Rafael Machuca:
"No me están crucificando"

A pesar de que es el último que se suma a la competición electoral, el ex jefe de la fracción del PCN no se siente en desventaja. Al contrario, dice estar entusiasmado, ya que la cúpula del partido le eligió para participar -según él- en una “fiesta”.

El Diario de Hoy

“No puedo decir qué puedo hacer de una manera muy concreta, pero tengo varios años navegando en estas aguas”.
“Tengo la impresión de que sí me sé explicar y que provoco los sentimientos que quiero generar”.

En ocasiones, cómico, y en muchas tantas, sarcástico. El ser candidato a la Presidencia por el Partido de Conciliación Nacional no ha cambiado en nada el carácter de Rafael Machuca. El pecenista tiene fe —quizá mucha— en que hará un buen papel en las elecciones. Tan bueno que habla de competir en la segunda ronda electoral, a pesar de que la última encuesta de opinión pública de la empresa la CID-Gallup destaca que su partido apenas tiene el 2% de apoyo.

El Diario de Hoy: ¿Por qué le eligieron a usted?

Rafael machuca: Yo estaba fuera de San Salvador y me hablaron mis compañeros y me dijeron: ‘Rafa, aquí te están promoviendo...’ ‘¿De qué se trata?” –peguntó– ‘¡Ah, pues deciles que está bien!’ (respondió). Se supone que valoraron la entidad partidaria. Aquí los viejos cuentan, el derecho de piso cuenta (está en el PCN desde 1970).

¿Siente que es tan popular como Silva, Saca o Schafik?

¡No lo sé! Cuando termine la campaña te lo digo.

¿Es una fórmula ganadora Rafael Machuca-Genaro Ramírez?

No le veo muchas alas a los competidores. No nos sentimos incómodos en este esfuerzo político, porque creemos que tenemos lo mínimo que el país necesita para intentar una nueva forma de administrarlo.

¿Qué soluciones propone?

Sincerarnos. La gente no está molesta por lo que no tiene o porque no le alcanza, sino porque le mienten. Los problemas que dejó el PCN (hace 20 años) se han agravado: la salud, la educación; ésta se ha ido deteriorando de tal manera que tenemos dificultades con la capacidad intelectual del país. El común denominador es un profesional angustiado, porque no pudo aprender lo necesario para incorporarse al mercado de trabajo. Y lo más angustioso es que no hay empresas que tengan la capacidad de absorber esa mano de obra permanente.

¿Cómo cambiaría esto?

Reactivando la economía del país. Abrir empresas, financiar al empresario para que tenga incentivos para aguantar la presión de la globalización. Abrir bancas de fomento de desarrollo para que el pequeño empresario sobreviva y se mantenga unido.

¿Un gobierno del PCN ofrecería todo eso?

¡Pienso que sí! Revisando el modelo y respetando los derechos y obligaciones, podemos mejorar las condiciones nacionales. No puedes continuar exprimiendo a los más pobres. Inclusive, con un fortalecimiento social, evitarías a los delincuentes de cuello blanco, porque tendrían mejor salario y menos compromisos.

¿Cree que el PCN ganará?

¡Vamos a hacer un esfuerzo! Soy cristiano y creo en los milagros.

¿Por milagro ganaría?

¡Por lo que usted quiera!... lo que me interesa es ganar. Si para ganar tengo que buscar un milagro, lo vamos a intentar.
¿Vale la pena “quemarse”, tomando en cuenta que las elecciones presidenciales no son el punto fuerte del PCN?
Yo no me voy a quemar. Soy un político que ama al partido, que sabe lo que debe hacer y entiende las reglas del juego. ¡Tal vez me voy a exhibir! La tragedia del país ahí está, no la hemos creado los pecenistas; nosotros intentamos interpretarla y ver cómo la paliamos.
La encuesta de la CID-Gallup augura un PCN debilitado en 2004...
Si eso fuera cierto (los resultados), nosotros desapareceríamos, pero ese gusto y esas aspiraciones no las vamos a cumplir. Las encuestas se han convertido en una parte de la propaganda política y, desde la óptica nuestra, están maquilladas, porque el PCN ni siquiera aparece con un 2%. Yo le voy a creer a la gente y ahí veré si soy o no aceptado. Haré un esfuerzo para tener una posición que sorprenda.

¿La apuesta es mantener vivo al PCN?

No. Mi apuesta principal es pasar a la segunda vuelta. No pensamos en la sobrevivencia. La aceptación popular hacia el Gobierno ha cambiado, o porque no se les cumplió o no se les pudo (cumplir). Además, no se puede creer en la seriedad de una propuesta gubernamental cuando el principio básico ha sido violar la Constitución, al pintar y empapelar antes del día que inicia la campaña electoral.

¿Al votante le importará más la violación de la Constitución que el ofrecimiento de tener, todos los días, pan sobre la mesa?

Aquí hay un engaño sistemático de tres gobiernos sucesivos. Sé que el hambre es difícil de superar, pero la gente del campo entiende que ha sido engañada.

¿Y eso le ayudaría al PCN a llegar a la segunda vuelta? ¿O espera el milagro?

Yo creo en los milagros, Anita... ¡de veras! Creo en la sabiduría popular, y por eso he aceptado. Para mí, esta campaña es una fiesta, no es un problema.

¿Y sus compañeros del PCN son parte de la fiesta, en especial los que intentaron ocupar el cargo que hoy ostenta?

Somos un equipo de trabajo.

¿Hay resentimiento?

No debe de haber. ¿Yo por qué voy a estar resentido con el que quería ser candidato?
¿“No debe de habe” o no sabe si hay resentimientos?
Bueno, yo le respondo por mis sentimientos... yo no le puedo responder por los suyos.

¿Ha sentido el apoyo de ellos?

Parece mentira, pero aquí todos están trabajando.... Yo no soy un advenedizo que me sacaron y me sacudieron... Yo soy un hombre de partido. A mí, ni me sacrifican ni me crucifican. Yo voy a gusto, primero, porque me gusta; después, porque me tengo fe y porque creo que podemos ganar. Si la votación no me favorece, ¡qué voy a hacer!

¿Regresar a la Asamblea?

¡Por lo menos de hambre no se va a morir!
Yo no estoy en esto para sobrevivir estomacalmente. Mi problema no es económico. Tengo mi salario, estoy sano, tengo capacidad laboral. Yo voy, porque es un compromiso político.



Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal