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Reacción
mixta en mundo árabe
Muchos
árabes no interpretaron la creciente presencia de las
tropas aliadas y el derribo de la simbólica estatua
del dictador iraquí Sadam Hussein como un triunfo,
y recibieron la noticia con bastante indignación
YEMEN
EFE, AP.-
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| Una
mujer jordana llora después de ver en las imágenes
de televisión el derribamiento de la emblemática
estatua del dictador iraquí Sadam Hussein. Foto
REUTERS |
El mundo árabe se enteró con sorpresa e incredulidad-
con la esperanza de que otros regímenes opresores corran
la misma suerte- del derrocamiento de Hussein, aunque algunos
lamentaron la ausencia de la victoria que prometió
el mandatario.
¿Por qué cayó de esta manera? ¿Por
qué tan rápido?, se preguntaba Umm Ahmed,
mientras las lágrimas corrían por su rostro.
Es un cobarde. Me siento apenado por su gente,
expresó el yemení.
Tan pronto como se escucharon las primeras noticias sobre
la aparente caída de Sadam, los árabes se agolparon
ante las vitrinas de los comercios que tenían televisores,
en bares, restaurantes y oficinas para ver la entrada de las
fuerzas estadounidenses en la capital iraquí.
Algunos apagaron sus televisores, disgustados con las escenas
provenientes de Bagdad de multitudes felices celebrando el
arribo de las huestes norteamericanas.
Nosotros lo buscamos
Mohammed al-Shahhal, un maestro libanés de 49 años
que vive en la ciudad de Trípoli, dijo que las imágenes
le recordaban el colapso de la Unión Soviética.
Aquellos que aplaudieron el derrumbe de la estatua de
Lenin y la cambiaron por Pepsi y hamburguesas sintieron después
el hambre y lamentan lo que hicieron, dijo al-Shahhal.
Tannous Basil, un cardiólogo de 47 años del
puerto meridional libanés de Saida, dijo que el régimen
de Sadam era una dictadura y se tenía que terminar.
`No me gusta la idea de tener a los norteamericanos
aquí, pero nosotros nos lo buscamos, manifestó.
¿Por qué no vemos a los estadounidenses
en Finlandia, por ejemplo? Han venido aquí porque nuestra
región está llena de dictaduras como las de
Sadam, agregó.
Tarek al-Absi, un profesor universitario de Yemen, estaba
esperanzado con el fin de Sadam y pronosticó más
democracia para la región.
Para muchos árabes, la emoción predominante
era el descreimiento, teñido por cierta frustración
después de semanas de escuchar al régimen de
Hussein reclamar la gran victoria o la lucha a
muerte contra los invasores infieles.
Esperábamos resistencia, no lo que pasó,
dijo Ghadah Shebah, un estudiante de administración
de negocios de la Universidad Americana en El Cairo.
Muchos recurrieron a las teorías conspiradoras para
explicar rápidamente el colapso de la era de Saddam.
Debe haber habido una traición, dijo el
analista político Ahmed Salem Batmira, de Omán.
El muro de Bagdad ya está desmoronado
El presidente del Gobierno español, José María
Aznar, afirmó ayer que el muro de Bagdad
se ha desmoronado, y advirtió de la necesidad
de mantener la prudencia hasta que haya garantías
de seguridad.
Aznar transmitió su pesar por la muerte de los periodistas
Julio Anguita Parrado, del diario El Mundo, y José
Couso, del canal privado de televisión Tele 5
y extendió su sentimiento a las demás víctimas
civiles de la guerra, a los militares de la coalición
y a los iraquíes que han combatido, en muchos casos
obligados.
El primer ministro británico, Tony Blair, se mostró
contento mientras veía en su oficina en Downing
Street las escenas en Bagdad donde una estatua de Sadam Hussein
era derribada, afirmó ayer su portavoz.
El canciller de Rusia, Igor Ivanov, pidió que la vía
política sustituya ya a la militar en la solución
del conflicto. |
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