La Medalla está remo-ta
Las salvadoreñas
Aída Turcios y Carolina Figueroa no pudieron
lograr la ansiada presea que se esperaba de ellas
en el doble ligero femenino
Carlos
Vides/EDH
Desde Santo Domingo
El Diario de Hoy |
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| Hasta los 800 metros,
Aída Turcios y Carolina Figueroa se
mantuvieron en la reñida lucha por
la medalla de bronce. Foto:
EDH/Alvaro López |
!El Salvador con opciones
de medalla, El Salvador con opciones de medalla!,
se escuchaba en los altoparlantes de la torre
de llegada. Abajo, en las aguas de la laguna Rincón,
en Bonao, doce remeras, representantes de seis
países, impulsaban sus embarcaciones a
puro sudor y corazón.
Había dos de ellas que remaban con mayor
ímpetu: las salvadoreñas Carolina
Figueroa y Aída Turcios, quienes luchaban
no sólo por la victoria sino también
para regalar, de una buena vez, la primera medalla
para las vacías arcas de triunfos salvadoreños
en estos Juegos Panamericanos.
Pero esa emoción, la de ver a las cuscatlecas
metidas en posiciones de podio en los primeros
metros, era sólo una ilusión, pues
Cuba y Estados Unidos no habían largado
la regata, ya que las estadounidenses habían
tenido problemas técnicos con su bote.
No nos afectó esa salida en falso,
es más, nos ayudó a calentar mejor.
No perdimos energías ni nos desconcentramos,
narró después Carolina.
Unos diez minutos después, los botes estaban
alineados de nuevo, y esta vez la regata comenzó
en serio. Iniciaba la prueba clave en la que el
remo salvadoreño esperaba lograr algún
resultado.
Prendidas
Canadá y Cuba dominaron desde el principio
la lucha por los dos primeros puestos, lo que
dejó la competencia por el bronce entre
Estados Unidos, México, Paraguay y las
salvadoreñas.
Nosotras pensábamos que podíamos
ganar el bronce a Estados Unidos o México,
ese era nuestro objetivo, explicó
Figueroa.
De hecho, en las primeras remadas de los dos mil
metros de competencia, las salvadoreñas
lucieron un rendimiento nivelado al de las demás
atletas, y al menos hasta los 800 metros se mantuvieron
prendidas del grupo que luchaba por el tercer
puesto.
Pero el ritmo de las demás remeras fue
demasiado para la joven pareja nacional, y desde
los mil metros perdieron vapor hasta que al final,
incluso, fueron superadas por México y
Paraguay, con lo que terminaron en el último
puesto.
Al final nos dimos cuenta de que Paraguay
estaba luchando por no terminar último,
y sí reaccionamos, pero ya no se podía.
La carrera estuvo súper dura. Hasta los
mil metros íbamos prendidas, pero después
no sé qué pasó... tal vez
estábamos muy fatigadas, Aída ha
tenido varias regatas, explicó Figueroa
con rostro resignado.
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