Vida y muerte de una urna

La urna 666. El centro escolar Edelmira Molina en Ciudad Delgado fue la sede de la JRV 666. El lugar tuvo un total de 27 mesas de votación. Ubicada en medio de una zona popular. La visita fue realmente masiva en proporción al año anterior


Erick L. Lemus
El Diario de Hoy

Un microbús de la ruta 4 bambolea a todos los usuarios que viajan apretujados hacia uno de los centros de votación de Ciudad Delgado. Una madre con una bebé en brazos pierde el equilibrio y empuja a una anciana, mientras una cinta de Queen estremece los cuerpos. “- ¡Ay, me van a destripar!”, grita la mujer; pero nadie pierde el humor. Es día de elecciones.

Adentro del centro escolar Edelmira Molina, una rubia oxigenada de labios generosos color carmín y blusa desmangada, preside la mesa 666. Su nombre es Danilo Iván Vásquez y representa a ARENA; pero el resto de correligionarios lo llama Ivannia. Y toda la votación es un rito que se repite...

- ¿Nombre? “Regáleme su huella”. “Ahora firme”. “Vaya, meta el dedito”. Al final, el votante abandona la urna con la tinta indeleble como marca.
Cuando termina el conteo, Ivannia grita: “¡En el sello de la bestia... ganó ARENA!”. La lucha fue cerrada; la diferencia curiosamente fue seis votos. ARENA tuvo 139 y el Frente 133.



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