Se impuso la ley de Ríos
Marcelo Ríos no
le regaló nada a Jaime Cuéllar y
lo derrotó 6-0 y 6-3 en octavos de final.
Marcelo
Betancourt
Desde Santo Domingo
El Diario de Hoy |
|
 |
| El
fiel y potente saque de Ríos fueron
la escalera que le permitió subir a
la cima, llevándose en el camino a
un Jaime Cuéllar al que traicionaron
los nervios durante el primer set. Foto
Álvaro López |
Cara. La moneda
dio vueltas en el aire y cayó justo como
Jaime Cuéllar la había cantado:
con el rostro hacia el sol. El salvadoreño
optó por servir y cuando levantó
la cabeza para ver a Marcelo El Chino
Ríos, el chileno ya le había dado
la espalda y se disponía a recibir.
Y justo entonces llegó el momento clave
del partido, el mismo instante que Marcelo recordaría,
después del juego, como el punto de quiebre.
Jaime arrancó ganando. La primera devolución
del chileno no pudo superar la red y el público
le hizo saber que estaba del lado del salvadoreño
a fuerza de aplausos.
De hecho, los espectadores habían dejado
claro su favoritismo hacia Jaime desde que el
juez los presentó: el salvadoreño
recibió una ovación y Marcelo apenas
algunas palmas esporádicas y un tímido
abucheo.
El cuscatleco le metía todo el corazón
a su saque. Pero los nervios lo desbalancearon
y terminó entregando su servicio con errores
no forzados, el último una doble falta.
Pero si los saques de Jaime venían del
corazón, los de Marcelo parecían
misiles que atentaban contra el público
ubicado a las espaldas del salvadoreño.
De vez en vez, cuando dominaba los nervios, Cuéllar
lograba responderle a Ríos e incluso lo
hacía ver mal por momentos; sin embargo,
el chileno siempre revivía con un toque
esquinado e improbable sacado de su chistera.
En espacio de 19 minutos, el chileno ganó
el primer set por 6-0. Un resultado sin objeciones.
Para el segundo episodio, Ríos tuvo algunos
contratiempos como el arrecio del público
en contra de él, el desbocado apoyo hacia
Jaime, un cambio de actitud en el salvadoreño,
el cansancio y su constante discusión con
los jueces.
Jaime por fin se decidió a mostrar su gama
de toques y se aprovechó del agotamiento
del chileno para arrebatarle tres games.
Los gemidos, las manos sobre las rodillas y las
llegadas tarde a las pelotas cortas con que lo
castigaba Cuéllar, dejaron entrever el
lado débil del ex número uno del
mundo.
Pero aun así, el chileno no vio peligrar
su saque y logró hacer el quiebre que necesitaba
para ganar el set por 6-3 y, por tanto,
el juego. Su fiel y potente saque lo guiaron sin
escalas a la victoria.
Reacción
Marcelo Ríos
Tenista
Así lo dijo Marcelo:
Estoy jugando con muchas ganas y eso me
está ayudando, por allí me falló
por momentos la concentración, pero logré
mantener mi saque para ganar el juego.
A él (Cuéllar) le afectó
ponerse nervioso al principio y cuando le quebré
el saque en el primer game, por error
de él se descontroló y allí
estuvo el primer set. Creo que aún es muy
chiquito o joven para saber si va a ser bueno
o no. Pero tiene actitud.
Yo vengo por el oro en singles y por lo que caiga
en dobles.
|