualquier tipo de intoxicación alimenticia, cuidando lo que consume y practicando las medidas de higiene correspondientes, a la hora de preparar sus platillos
 
elsalvador.com
 
Sin lugar a dudas, disfrutar de una rica comida es uno de los mayores placeres de la vida. Pero nada peor que enfermarse después de saborearla. Para no estropear los buenos momentos del paladar, usted debe prestar mucha atención a la procedencia de los alimentos, su frescura y preparación.
 
En esta época, en donde los mariscos se convierten en uno de los platillos favoritos, se tiene que vigilar que no produzcan un olor demasiado fuerte, que llegue a ser fétido. Si es así, significa que no se encuentran frescos y causarán severas intoxicaciones en las personas que los prueben.
 
Una intoxicación alimenticia se puede definir como la reacción que provoca en el organismo, cualquier agente tóxico (microorganismos, gérmenes o bacterias), que, en este caso, se encuentra en las comidas.
 
Según el gastroenterólogo Mauricio Saca Hasbún, una intoxicación se puede dar con cualquier alimento que esté descompuesto o en cuya preparación no se hayan tenido en cuenta las medidas adecuadas de higiene.
 
Un alimento se descompone si después de prepararlo se coloca en un lugar caliente o húmedo. Dicha práctica contribuye al origen y proliferación de bacterias causantes de intoxicaciones y de enfermedades estomacales.
 
Si usted tiene en refrigeración algún tipo de carne, la debe cocinar inmediatamente después de descongelarla. De lo contrario, usted y su familia podrían sufrir las consecuencias.
 
El médico afirma que no hay ningún problema en consumir conchas y ostras, pues éstas, en su estado natural, no pueden causar ningún daño. El problema se origina cuando son manipuladas por personas que no se han lavado las manos, o cuando se dejan mucho tiempo en un lugar caliente o el plato donde se sirven se encuentra sucio.
 
Si quiere disfrutar de un ceviche sin tener el menor temor, asegúrese que el pescado o camarón se encuentren limpios y frescos. Si lo va acompañar con tomate o cebolla, lávelos con suficiente agua potable y no se le olvide echarle suficiente limón al ceviche antes de consumirlo, pues los ácidos hacen difícil la vida de los gérmenes.
 
Delicias peligrosas
 
Aún los manjares que parecen más inocentes, pueden causar algún daño en el organismo, si no se tiene cuidado.
 
El Dr. Saca Hasbún manifiesta que las comidas que contienen azúcares son más propensas a un crecimiento bacteriano. Aquí se incluyen todos los postres y pasteles, especialmente los de chocolate. También entran en este grupo los flanes y gelatinas.
 
La nutricionista Roxana Eunice de Hernández aconseja que si va a consumir alguna de las mencionadas “delicias”, y ya la sacó del refrigerador, no espere demasiado tiempo para darle gusto a su paladar, pues con el calor se descomponen. No se trata de comer rápidamente, pues esto perjudica la digestión, lo que debe hacer es tener una continuidad en ingerir los alimentos, para no dejarlos mucho tiempo expuestos al ambiente.
 
La profesional manifiesta que si usted es quien prepara los postres lo haga en un lugar fresco, para que no se arruine ningún ingrediente. Tenga especial cuidado con los huevos y productos lácteos que va a emplear. Estos últimos deben ser pasteurizados, es decir, tienen que haber sido sometidos a un procedimiento que evita y destruye los microbios (en la viñeta de los productos, busque si son pasteurizados). En cuanto a los huevos fíjese muy bien en el color y olor, si nota alguna alteración en ellos abstengáse de usarlos, añade la Licda. de Hernández.
 
Por el momento, preocúpate de que tus niñas se sientan cómodas con el bañador. José Domínguez recomienda que los cortes sean simples, para que no pierdan el toque de inocencia, que caracteriza a los niños.
 
Al momento de comprar un postre adquiera los que son del mismo día o de un día anterior y prefiéralos bien fríos. Las comidas consúmalas calientes, con todo bien cocido.