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Enrolan
delfines en la estrategia defensiva
El
ejército estadounidense recibirá, el el sureño
puerto iraquí de Umm Qasar, a expertos en localizar
minas: los delfines nariz de botella
UMM QASAR, IRAQ
REUTERS.-
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| Soldado
estadounidense observa al delfín que lleva en su
aleta un detector de minas. Foto
the New York Time/ US NAVY |
Olvídese de las bombas de precisión, los aviones
espías no tripulados y las armas de alta tecnología,
el ejército de Estados Unidos está por revelar
su menos esperado detector de minas: el delfín nariz
de botella.
En el sureño puerto iraquí de Umm Qasar, controlado
por fuerzas de Estados Unidos y Gran Bretaña tras días
de combate, lo soldados hicieron ayer los preparativos para
la llegada inminente de un equipo de delfines entrenados para
ayudar a los buzos a asegurar que la costa esté libre
de peligros para que embarcaciones de ayuda humanitaria puedan
atracar.
El capitán de la armada estadounidense Mike Tillotson
dijo a periodistas que tres o cuatro delfines trabajarían
desde Umm Qasr, usando sus habilidades naturales de sonar
para buscar minas y otros artefactos explosivos que las fuerzas
iraquíes pudieron haber dejado en el lecho marino.
Tillotson dijo que los delfines, que vienen desde la costa
Atlántica del estado norteamericano de Florida, no
fueron entrenados para nadar hasta las minas, sino para poner
un marcador a corta distancia de ellas, minimizando el peligro
para los animales.
Varias
minas fueron descubiertas la semana pasada en la parte trasera
de barcos a lo largo de la península de al-Faw, pero
un equipo de buzos que trabajan en el puerto de Umm Qasr desde
el lunes no han encontrado minas.
Fueron transportados en un transporte militar de animales
dentro de una malla de piel de borrego, dijo Tillotson.
La guerra urbana
Sin duda, el punto débil de los Estados Unidos será
la guerra urbana que se les avecina a sus tropas.
Los estrategas americanos evitan el combate en las ciudades
debido, principalmente, al elevado número de bajas potenciales.
Así como vislumbramos el dispositivo americano, con base
en la posible estrategia del dictador Sadam Hussein podemos
advertir que se está conformando la posibilidad que las
fuerzas americanas tengan que combatir contra enemigos ocultos
como francotiradoires, batallas en plena calle y hasta guerrillasen
las ciudades, especialmente en Bagdad.
Esta posibilidad la basamos en que Bagdad está resistiendo
la primera embestida.
Llevar a los estadounidenses con todo el potencial que se tiene,
a combatir en medio de una población indefensa, es la
mejor posibilidad de Hussein de infligir una derrota política
a los Estados Unidos.
La capital iraquí, Bagdad, es una fortaleza: rodeada
por defensas antiaéreas, custodiadas por fuerzas élites
-como la Guardia Republicana- y con trincheras alrededor del
casco urbano.
Hussein también está listo para hacer arder más
pozoso de petróleo, lo que retardaría el paso
de las fuerzas aliadas.
El grupo mecanizado también tendría problemas
para desplazarse, desde el norte, para participar en el esquema
de defensa urbana. Eso eleva nuevas dudas.
Así como el primer golpe define el escenario, este mismo
golpe define poco a poco la defensa del adversario. Otro elemento
importante son las fuerzas especiales de Sadam, elegidas por
su lealtad y su fundamentalismo religioso.
Morir es el camino a Ala, es el lema de hombres
colocados estratégicamente en la ciudad.
La inteligencia opera en las calles de la capital en apoyo a
una unidad creada bajo el mando de uno de los hijos de Hussein,
para reprimir eventuales levantamientos en la población.
Se asegura que esta tarea está asignada a unos 50 mil
hombres.
La principal amenaza que enfrentarán los Estados Unidos
y sus aliados será la guerra asimétrica: guerra
químico-biológica y radiológica (G.Q.B.R.).
Escudos humanos
El uso de rehenes, escudos humanos y el accionar terrorista
más allá de las líneas de combate.
Este es el punto débil y del cual puedo dar fe, porque
en una escuela reducida no sólo fue nuestro punto débil,
sino, nuestro dolor de cabeza.
Un enfrentamiento a campo abierto sería sencillamente
un suicidio. Además, de las lecciones aprendidas en 1991,
Iraq tiene una fuerza aproximada de 400 mil hombres, pero ha
perdido un 60% de la capacidad militar en equipos y movilidad
comparada con la que tenía en la primera Guerra del Golfo
en 1991.
Hacerle frente a la fuerza más poderosa del planeta en
esas condiciones es una locura. La respuesta es tan obvia, como
el hecho, de que Hussein no se quedará esperando que
los Delta Force lleguen a capturarlo o darle el tiro de gracia
en uno de sus búnkers.
La estrategia de Hussein no está dirigida a la victoria
militar, que sabe que es imposible. Lo que quiere es ganar la
guerra en las mentes de la población occidental.
El líder iraquí es consciente que su éxito
o fracaso en la guerra está en lo bastante impopular
que es esta guerra, en la mayor parte del mundo.
Por lo tanto, su éxito depende del tiempo de duración
y de las imágenes que recibamos de los medios de comunicación
como opinión pública.
La clave no serán las bajas de los aliados, sino las
de civiles iraquíes, producidas en la lucha urbana. |
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