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*Sólo los votos realizados en este medio serán tomados en cuenta para el certamen Miss El Salvador 2003.


Miss La Unión

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Niña “caprichosa”
“No puedo negarlo: soy muy caprichosa. Porque desde niña siempre fui muy consentida por mi mamá. Todavía hoy cuando quiero algo, insisto hasta conseguirlo”.


Excelente alumna
“Yo sé que éste concurso me abrirá muchas puertas. Incluso, para cumplir mi sueño que es llegar a ser embajadora. La verdad es que me gusta mucho el estudio”.
Siempre actuando
“Desde chica, siempre me gustó todo lo que tuviera que ver con la actuación, el canto, el baile. Pero lo que más me gustaba era imitar a Thalía. En mi familia todos recuerdan eso”.

Nombre:
Elisa Vanessa Hueck Martínez
Edad: 17 años
Ocupación: Estudiante

Entrevista

Vanessa Hueck (La Unión)
“CON EL UNIFORME DE LA ESCUELA SOY HORRIBLE”

Ficha Personal

Elisa Vanessa Hueck Martínez
Tiene 17 años (es la más chica de las aspirantes) y representa a La Unión.
Señas particulares
Mide 1.76, tiene cabello negro (“Nunca aceptaría teñirme de rubia”) y
ojos grises.
Preferencias
Su color favorito es el morado, la comida italiana es la que más le gusta, su signo es libra, practica baloncesto y adora bailar y navegar en internet.
Estudios
Vanessa cursa el segundo año del bachillerato en el Colegio Salvadoreño Inglés y aspira a llegar a convertirse en embajadora.
Sin novio
“Creo que soy fría con los hombres. Y lo que reclamo es que las cosas no se conviertan en comentario de todos. Con mi último novio, me peleé por esa razón. Me gusta mantener mis cosas en la intimidad”.

Tres veces ha llorado Vanessa en este camino hacia la elección de Miss El Salvador. Y cada uno de esos llantos tuvo motivos bien distintos. Pero el último todavía está fresco en su recuerdo. Por un involuntario error, Elisa Vanessa Hueck Martínez (“En la escuela me dicen Elisa; en mi casa, Vanessa”, explica) se quedó afuera de una foto publicada hace dos días por este periódico. Vanessa, obviamente, lo advirtió de inmediato. Pero prefirió guardar silencio y seguir adelante. Sin embargo, cuando llegó a tomar clase (cursa el segundo año del bachillerato en el Colegio Salvadoreño Ingles), muchos aprovecharon la ocasión para burlarse de ella: “Esto te demuestra que tú nunca vas a ganar”, le dijeron.

Y es curiosa (y ciertamente disparatada) la agresión, porque Vanessa no puede dar un paso sin atraer la atención de cuanta persona se le cruza. Con su metro 76 de estatura y una figura realmente llamativa, cuesta creer que alguien pueda tener motivos para burlarse de ella. “Dicen que soy demasiado flaca, que a nadie le puedo gustar así. Lo que ocurre es que muchos prefieren las chicas más rellenitas”.

Vanessa, la representante de La Unión, es la más jóven de todas las aspirantes. Y de algún modo, la más consentida por todos. “El día que me confirmaron que iba a estar entre las elegidas para el concurso lloré de emoción durante un largo rato. Pero al día siguiente, recuerdo que fui a la primera reunión con el resto de las chicas y pude contener el llanto hasta llegar a casa: ¡Son todas más lindas que yo!, le dije a mi mamá”.
Vanessa, de todos modos, asegura que tiene dos caras: una en la escuela y otra cuando sale con sus amigos a bailar. “Es que con el uniforme de la escuela siempre estoy horrible. Pero cuando me ven arreglada para ir a bailar sorprendo a muchos”, confiesa Vanessa entre risas.

Para ella, esta oportunidad de competir para transformarse en Miss El Salvador parecía una opción lejana. Sin embargo, se hizo realidad antes de lo esperado: “A mí me descubrieron durante un desfile, pero por mi edad, yo tenía chances de represnetar a La Unión recién en el año próximo, cuando cumpliera 18 años. Pero de a poco, en la búsqueda fui quedando siempre yo y me tocó ahora”.

Hija única, asegura que tiene una relación muy especial con su madre: “Mis padres están separados desde hace mucho tiempo y yo ya casi no veo a mi papá. Pero mi mamá vive conmigo cada momento y creo que ella está más feliz que yo por todo lo bueno que me está ocurriendo”.