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Cae
régimen de Saddam
El
gobierno iraquí se derrumbó hoy, mientras residentes
de Bagdad saludaban con júbilo a las fuerzas estadounidenses
y atacaban los símbolos del poder de Saddam Hussein.
Por Khaled Yacoub Oweis
BAGDAD, abr 9 (Reuters) -
La gente saqueó los edificios oficiales, sacando de
ellos todo lo que pudieran transportar, desde aires acondicionados
hasta flores.
"Señores, si ustedes supieran lo que este hombre
le hizo a Iraq", gritó un anciano, mientras aplastaba
un retrato de Hussein con su zapato. "El mató
a nuestros jóvenes, mató a millones".
Numerosos iraquíes lanzaron flores y aplaudieron a
los marines estadounidenses que atravesaron la suburbana Ciudad
Saddam, donde viven dos millones de chiítas iraquíes
pobres, en camino hacia el centro de la capital iraquí.
"Creo que estamos en la última escala", le
dijo el coronel de los marines John Toolan al corresponsal
de Reuters Sean Maguire, quien acompañaba a las fuerzas
estadounidenses en su camino hacia el Monumento de la Liberación,
considerado el centro de la capital iraquí.
"No más Saddam Hussein", coreaba un grupo
mientras saludaba a las tropas. "Los queremos, los queremos".
Algunos chiítas, miembros de una mayoría hostil
al gobierno del partido Baath, de la secta sunita del Islam,
se golpeaban en los pechos al igual que hacen durante el festival
religioso de Ashoura.
Periodistas de la Televisión de Reuters fueron testigos
de saqueos multitudinarios en la sede de la ONU, de donde
se llevaron los vehículos del organismo internacional.
Las oficinas, en el Hotel Canal, albergaron a empleados de
las agencia de ayuda de la ONU, así como a los inspectores
de armas, que se retiraron antes del inicio de la guerra,
el 20 de marzo.
Las tropas estadounidenses observaban mientras los iraquíes
saqueaban tiendas de artículos deportivos alrededor
de las bombardeadas oficinas del Comité Olímpico
Iraquí, que dirigía, al igual que las milicias
Fedayeen, el hijo mayor de Hussein, Uday.
Las fuerzas invasoras aún no han hallado armas químicas
o biológicas prohibidas, uno de los motivos centrales
que se alegaron para lanzar la invasión. El gobierno
de Hussein negó que tuviera ese tipo de armas.
BUSH "ANIMADO", TROPAS APENAS ENCUENTRAN RESISTENCIA
En Washington, un funcionario de alto rango del gobierno dijo
que el presidente George W. Bush "sigue recibiendo buenos
informes del terreno desde el punto de vista militar (...)
El está animado por el progreso logrado".
En el centro de Bagdad, unos 20 tanques y otros vehículos
militares estadounidenses tomaron posiciones en torno a la
plaza Tahrir, en la orilla oriental del río Tigris,
dijo un corresponsal de Reuters.
"Puedo ver unos 15 tanques y vehículos armados,
así como otros vehículos que parecen haber cruzado
el río desde el oeste de la ciudad", dijo Hassan
Hafidh desde una posición cercana a la plaza Tahrir,
donde se encuentra el Monumento de la Liberación.
"Están emitiendo mensajes por altavoces en árabe
diciendo a la gente que no les dispare. Los estadounidenses
parecen un poco nerviosos y están apuntando sus armas
a la gente en la calle", agregó.
En el complejo presidencial ubicado al lado oeste del río
Tigris, en la misma zona de Bagdad, una granada iraquí
fue lanzada cerca de un tanque estadounidense.
Un corresponsal de Reutres dijo que parecía que provenía
de los alrededores del Hotel Palestina, donde se aloja la
prensa internacional.
Un tanque estadounidense disparó el martes contra ese
hotel y mató el martes a dos periodistas, uno de ellos
de Reuters y el otro del canal español de televisión
Telecinco, sin que hubiera ningún motivo aparente,
según testigos.
La muerte de ambos periodistas, a la que se sumó la
de un periodista de la televisora árabe Al-Jazeera,
desató la indignación entre los organismos de
prensa de diferentes países e internacionales, quienes
cuestionaron la versión estadounidense, según
la cual el tanque habría disparado porque estaba siendo
atacado desde el hotel.
Un avance a través del cercano Puente Jumhuriya, sobre
el Tigris, pondría fin a un movimiento de pinzas que
ha llevado a la Tercera División de Infantería
estadounidense desde Kuwait hasta el suroeste de Bagdad en
las últimas tres semanas, mientras que que marines
estadounidenses han avanzado sobre Bagdad desde otras direcciones.
Miles de soldados estadounidenses se desplazaron, prácticamente
sin encontrar resistencia, hacia el centro de la capital iraquí
desde el oeste, noreste y sur.
Aún así, fue una de las noches más tranquilas
de Bagdad en tres semanas de guerra y las calles permanecían
en calma después del amanecer.
En las calles principales, no había señales
de policías iraquíes u hombres uniformados.
Los funcionarios del ministerio de Información, entre
ellos el titular, Mohammed Saeed al-Sahaf, quien diariamente
daba a la prensa su versión sobre la guerra, parecían
haberse esfumado.
También se desconocía la suerte de Hussein y
sus dos hijos, atacados por aviones estadounidenses que lanzaron
el martes cuatro bombas de 900 kilos en un área de
Bagdad.
"No sé si sobrevivió", dijo el martes
el presidente Bush. Sin embargo, fuentes británicas
de inteligencia dijeron que Hussein probablemente sobrevivió.
El ejército estadounidense indicó que los combates
no habían acabado y que las tropas todavía tenían
enfrentamientos ocasionales con las fuerzas iraquíes.
"Estamos viendo una resistencia esporádica, pero
cuando la vemos es encarnizada", dijo el capitán
Frank Thorp.
"Creo que es prematuro hablar sobre el fin de esta operación",
declaró a Reuters desde el Comando Central en Qatar.
Thorp señaló que las fuerzas lideradas por Estados
Unidos todavía tienen que ocupar ciudades como Mosul,
Kirkuk y Tikrit -donde nació Hussein-, 175 kilómetros
al norte de la capital.
"Continuamos atacando Tikrit y otras ciudades en el norte
con el fuego aéreo, como hicimos en Bagdad, en el sur
de Basora, Nassiriya, Najaf, y otras ciudades", señaló.
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) anunció
el miércoles que había suspendido temporalmente
sus operaciones humanitarias en Bagdad porque la situación
era "caótica e impredecible".
El organismo de ayuda humanitaria con sede en Ginebra informó
que uno de sus empleados, un canadiense, está desaparecido
desde el martes en la tarde, cuando el vehículo en
el que viajaba con otros dos miembros del CICR fue atacado.
Las otras dos personas que iban con él escaparon. El
vehículo portaba el emblema de la Cruz Roja.
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