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Pelean
la ayuda humanitaria
La
ansiedad y la desesperación de los iraquíes
por obtener alimentos provocó gritos, empujones e incluso
agresiones con palos. El primer barco con 1,500 toneladas
de ayuda llegó ayer al puerto de Umm Qasar
SAFWAN, IRAQ
EFE.-
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| Decenas de iraquíes residentes
de la región de Mazara elevan sus manos con la
esperanza de recibir alimentos y artículos de primera
necesidad para sus familias. Foto:
AP |
Centenares de iraquíes se pelearon ayer por hacerse
con una de las 1,500 raciones de comida que la Media Luna
Roja repartió en la región de Mazara, única
zona de Iraq a la que ha llegado, hasta el momento, la ayuda
humanitaria internacional.
Miembros de la Media Luna Roja kuwaití trataron de
distribuir decenas de kilogramos de arroz, azúcar,
y comida en lata a unos 800 hombres, mujeres y niños
que salieron corriendo de sus precarias viviendas y al grito
de akel, akel (comida) se abalanzaron sobre los
dos camiones fletados.
Pese a los esfuerzos de la organización para evitar
peleas como las que desató el primer envío,
la ansiedad y la desesperación de los iraquíes
fue más poderosa: asaltaron el camión y comenzaron
a lanzar al aire los paquetes, lo que provocó una algarabía
de gritos, empujones e incluso agresiones con palos.
Esto es lo que han traído los norteamericanos
a Iraq. Que los iraquíes nos enfrentemos unos a otros.
Antes había de todo y no teníamos que pelearnos,
decía Hamid Abdala, un agricultor de 31 años.
Sin agua
Con el maletero del coche cargado con la ración que
le correspondía según el número de hijos,
Hamid se quejó de que el reparto no iba a paliar el
principal problema de la zona: la escasez de agua.
En Safwan, la principal aldea de Mazara, todos encontraban
un segundo para pedir, con una sonrisa, agua o un cigarrillo.
Más heterogénea era su opinión sobre
la presencia de las tropas aliadas en Iraq: la mayoría
expresaban su deseo de que se marchen lo antes posible, mientras
otros agradecían la intervención.
La gente tiene miedo, y no hambre. No nos gusta ver
a soldados extranjeros armados en nuestro país, y nos
molesta cada noche el ruido de sus aviones, añadió
mientras pedía un teléfono móvil para
llamar a sus familiares, de los que no tenía noticia
desde hace semanas.
Unos pocos metros más allá, Mohamed Abdelhamid
se hacía eco del mismo lamento: No hay electricidad.
No tenemos televisión ni radio, no sabemos qué
es lo que pasa.
Desde la torreta de un blindado, metralleta en mano, el Sargento
Mayor Mark Stenned tenía una visión diferente
de la guerra: está todo muy calmado. Los iraquíes
nos han recibido con los brazos abiertos, de una manera muy
amistosa y comunicativa.
El buque británico Sir Gallahad, cargado
con unas 500 toneladas de ayuda humanitaria, atracó
en el puerto de Um Qasar.
La ayuda incluye alimentos, agua, medicamentos, mantas y otros
artículos de primera necesidad.
Petróleo por Alimentos
- El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó
ayer por unanimidad el proyecto de resolución de ayuda
humanitaria para Iraq, que permitirá reiniciar el programa
Petróleo por Alimentos.
- La resolución adoptada ayer subraya el derecho de
los iraquíes a decidir su propio futuro político.
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