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Sólo sueños para el futuro

El nado sincronizado participa en Panamericanos para aprender del resto de participantes

Carlos Vides
Desde Santo Domingo
El Diario de Hoy
Debido a que les traía malos recuerdos, las nadadoras salvadoreñas cambiaron la música que ocuparon en San Salvador 2002. optaron por la samba. Foto: EDH/Alvaro López

Hay nueve salvadoreñas que están viviendo un sueño en Santo Domingo 2003. Son las nueve jóvenes atletas del nado sincronizado, quienes están teniendo la oportunidad de ver de cerca la calidad y perfección de equipos como Estados Unidos, Canadá, Brasil y México, los cuales han participado en campeonatos a nivel mundial.

“Ha sido una experiencia buenísima que incluso nos servirá para la vida, no sólo para el deporte”, dijo una emocionada Sofía Meléndez, la capitana del equipo. “No es sólo conocer su nivel en vivo, ya no en vídeos, sino ver cómo lo hacen debajo del agua. Estamos aprendiendo muchísimo”, agregó.

Estas jovencitas, cuyas edades rondan entre los 14 y 17 años, ejecutarán este día una coreografía “sencilla para este nivel de Panamericanos, pero suficiente para el nivel en el que están, pues sabemos que este grupo se está preparando a futuro”, explicó la entrenadora cubana Marta Alina Juliá.

Por cierto, lo harán con una música distinta a la que ocuparon en San Salvador 2002, cuando lamentablemente tuvieron serios problemas técnicos con el sonido.

“Ellas mismas decidieron cambiar el tema porque les traía malos recuerdos. Ahora van a ejecutar su coreografía con una música de samba que les gustó a todas”, comentó Juliá.
Todo el equipo está consciente de que no vino a estos Panamericanos más que por la medalla de la experiencia.

Por ejemplo, el trabajo del dueto Andrea Esquivel y Florence Corleto, quienes quedaron en el último puesto entre diez parejas participantes ayer, fue evaluado positivamente por Juliá, pues “aunque tuvieron algunos errores de sincronía, ejecutaron la coreografía como la habíamos ensayado”.

Ni por sorpresas

Las salvadoreñas compiten en duetos y en equipo. Desde su partida quedó claro que viajaban sin ninguna posibilidad de medallas y la meta era ganar rodaje con la experiencia de alta competición. Incluso quedó descartada alguna sorpresa en la competencia.