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Los recuerdos
Cuando era niña,
mis padres, que están separados,
discutían bastante. Y yo aprendí
de eso, me di cuenta de que prefería
que estuvieran separados, pero en
paz.
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Los valores aprendidos
Siempre fui al
Sagrado Corazón. Allí
me enseñaron muchos valores,
pero una vez que salís de ahí,
el ambiente es muy distinto. Pero
lo aprendido no lo olvidás
nunca más.
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Las cosas claras
Yo sé
que soy bonita. No es que me sienta
una belleza increíble, porque
tampoco soy eso. Pero sé lo
que soy y por eso no vivo demasiado
pendiente de lo que me digan.
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Nombre:
Rossana Alejandra Escobar Alvarenga Edad:
18 años Ocupación:
Estudiante de primer año Carrera:
Licenciatura en Relaciones Internacionales
Universidad: de El Salvador
Rossana quiere ser una profesional de éxito
y conocer otras culturas para llenarse de
conocimientos. Le encantan las emociones
fuertes y los retos que suben la adrenalina;
por lo que practica deportes extremos, ya
que se considera una aventurera que puede
enfrentarse a cualquier situación.
Se considera una joven muy amigable, sociable
y muy comunicativa. Confía mucho
en ella misma, por lo que el concurso Señorita
El Salvador le ayudará a demostrarse
de lo que puede ser capaz.
Algunos de sus pasatiempos son oír
música, pasear, salir con sus amigos,
leer e informarse de lo que acontece en
el país.
Entrevista
Rossana
Escobar (Morazán)
Yo sigo mi camino, no acepto las modas
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Ficha Personal
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Rossana
Alejandra Escobar Alvarenga
Tiene 19 años y es la representante
del departamento de Morazán.
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Señas
particulares
Mide 1.66, es pelirroja,
sus ojos son pardos y sus pasatiempos
son leer, bailar y modelar.
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Estudios
Estudia Relaciones
Internacionales en la Universidad
de El Salvador.
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Una definición
No me gusta andar
igual que el resto de la gente. Siempre
trato de escaparle a lo común.
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Tengo que cuidarme con lo que digo
porque después usted lo pone en el
diario, confiesa Rossana Alejandra
Escobar Alvarenga, la representante de Morazán
sobre la mitad de la entrevista. Hasta allí,
costaba hacer un retrato de su personalidad.
A veces extrovertida, a veces tímida.
Peleonera, pero inofensiva,
como ella misma se definió. Rossana
parece jugar a discutir, como
si hiciera de la entrevista una especie
de desafío. Y es que a ella, los
retos la atraen.
Me gustan las emociones fuertes, los
deportes extremos. Me gusta escalar, también
me gusta mucho la naturaleza. No sé
cómo explicarlo, porque hay que vivirlo.
A mí me gustaría también
saber surfear, dice esta estudiante
de Relaciones Internacionales que, a diferencia
de la enorme mayoría del resto de
las aspirantes a Miss El Salvador, está
participando por primera vez en un concurso
de belleza: A mí me descubrieron
en mi fiesta de graduación del año
pasado. Alguna vez había pensado
en participar en un concurso, pero la verdad
es que lo que más me gusta es el
modelaje de pasarela. Yo sé que las
otras chicas tienen más experiencia
que yo, y muchas saben cosas que a mí
ni se me habían cruzado por la cabeza.
Pero no lo veo como una desventaja, aprendo
de ellas.
En todas las respuestas, duda, observa con
cautela, sospecha. Pero no lo hace con mala
actitud, sino como parte de un juego: Yo
soy una chica de carácter. Soy peleona,
pero moderadamente. La última pelea
la tuve hace algunos días con un
amigo, que comenzó a decir que no
sé qué, que nunca estás...
Y yo no me enojo, simplemente me gusta pelear,
me divierte la situación.
Sin embargo, Rossana está muy lejos
de parecer agresiva. En realidad, lo que
demuestra a cada momento es una actitud
de independencia con respecto a los que
lo rodean: Me importa lo que digan
los demás, ¿a quién
no? Pero mi vida la elijo yo. Un amigo me
dice siempre: Mejor preocupate cuando
no hablen de vos. Yo, además,
trato siempre de escuchar las criticas.
Lo que no me gusta es que me inventen cosas
que no son ciertas. Y mucha gente se dedica
a eso.
Rossana, entonces, invita a preguntar si
tiene novio: Me separé hace
tres semanas. Yo salgo con mis amigos y
no voy a sacrificar eso por un novio. Se
lo dije y no le gustó. A mí
me gusta que me celen, pero no tanto. Eso
no lo voy a resignar.
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