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¿En
qué grado son exactas las bombas?
En
su editorial del lunes, 31 de marzo, The New York Times dice
lo siguiente:
El Diario de Hoy
The
New York Times
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| En
el bombardeo diario de Bagdad, los comandantes estadounidenses
insisten en que eligen sus blancos cuidadosamente para
reducir al mínimo el riesgo de daño colateral.
Foto The New York Times |
La aseveración de Iraq de que las bombas o misiles
de Estados Unidos mataron a muchos civiles en barrios de Bagdad
la semana pasada puede o no ser verdad.
Siempre es posible, como sugieren los líderes militares
de Estados Unidos, que el daño haya sido causado por
los proyectiles de las defensas antiaéreas iraquíes
a su regreso a tierra, o por explosivos detonados por los
propios iraquíes con fines de propaganda.
Cualquiera que sea el caso, sin embargo, las ampliamente publicitadas
muertes civiles han generado cólera en Estados Unidos
y simpatía por Iraq en muchas naciones.
Los incidentes inevitablemente hacen surgir la pregunta: ¿hasta
qué grado son exactas nuestras tan elogiadas armas
de precisión?
Los informes diarios en el Comando Central típicamente
se caracterizan por filmes dramáticos que siguen el
curso de bombas inteligentes hasta que explotan contra sus
blancos.
En un ataque asombrosamente quirúrgico, una bomba fue
capaz de destruir un vehículo militar oculto bajo un
puente, sin destruir el puente en sí. Otros filmes
muestran bombas que destruyen sus blancos mientras los edificios
adyacentes permanecen intactos.
Se trata, sin duda, de logros impresionantes, pero es de suponerse
que se trata de los casos más exitosos del día.
El Comando Central nunca muestra filmes de bombas que fallaron,
ni emite estadísticas acerca de qué porcentaje
de las municiones erró su blanco.
Blancos ilegales
Sin duda alguna los comandantes estadounidenses están
adoptando medidas extraordinarias para limitar lo que ellos
llaman daños colaterales.
La III División de Infantería tiene un equipo
de abogados como parte de su personal, cuya labor es aconsejar
acerca de cuáles blancos son legales dentro de las
convenciones internacionales... y una vasta base de datos
con 10,000 blancos que deben ser evitados, como hospitales,
mezquitas y tesoros arqueológicos o culturales.
En el bombardeo diario de Bagdad, los comandantes insisten
en que eligen sus blancos cuidadosamente para reducir al mínimo
el riesgo de daño colateral, utlilizan sólo
las municiones adecuadas y se aproximan al blanco sólo
desde la dirección más segura en el momento
del día elegido para limitar los riesgos para la población
civil.
Los accidentes, sin embargo, tienden a ocurrir. Los paquetes
electrónicos que convierten a las bombas tontas
en bombas inteligentes con la ayuda de satélites
de posicionamiento global siempre pueden fallar, o bien los
filmes que maniobran a las bombas pueden tener una avería.
Pueden cometerse errores al registrar las coordinadas de un
blanco. La exactitud de las municiones guiadas por láser
puede verse afectada por fatiga de piloto o mala visibilidad.
El equipo iraquí de intercepción electrónica
también puede ocasionalmente alterar las señales
de satélite que guían a los misiles crucero
y muchas bombas, pese a que los aliados afirman lo contrario.
Algunos misiles crucero claramente han perdido por completo
el rumbo.
Dos de ellos cayeron en el este de Turquía y al parecer
tres cayeron en Arabia Saudita. Una bomba guiada apuntada
contra un puente destruyó un autobús que trasportaba
civiles porque el piloto no detectó a tiempo el vehículo
en movimiento.
Los aliados merecen crédito por llevar a cabo la campaña
de bombardeo más quirúrgicamente precisa de
la historia, y seguramente tienen razón al hacer saber
al mundo los cuidados que se toman.
Pero hay un lado negativo respecto de las incesantes aseveraciones
acerca de la precisión de las bombas. Hace que la gente
espere que todas y cada una de las bombas destruirá
su blanco y nada más que eso... y genera condena y
cólera en el mundo cuando esto no sucede.
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