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El Papa clausura celebraciones por su 25º aniversario

El Papa se arrodilló durante las partes más sagradas del servicio religioso de la entrega de anillos oficiales a los nuevos 30 cardenales. Foto AP

El Papa Juan Pablo II, en el acto de clausura de las celebraciones de su vigésimo quinto aniversario, entregó el miércoles los anillos oficiales a los nuevos cardenales que han pasado a integrar la élite de los que un día escogerán a su sucesor.

CIUDAD DEL VATICANO
elsalvador.com/Reuters

El Pontífice de 83 años, que padece la enfermedad de Parkinson y ya no puede caminar, permaneció sentado durante la misa en la Basílica de San Pedro, pero no fue él quien la condujo. Dicha misa fue dirigida por el cardenal Joseph Ratzinger y otros prelados.

Sin embargo, el Papa aún parece alerta después de
semanas de celebraciones, durante las que presidió cinco audiencias ante multitudes, así como tres misas y un concierto.

Como ha sido su costumbre recientemente, el Papa sólo leyó varias oraciones durante la misa del miércoles y un obispo prosiguió con la homilía en su lugar.

El Papa se arrodilló durante las partes más sagradas del servicio religioso. También recibió la comunión de un sacerdote y bendijo a la multitud mientras lo trasladaban en silla de ruedas tras una ceremonia de dos horas.

Durante la misa, una española leyó una oración a favor del Papa, pidiendo a Dios que "le otorgue sabiduría y consolide su espíritu".

El Papa entregó anillos de oro a los nuevos cardenales.

Dichos anillos representan su vínculo con Roma, así como sus lazos con el papado y la iglesia universal.

Con su vestidura en blanco y dorado, que contrastaba con el rojo escarlata de los cardenales, el Papa dijo en la homilía, leída por otro, que los nuevos "príncipes" de la iglesia católica reflejan la universalidad de la organización religiosa.

Los cardenales, que fueron proclamados el martes, proceden de 22 países y constituyen una mezcla de clérigos moderados y conservadores.

El cardenla Rodolfo Quezada Toruño, arzobispo de Guatamela, recibe el anillo por parte del Papa Juan Pablo II durante una ceremonia realizada en la Basílica de San Pedro. Foto AP

No se ha revelado el nombre de uno de los 31 cardenales proclamados por el Papa, posiblemente porque vive en un país hostil a la religión y se arriesgaría su seguridad si se da a conocer su identidad.

Los nuevos miembros suman un total de 135 cardenales elegibles para entrar en la Capilla Sixtina, decorada por Miguel Angel Bounarroti, en el Vaticano, e integrar el cónclave para elegir al Papa cuando es necesario.

Uno será el sucesor del Pontífice de origen polaco, que impuso su sello sobre la iglesia católica con una mezcla de misas públicas y masivas, dogmas ortodoxos y posiciones progresistas contra la pobreza y la guerra.

Sin embargo, su liderazgo conservador también ha provocado críticas por arengar contra el aborto y la homosexualidad, y prohibir que las mujeres puedan convertirse en sacerdotes. Esto ha estimulado una campaña para que su sucesor sea de tendencias liberales.

Algunos de los nuevos cardenales provienen del mundo desarrollado. Otros, de naciones donde la iglesia ha sufrido, como Sudán y Vietnam. Tres proceden de África, Asia y América Latina.

Entre los que tienen menos de 80 años y son elegibles para votar por un nuevo Papa, la edad promedio es de 71 años.

Entre los cardenales considerados favoritos para sustituir a Juan Pablo II están Francis Arinze, de Nigeria, Claudio Hummes de Sao Paolo, Brasil, el italiano Dionigi Tettamanzi, Oscar Andrés Rodríguez Madariaga, de Honduras, Christoph Schoenborn, de Austria, y Godfried Danneels, de Bélgica.

La elección de un Papa africano o latinoamericano es vista como posible porque dos tercios de los católicos del mundo viven en países en vías de desarrollo.

Los nuevos cardenales caminan cerca del Papa Juan Pablo II durante la ceremonia de entrega de los anillos oficiales. Foto AP

 

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