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Delmy: “El combate era mío”

La judoca estuvo cerca de avanzar en la repesca, pero una decisión de los jueces la desconcentró.

Carlos Vides/EDH
Desde Santo Domingo
El Diario de Hoy
La judoca argentina era sólo el primer reto en la repesca hacia el bronce, pues, de ganar, Vigil debía luchar contra la colombiana Yadinis Amaris y luego contra la canadiense Michelle Buckingham. Foto EDH
De su primer combate no hay mucho qué decir. Delmy Vigil, la única representante del judo salvadoreño en estos Juegos, duró sólo algunos segundos ante la cubana Yurisleidis Lupetey, tercera favorita, quien la superó por ippon.

El paso de la salvadoreña en la categoría de menos de 57 kilos se ponía cuesta arriba, puse a partir de ahí dependía de una victoria de la cubana para poder avanzar por el repechaje.

La isleña Lapetey logró vencer a la argentina Melissa Rodríguez, quien automáticamente pasaba a ser la próxima contendiente de la cuscatleca.

Estaba difícil

La judoca argentina era sólo el primer reto en la repesca hacia el bronce, pues, de ganar, Vigil debía luchar contra la colombiana Yadinis Amaris y luego contra la canadiense Michelle Buckingham.

“Nos preparamos bastante. Sabíamos que el torneo no iba a ser fácil, pero si clasificamos a Panamericanos es porque somos de lo mejorcito que hay”, se animó la salvadoreña antes del duelo con la argentina.

Esa confianza en sí misma la acompañó cuando entró al tatami, pues logró marcar dos kokús tras inmovilizar a su rival varios segundos.

La salvadoreña se veía bien y el tiempo avanzaba, pero entonces, en una polémica decisión de los jueces, un movimiento de Vigil cuando luchaba en el suelo con su oponente fue interpretado como un wazari, lo cual de repente dio la ventaja a la argentina.

“No sé de dónde sacaron ese puntaje. Ambas estábamos en el suelo y ella no podía puntuar un wazari. Yo giré mi cuerpo porque quería aplicar una técnica, a propósito, no porque ella me obligara. Eso me desconcentró”, explicó luego la atleta, quien viéndose abajo en el puntaje con apenas un minuto de combate, se fue con todo al ataque.

La sudamericana aprovechó la desesperación de nuestra atleta y le clavó un ippon. Era el fin del combate. Vigil no lo podía
creer.