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"Sólo quiero superarme a mí misma"

El camino de la martillista salvadoreña Nancy Guillén hasta Santo Domingo ha
estado lleno de espinas, pero el entusiasmo de competencia no lo pierde

Marcelo Betancourt/EDH
Santo Domingo
El Diario de Hoy


UN TRABAJADOR se ocupa de los últimos detalles -y no tan últimos- en uno de los escenarios de los panamericanos. Foto AP
Media docena de lentes de periodistas, incluyendo la Cadena Telemundo, seguían detalle a detalle los estiramientos y los piques de entreno del vallista dominicano Félix Sánchez, la estrella y el rostro de Santo Domingo 2003, en la pista de calentamiento del Centro Olímpico.

Al otro extremo del escenario, bajo el mismo sol de mediodía y sobre la misma pista, entrenaba la salvadoreña martillista Nancy Guillén, la única representante cuscatleca en el atletismo.

Con una sonrisa adornada por un camanance alargado en cada mejilla pero con el ceño fruncido por el reflejo del sol, dijo estar entusiasmada por competir y encuentra cualquier excusa para bromear a pesar de que la ruta que la condujo a Panamericanos no ha estado de la mano con la fortuna.

Félix Sánchez deja de estirar y comienza a recorrer el césped que esta en
medio de la pista enfundado en prendas Nike desde la camiseta hasta los
zapatos.

Desvelada

Nancy enrolla y guarda pacientemente su martillo y se dirige a las duchas antes de su descanso. Sólo ha dormido cuatro horas (de 3 a.m. a 7 p.m.) pues su vuelo llegó a en la madrugada de ayer y no podía suspender su entreno matutino precedido de dos cajas pequeñas de cereal.

Nancy, quien viajaba desde Barcelona, su lugar de entrenamiento, hizo una escala de unas cuantas horas en San Salvador pero sus maletas nunca llegaron. "Tuve que prestarle ropa a mi hermano y compre ropa interior a la carrera, suerte que mis zapatos de competencia y mi martillo los traía en la maleta de mano", recordó entre risas con un marcado acento español cultivado en sus dos años de preparación en Barcelona.

El otro problema que debe superar es la adaptación al horario dominicano. " Si no me acostumbro a tiempo me podría afectar" explicó. Luego agregó: "Si llego a la final y no mejoro mis marcas no voy a estar satisfecha, vengo a superarme a mí misma".

La mejor marca de Nancy ha sido de 62.43 metros pero una operación en los meniscos a finales de marzo, que estuvo a punto de dejarla fuera de los Juegos, le puso el camino cuesta arriba. "El problema psicológico fue solo un mes, pero pasé mes y medio sin hacer mis ejercicios y hasta ahora no he recuperado toda mi potencia", cuenta Nancy a velocidad de tres palabras por
segundo.

Félix Sánchez deja de entrenar y se dirige a contestar su celular antes de tirarse a descansar sobre una toalla. En el trayecto, pasó a escasos metros de Nancy, mientras ella comentaba que a pesar de haberse graduado de comunicaciones le daba pena que le tomaran fotografías, al momento de posar para una foto para ElDiario de Hoy.

La posibilidad de una medalla para Nancy está lejana ante el poderío de las cubanas pero el optimismo de Nancy por superarse se resume en un slogan con el que se despidió: "Es la primera vez en el año que voy a representar a El Salvador y eso me da alas".