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“Cada centímetro de Iraq será un infierno”

Un funcionario iraquí afirmó ayer que las tropas aliadas habían fracasado en su misión de causar daño al dictador Sadam Hussein y afirmó que seguirían fallando

BAGDAD, IRAQ
SERVICIOS CABLEGRÁFICOS.-

Imagen lograda a través de lentes de visión nocturna muestra las explosiones causadas por impactos de misiles en la capital de Iraq, Bagdad. Foto: AP

El ministro de Información iraquí, Mohammed Saeed al Sahaf, lanzó ayer una amenaza contra Estados Unidos y sus aliados al declarar: “Lo dije antes y lo vuelvo a decir que, una vez se atrevan a cometer su agresión, convertiremos Iraq en el infierno”.
“Cada centímetro de Iraq será un verdadero infierno”, declaró al Sahaf, en una conferencia informativa.

El ministro llamó “desgracia” y “criminal” al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y agregó que el mandatario norteamericano y el primer ministro británico, Tony Blair, “deberían ser el blanco de su propia gente”, dijo. “Son unos cobardes”, añadió.
Sus comentarios fueron realizados nueve horas después de que las fuerzas de la coalición liderada por Estados Unidos lanzaran un ataque de “decapitación” contra el dictador iraquí, Sadam Hussein, y otros líderes de su gabinete.

“Soplo” detonó ataque


Alrededor de las cuatro de la tarde del miércoles, hora de Washington, el director de la CIA, George Tenet, ofreció al presidente George W. Bush una posibilidad -tan buena que parecía una fantasía- de acabar con la guerra en apenas unos minutos.

Los agentes de la CIA habían recibido un “soplo”: Sadam Hussein y algunos de sus principales secuaces pasarían la noche en una discreta residencia privada, enclavada en el sur de Bagdad.
Las fotografías de satélites confirmaban la presencia en el lugar de altos dignatarios del régimen, identificados por sus escoltas y vehículos. Fue así como Bush dio luz verde a la “Operación Decapitación”.

Guerra corta

El miércoles comenzó la operación “Liberación iraquí” cuando aviones estadounidenses atacaron la artillería de ese país en la zona de exclusión en el área sur de Iraq. Estas eran un problema para el avance de las tropas aliadas.

El ataque fue acompañado de unos 100,000 efectivos que, desde Kuwait, se dirigen al sur de Iraq. El ataque aéreo se limitó a blancos específicos, con el fin de desarticular y neutralizar el comando y control de los iraquíes.

Dicho ataque tuvo por finalidad el aislar a los comandantes. La operación comenzó con el principio doctrinario americano de iniciar el ataque en horas de la madrugada.
A pesar de la lejanía, no podemos ignorar que los coletazos se sentirán en Centroamérica. Se pronostican nuevos ataques terroristas, lo cual marcará cambios en la agenda política y de seguridad mundial. También traerá sensibilidad ante síntomas o actividades terroristas o conexas en cualquier parte del mundo.

La prioridad debilitará las políticas de ayuda financiera ya que los recursos estarán concentrados en las labores militares.
En el ámbito económico, se vislumbra un aumento en el precio del petróleo en el corto plazo. La guerra alterará la geopolítica petrolera ya que sustraerá a la OPEP de su papel que ha detentado de ente regulador.

En el campo militar, se pronostica una guerra de corto plazo (dos semanas como máximo), basada en la superioridad militar y en el hecho de que el régimen colapsará. Incluso, ya se habla de deserciones.
Sobre la legalidad de la guerra sostengo que no existe tal ilegalidad. Hay escritas 17 resoluciones y la última, la 1.441, dan el espacio para la acción militar. El problema es el mismo, la cobardía moral en la ONU donde los dictadores obtienen apoyo y las democracias son cuestionadas.


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