Gracias por todo
Encuentro muy único
Doña María de Boet, destacada empresaria e impulsora de los movimientos católicos, recuerda como una experiencia lindísima el encuentro que el Santo Padre sostuvo con los obispos y los miembros de la comisión central organizadora de la visita en la Nunciatura Apostólica.

Juan Pablo II quiso saludar personalmente a los miembros del comité, monseñor Gregorio Rosa Chávez, el padre Flavián Mucci y los señores Teófilo Simán, María de Boet, Gerard T. Coughlin y Catalino Herrera.
Para esto los convocaron a las 3:00 de la tarde en la Embajada del Vaticano. Fue un momento emocionante. Fue saludándonos de uno en uno. Gracias por todo, les decía en español.
Se sentía algo inexplicable verle tan cerca, estrechar su mano y recibir su bendición, relata emocionada la empresaria.
Estaban presentes también los obispos de El Salvador y representantes de movimientos laicos. Él ya había almorzado y descansado en la misma Nunciatura Apostólica. El encuentro duró media hora.
En seguida salió para el aeropuerto. A su paso miles de personas le vitoreaban. Al llegar a la terminal, la gente le esperaba con velas. Todos teníamos un nudo en la garganta. Así le despedimos, recordó.