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Sumidos
en anarquía y violencia
La
súbita caída de Bagdad dejó en manos
de las fuerzas militares estadounidenses la tarea de administrar
y custodiar esta ciudad de cinco millones de habitantes; SIN
EMBARGO, hoy SE ENCUENTRA sumida en la anarquía
BAGDAD, IRAQ
AP.-
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| Las fuerzas de los Estados Unidos
empezaron ayer a tratar de detener a los saqueadores,
pero la tarea -de momento- ha sido infructuosa. Foto:
AP |
La población de Bagdad se está quedando sin
comida, no tiene luz y sólo consigue un chorrito de
agua de los grifos. Pero, por sobre todas las cosas, el orden
y el respeto a la ley es lo que falta.
En la capital iraquí, la seguridad se derrumbó
con el régimen de Sadam Hussein y los ladrones sacaron
todo lo que tenían a su alcance, desde sillas de oficina
derrengadas hasta llamativas lanchas rojas.
Atacaron oficinas públicas, comercios y búnkers,
cargados de armas abandonadas por las fuerzas de Sadam, se
quejaron residentes atemorizados.
En medio del caos, Arkan Daoud Boutros dijo que permaneció
despierto por siete noches sin electricidad ni luz para proteger
a su casa de quienes salían a saquear.
Estamos sin dormir todas las noches. No nos importan
los edificios del gobierno, pero tememos por nuestras casas,
por nuestras familias, expresó Boutros, un joven
secretario que se quedó sin trabajo luego de la guerra
y que debe hacerse cargo de sus dos hermanas mayores solteras.
Los norteamericanos entraron a la ciudad diciendo que
nos iban a ayudar, pero no hemos visto ningún tipo
de ayuda de parte de ellos. Lo único que hemos visto
han sido robos, manifestó.
Primera medida
Ayer, comandantes norteamericanos ordenaron a las tropas de
Estados Unidos que frenen los saqueos, como primera medida
para recuperar el orden, pero les prohibieron que usen la
fuerza mortal para prevenir las corridas.
Sin embargo, comandantes de la Infantería de Marina
admitieron estar confundidos al momento de realizar la tarea.
Comandantes de batallón solicitaron a las patrullas
que al menos detengan los saqueos en los hospitales y en las
oficinas de las Naciones Unidas.
El caos también reinaba en Mosul, en el norte de Iraq,
donde soldados iraquíes se entregaron ayer a las tropas
norteamericanas. Pobladores de la ciudad desvalijaron el banco
central, se apoderaron de fajillas de dinero y tiraron billetes
al aire.
La biblioteca de la Universidad de Mosul, que posee manuscritos
únicos, también fue saqueada, a pesar de las
súplicas desde las mezquitas para que la gente no destruya
la ciudad, dijo la cadena de televisión árabe
Al-Yazira.
Muchas áreas de Bagdad eran tierra de nadie. Las familias
permanecían fuera de las calles, dejándolas
libres a bandas de jóvenes y hombres saqueadores.
¿Cuándo llegará la policía?
¿Cuándo vienen los soldados?, se preguntaba
el mecánico Gilbert Yusef.
Hombres borrachos recorrían las calles nocturnas con
armamento robado, aterrorizando a los vecinos con disparos
de armas automáticas, dijo Yusef.
Los negocios de comidas y otros mercados permanecían
cerrados, por temor a los robos y persistentes choques entre
las fuerzas norteamericanas y las de Sadam.
Los saqueos y violencia también ya se expanden a otras
ciudades.
Saquean todo
- Miles de personas, entre ellas familias completas, se dedicaban
al saqueo y asaltaron las facultades de ingeniería
y enfermería en la capital, Bagdad.
- El renombrado Museo Nacional en Bagdad fue también
objeto de saqueos. Decenas de obras valiosas e históricas,
expuestas en vitrinas fueron robadas, aunque aún no
se ha calculado el valor de los daños materiales.
- El museo fue reabierto hace un año y contiene la
más valiosa colección en todo el mundo de objetos
de la Mesopotamia antigua.
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