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Aquella niña
¿Me parezco?
A mí siempre me interesan los
niños porque creo que es educándolos
bien como vamos a poder hacer que
nuestro país evolucione y se
desarrolle.
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Rostro Oriflame
Aquí es
cuando gané el concurso Oriflame
de El Salvador. Y no era mi primer
concurso. Ya había tenido antes
otras buenas experiencias. He tenido
mucha suerte.
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En el modelaje
¿Parezco
más grande que ahora? Puede
ser. A mí me gusta el modelaje,
pero sé que es algo efímero.
Hoy estás y te valoran, pero
muy pronto va a aparecer alguien que
te reemplace.
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Nombre:
Aída Maritza Palacios López
Edad: 22 años
Ocupación: Estudiante
de tercer año Carrera
:Licenciatura en Relaciones Internacionales
Universidad: de El Salvador
Aída se considera entusiasta, muy
segura de sí misma y está
dispuesta a mantenerse de pie con valentía
en cualquier situación que tenga
que sobrellevar.
Piensa que la amistad es muy importante
y se entrega con sinceridad a sus verdaderos
amigos. En su tiempo libre, le encanta leer
poesía, pero mucho más recitarla,
ya que es un don natural en esta joven.
Con un carácter fuerte, imponente
y con sus metas muy firmes, Aída
se propone a realizar un buen papel en el
evento.
Entrevista
Aída
Palacios (Chalatenango)
Es bastante difícil ser mujer
en El Salvador
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Ficha Personal
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Aída Maritza
Palacios López
Tiene 22 años y es la representante
del departamento de Chalatenango.
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Señas
particulares
Mide 1.72, tiene el
pelo negro, sus ojos son color café
y su color favorito es el celeste.
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Estudios
Estudia Realaciones
Internacionales en la Universidad
de El Salvador.
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Una definición
Yo no entré
al concurso pensando en ganar. Lo
hice porque evalué que me servía
como persona.
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La experiencia de entrevistar
a Aída Maritza Palacios López,
la representante de Chalatenango, se hace
sencilla, placentera. Es que su personalidad
y su capacidad para reflexionar sobre cada
respuesta le permiten ordenar las ideas.
Y con ella, todo se hace fluído.
Dice lo que piensa. Y piensa mucho.
A los 22 años, esta estudiante de
Relaciones Internacionales no deja dudas:
sabe lo que quiere. Pero no pierde la calma
por cumplir sus objetivos: Yo fui
al casting para Miss El Salvador super tranquila.
Y es bueno hacerlo así, porque es
complicado ir a un evento de belleza porque
es obvio que tenés los ojos de todos
encima tuyo. Y además, te dicen las
cosas directamente: que estás gordita,
que tenés que arreglarte el pelo...
Y tenés que aceptarlo, porque quieren
obtener lo mejor de tí.
Y yo soy de buen comer, sobre todo para
los mariscos. De modo que tuve que hacer
un esfuerzo. Pero yo pensé que estar
aquí me me servía, que era
diferente, bonito. Entonces, ¿por
qué no hacer el esfuerzo?.
Aída demuestra que no esconde nunca
nada: Yo, como todas, en algunos momentos
me ilusiono con ganar. Y por supuesto que
ser llegar a ser Miss El Salvador es un
objetivo a alcanzar. Pero es un objetivo
relativo, que si no se cumple no me frustraría.
Preocupada por el futuro de su país,
Aída sostiene que, desde el lugar
de cada uno, se puede hacer mucho por el
futuro de El Salvador: No es una frase
de ocasión, porque a mí me
interesa mucho lo que pasa con mi país.
Y creo que no hay que esperar un milagro,
sino hacer cada uno su aporte. No nos comparemos
con Estados Unidos, que es una potencia.
Pensemos en un país de la región
como es Guatemala. Ellos están mucho
más adelantados que nosotros. Tienen
una forma de pensar distinta. Es decir,
el desarollo no es sólo material,
sino también intelectual.
En este sentido, Aída, que después
del concurso prefiere orientar su futuro
hacia la vida profesional, describe las
dificultades con las que debe lidiar una
mujer: Es difícil ser mujer
en El Salvador. Porque hay discriminación.
Todavía nos creen más incapaces
que los hombres.
El género femenino está demasiado
ligado al sexo. Y eso me preocupa mucho.
Creo que es algo que a todas las estudiantes
mujeres nos inquieta. Y los niños
crecen aprendiendo eso, a subestimar a la
mujer. Y así seguimos, sin poder
desarrollar un país, sin poder pensar
con visión de futuro.
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