Banner
*Sólo los votos realizados en este medio serán tomados en cuenta para el certamen Miss El Salvador 2003.


Miss Cuscatlán
Zoom!
Zoom! Zoom! Zoom!



Los cambios
“A mí me llama la atención lo mucho que he cambiado. Los ojos son de otro y antes tenía la piel más blanca, ahora parezco siempre bronceada. Casi no me parezco”.


Cara de enojada
“Esta foto es de cuando tenía tres años y me vistieron para la fiesta de la Virgen de Guadalupe, el 12 de diciembre. ¡Cuando era chiquita, todo el mundo me agarraba los cachetes!”
La graduación
“Aquí estoy en mi fiesta de graduación. Mi mama trabaja en un banco y mi papá es mecánico. Además, somos cuatro hermanas mujeres. Mi familia es lo más importante para mí”.

Nombre:
Wendy Mariela Duarte Vides
Edad: 18 años
Ocupación: Estudiante de primer año
Carrera: Licenciatura en Mercadeo
Universidad: Doctor José Matías Delgado

Wendy Mariela está muy entusiasmada por participar en Señorita El Salvador. Su ambición en la vida es realizar todos sus sueños, ser una profesional útil a la sociedad y ayudar a sus padres en un futuro.

Según Wendy, entre sus cualidades está ser sincera, amigable, alegre, bondadosa, solidaria. Además, le encanta que las personas sean amables, porque considera que es la llave para abrir muchas puertas.

A ella le gusta practicar la oratoria, en la cual destacó en sus
años de colegio. También practica drama, modelaje y le gusta hacer ejercicio.

Entrevista

Wendy Duarte (Cuscatlán)
"No sé por qué, pero no me muero por ganar"

Ficha Personal

Wendy Mariela Duarte Vides
Tiene 18 años y es la representante del departamento de Cuscatlán.
Señas particulares
Mide 1.65, tiene cabello castaño, sus ojos son de color verde y es del signo de sagitario.
Preferencias
Su color favorito es el verde, la carne con hongos es el plato que más le gusta, practica natación, su cantante preferida es Dido y le gusta leer y hacer ejercicio.
Estudios
Wendy estudia en el primer año de la Licenciatura en Mercadeo, en la Universidad Dr. José Matías Delgado.
Novio, si
“Mi novio se llama Angel. Es un poco celoso y yo siento que a veces tiene miedo de que yo conozca a otro hombre. Pero eso es imposible, porque lo quiero y lo respeto. Y creo que él se siente orgulloso de mí”.

Muchas cosas han pasado en la vida de Wendy Mariela Duarte Vides. Muchas cosas, y en muy poco tiempo. Por eso, a pesar de sus 18 años, ya muestra mucha madurez sin perder la presencia de sus padres como referencia constante. Wendy, la representante de Cuscatlán, está preocupada: “Yo fui la Reina de Chalchuapa, la ciudad en la que vivo, en 2001.

Pero llegué a Miss El Salvador porque me vieron en mi fiesta de graduación y me citaron para el casting. Al principio, mi papá no estaba muy convencido porque decía que soy muy chica y porque temía que perdiera mis estudios. Y por eso, ahora estoy preocupada, porque no quiero fallarles a mis padres”.

Wendy describe un día suyo habitual en medio de la explosión que significa participar en el concurso y se advierte claramente lo difícil que es continuar normalmente con su Licenciatura en Mercadeo: “Me desespera no tener tiempo para estudiar.

Y siento mucho la presión. En realidad, no sé si presión es la palabra, porque nadie me reclama nada. Es autoexigencia, yo no quiero defraudar a nadie. Y quizá por esto que siento, a diferencia de lo que me ocurrió con otros concursos, esta vez no tengo mucha ilusión de ganar. Antes me preparaba mentalmente con el objetivo claro de quedarme con la corona. Pero esta vez, no sé porqué, no me muero por ganar. Creo que estoy demasiado preocupada por los estudios”.

A pesar de las preocupaciones, Wendy asegura disfrutar el mundo de los desfiles. “Yo me divierto mucho. Me encantan los eventos. Pero sé que éste es mi último concurso. Ahora debo dedicarme a lo que voy a trabajar el resto de mi vida, porque la belleza se acaba y hay que pensar en armarse un futuro.

Además, lo digo de corazón: yo sé que voy a perder mi belleza exterior, pero nunca voy a dejar de cuidar mi belleza interior”.
La búsqueda de ése futuro la obligó también a otra decisión difícil: dejar Chalchuapa. “A las tres semanas que vine a San Salvador, me dije a mí misma: ‘Dejo los estudios y me vuelvo’. Lloré un rato largo y lo pensé bien. Esto es difícil, pero es por mi bien”.

Y en medio de la adaptación, llegó la oportunidad de concursar para ser Miss El Salvador: “Al principio, tenía miedo. No conocía a las chicas, me sentía insegura. Pero a las dos semanas ya me sentía como en casa y pude ser como soy. Yo soy divertida, me gustar fregar a las chicas, bromear. Y por suerte, tenemos a Eddie González (Director del Concurso) que nos tiene mucha paciencia”.

 

 
 
 
El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal © 1995 - 2003.
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular.