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Puntos cardinales
Gran exposición de pintura salvadoreña
Este
recorrido pretende no solo reflejar el gran potencial creativo
de nuestros artistas, sino resaltar nuestro desarrollo artístico.
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El
Descendimiento
Rosa Mena Valenzuela
Óleo
1.05 x 1.70 cms
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Denominada así porque la exposición está
basada en los géneros de la pintura del siglo dieciocho
que eran el punto de partida de la enseñanza del arte
en las academias europeas.
Estos géneros siguen siendo categorías importantes
en la historia del arte y son en orden de importancia:
- Pintura histórica
- Retrato y desnudo
- Paisaje
- Naturalezas muertas o bodegones.
Los cuatro temas ordenan contundentemente la obra de los maestros
Carlos Alberto Imery y Valero Lecha, figuras centrales en
la difusión de nuestro arte y son también el
punto de origen de los muchos temas favorecidos por los artistas
salvadoreños hoy en día
.
La exposición propone marcar la brújula
creativa de nuestros artistas con estos puntos cardinales
que interpretados y ampliados proponen un itinerario por algunos
de los momentos claves del arte salvadoreño reflejado
en obras seleccionadas de la colección nacional, la
colección Forma y complementado con un pequeño
número de obras provenientes de colecciones privadas.
Considerando la apertura que existe en estas 4 categorías
se han denominado los recintos de la Gran Sala como: Memoria
y Cultura, Rostros y Figuras, Entorno y Materia y Realidad
y Fantasía. Este recorrido pretende no solo reflejar
el gran potencial creativo de nuestros artistas, sino también
resaltar el papel central del arte como reflejo de nuestro
desarrollo artístico, histórico y de nuestra
identidad.
La propuesta espacial de la Gran Sala, la constituye un espacio
central, al cual se accede por dos amplios corredores. Desde
este espacio de forma exagonal, se llega a cada una de las
cuatro salas, las cuales corresponden a cada uno de los cuatro
temas definidos por el curador.
Desde el espacio central, compuesto por páneles de
5 metros de altura, se pueden observar, a través de
cuatro ventanas, obras emblemáticas de cada uno de
los temas de las cuatro áreas, convirtiéndose
en invitaciones visuales para ingresar a cada uno de esos
espacios.
Las salas pueden ser visitadas en el orden de preferencia
del visitante, pues cada tema puede ser visitado en forma
independiente.
Dentro de los recintos, las obras se han colocado en orden
cronológico (por fecha de ejecución) de manera
que pueda observarse el desarrollo de la pintura en forma
progresiva.
La iluminación del espacio central, se conforma por
una serie de luminarias que refuerzan su importancia, las
salas por su parte contarán con iluminación
concentrada sobre las obras, para centrar la atención
del visitante.
Sala 1
Memoria y Cultura
La historia del país, sus valores sociales, morales
y políticos están representados en esta sala.
Los artistas salvadoreños pintan la vida cotidiana,
los eventos históricos, a nuestra gente, creencias
y costumbres. Las obras representadas nos muestran a una sociedad
en constante transición que se desarrolla con rapidez
y enfrenta todos los retos impuestos por el siglo XX.
Sala 2
Rostros y Figuras
El rostro y la figura humana son temas favoritos de los artistas
salvadoreños. En la primera mitad del siglo pasado
vemos exploraciones para captar la esencia y la belleza del
cuerpo humano, así como un fuerte impulso por parte
de los artistas por dignificar al indígena retratándole
insistentemente para afirmar su posición en nuestra
sociedad.
A partir de los años 60, los artistas desfiguran los
cuerpos, los seccionan para erotizarlos o los reinterpretan
para introducir temas en los que exploran la belleza, la individualidad,
la sexualidad, la vida y la muerte.
Sala 3
Realidad y Fantasía
Los bodegones o representaciones de los objetos que nos rodean
fueron considerados en la jerarquía de los géneros
de la pintura como una de sus expresiones menos importantes.
Sin embargo, a partir del siglo XIX y como efecto de la industrialización
este tema se amplía y se vuelve más interesante
al integrar objetos que son sinónimos de la modernidad.
En El Salvador, los artistas representan la realidad con apego,
pero también dan rienda suelta a su imaginación
creando animales fantásticos, reinventando flores y
frutos, así como objetos utilitarios que conviven con
figuras en mundos imaginarios en donde no cumplen ninguna
función real.
Sala 4
Entorno y Materia
El paisaje rural y urbano son explorados en el arte para establecer
una conexión directa con la tierra. En la primera mitad
del siglo pasado, el paisaje es idealizado y representado
de manera naturalista.
A partir de los años 30 surgen propuestas que eliminan
el horizonte como referencia y tratan de representar el paisaje
a través de las formas y el color. Estos experimentos
se consolidan en los años 60 cuando los artistas transforman
el concepto del paisaje, utilizando materiales que añaden
textura a las obras y que ofrecen nuevas posibilidades para
representarlo.
El uso de símbolos, códigos y fenómenos
naturales permite también nuevas referencias al mundo
real o imaginario.
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