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La
última carta de un soldado
El
soldado colombiano Diego Rincón murió cuando
un taxista se dirigió a un punto de control al norte
de la ciudad iraquí Najaf e hizo detonar una bomba.
En ese incidente también fallecieron tres de sus colegas
Georgia, EE.UU.
AP.-
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| George
Rincón y Catherine Montemayor, padre y novia de
Diego Rincón, participan en un homenaje al soldado.
Foto AP |
Cuando el soldado colombiano Diego Fernando Rincón
escribió desde Iraq la que sería su última
carta a su familia, se despidió de una forma tan apasionada,
especialmente de su madre, que parecía presagiar el
destino que tendría 40 días más tarde.
Madre será la última palabra que yo diga.
Tu rostro será la última imagen que vean mis
ojos. No intento asustarte, pero es la realidad, reza
la carta fechada el 22 de febrero y recibida el 22 de marzo,
según dijo su familia.
Rincón servía en el ejército estadounidense
y falleció el 29 de marzo cuando su patrulla fue blanco
de un ataque suicida en Iraq.
Su familia salió de Colombia en 1989, huyendo de los
actos terroristas, incluidos los ataques con carros bomba,
que han dejado centenares de víctimas en los últimos
20 años.
Pero en una ironía del destino, un ataque suicida de
ese tipo fue lo que terminó costándole la vida
en Iraq.
Honores
En Conyers, el poblado de 10 mil habitantes a unos 50 kilómetros
al este de Atlanta donde reside la familia Rincón,
cintas amarillas en honor a Diego Fernando adornaban todos
los buzones de correo, y su vehículo Mustang de color
amarillo fue cubierto con decenas de banderas estadounidenses.
Su novia, Catherine Montemayor, preparaba un video para recordar
a Rincón, que será exhibido el viernes en la
escuela secundaria Salem, de donde él egresó
en el 2001.
En la escuela secundaria Salem, los estudiantes recibieron
la noticia de su muerte a través de los altavoces después
de recitar el Juramento de Fidelidad.
¿Cómo lo expresas en palabras? Se nos
hizo un nudo en la garganta. Son noticias muy malas,
dijo Joe Bryan, profesor de inglés y de producción
de video.
Rincón murió cuando un taxista se dirigió
a un punto de control al norte de la ciudad iraquí
Najaf e hizo detonar una bomba. En ese incidente también
fallecieron el sargento Eugene Williams, de 24 años;
el cabo Michael E. Curtin, de 23, y Michael Russell Creighton
Weldon, de 20 años.
Los cuatro pertenecían a la Primera Brigada del Ejército,
Tercera División de Infantería.
Quería venir a Colombia después de la
guerra, para conocer la parte buena del país, porque
la mala se la contaban por televisión, dijo con
voz entrecortada Luis Rincón Rojas, tío de Diego
y alcalde de la población de Mosquera, a unos 30 kilómetros
al oeste de Bogotá.
Familiares orgullosos
-Mi hijo Diego era un hombre muy valiente, y todos estamos
muy orgullosos de él, dijo el padre de Rincón,
George, a los reporteros a las puertas de su casa.
- Rincón, quien se naturalizó estadounidense
tras llegar a este país a los cinco años de
edad, quería servir a su patria adoptiva y ayudar a
vengar los ataques del 11 de septiembre de 2001.
- Rincón nunca regresó a Colombia desde que
partió en 1989, pero sus parientes le enviaban videos,
señaló su tío. Nació en la población
de Funza, cerca de Bogotá, pero gran parte de su familia
reside en Mosquera.
Hola
mamá, ¿Cómo estás?
Espero que bien. No podré escribir más a
partir del 28 de este mes. Nos vamos a movilizar.
Ya empacamos y estamos listos para ir a un Alfa-Alfa táctico
(en Iraq). Una vez que eso pase, no saldrá más
correo.
Supongo que finalmente nos ha llegado el momento de ver
de qué estamos hechos, quién se derrumbará
cuando la angustia aumente y quién estará
calmado todo el tiempo.
Sólo el tiempo lo dirá. Estamos en nuestra
mejor forma gracias al entrenamiento, y es hora de ponerla
a prueba.
Quiero decirle a todos lo importantes que son para mí
y cuánto los quiero. Mamá, ¡Te quiero
tanto! ¡No me rendiré! Estoy viviendo un
día a la vez, me siento aquí imaginando
la casa, pasando tiempo con mis hermanos que tendrán
mi vida en sus manos.
Sólo espero que estés orgullosa de lo que
estoy haciendo y tengas fe en mis decisiones. Me esforzaré
con ahínco y no me rendiré.
Sólo quiero ofrecer disculpas por cualquier cosa
que haya hecho mal. Y lo hago todo por ti, mamá.
Te quiero.
Tu hijo, Diego Rincón |
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