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Homenaje
a Julia Díaz
La herencia de sus Sueños
Este museo es para todos, pero en especial
para la juventud, que debe encontrar en él fuente de
inspiración y un ejemplo constante de lo que es un
ideal. Julia Díaz, 1984.
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Los
Hermanitos (1965)
Julia Díaz
Óleo sobre Plywood
1.01 x 0.74 cms.
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El Museo de Arte alberga en una de sus salas la herencia
artística de una de las pioneras de la plástica
salvadoreña, Julia Díaz, quien desde muy joven
luchó por alcanzar un gran sueño, el cual era
crear un museo de arte para El Salvador.
Su búsqueda insaciable por recopilar el legado artístico
de nuestros pintores, la llevó en 1983 a fundar el
Museo Forma, primer museo de arte en El Salvador, en donde
se encontraba la colección personal de la artista que
había atesorado a lo largo de veinticinco años.
Con el terremoto de 1986, el museo sufre daños irreparables
en sus instalaciones, y su legado es llevado al Patronato
Pro Patrimonio Cultural.
Una década después, la colección en manos
de la Fundación Julia Díaz, fue restaurada y
ahora está lista para ser expuesta en el Museo de Arte
de El Salvador. La sala de exposición se ha dividido
en tres etapas que muestran momentos específicos en
el trabajo artístico de Julia.
En primer lugar, su obra temprana, donde se puede observar
una influencia del maestro Valero Lecha, de la pintura española
de principios de siglo. Es en esta etapa donde recibe su formación
sólida en la pintura, que la inspiraron a crear obras
que son fiel retrato de nuestra realidad.
A menudo se observa en sus cuadros a su grupo familiar unido,
protegiéndose de un exterior hostil.
Otros cuadros representativos de este periodo son: Marinero,
El Sena en Día de Otoño, Retrato
y Trabajadores.
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Julia
Díaz
Colección Privada
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Su segundo periodo está influenciado por movimientos
modernistas de Europa, donde predominaba la geometría
y el expresionismo de principios del siglo veinte, interpretados
con un lenguaje latinoamericano y una temática muy
apegada a la realidad salvadoreña.
En esta etapa se marca su gran preferencia por el tema de
los niños.
Entre sus obras se encuentra: Maternidad Roja
y Cuatro Figuras.
El tercer periodo, alrededor de los años setenta, está
definido por un estilo libre y mucho más personal,
manteniendo su temática, especialmente los niños.
Sus cuadros se caracterizan por líneas más suavizadas
y figuras imprecisas pero más sugerentes.
Es importante resaltar el contraste entre la suavidad de los
colores y la expresividad de la forma, muy propio de la vanguardia
latinoamericana de los años setenta.
Muestras representativas: La Panchita, Primera
Comunión, Monja, Maternidad,
entre otras.
La obra de esta artista en constante evolución, marca
una urgencia por alcanzar un tiempo que ella sabía
perdido, ya que el modernismo llega al país casi al
mismo tiempo en el que empieza a morir internacionalmente.
Sin duda alguna, Julia Díaz es parte protagónica
del grupo reducido de artistas salvadoreños que sentaron
las bases de nuestra contemporaneidad.
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