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Un proceso ordenado
Sin contratiempos. La mayoría
de ciudadanos prefirió votar en la mañana. Pocas
dificultades serias opacaron el proceso. La asistencia de
ciudadanos fue mucho mayor que en procesos anteriores. La
PNC cumplió su compromiso
San San Miguel
Alonso Rivera
El Diario de Hoy
Más
ciudadanos en los centros de votación que en procesos
anteriores, menos acciones violentas y, por el contrario,
mucho orden fueron características de las elecciones
ayer en el interior de El Salvador.
Mientras los sonsonatecos, migueleños y unionenses
desafiaban el fuerte calor en sus ciudades, los ahuachapanecos
tuvieron como uno de sus más grandes problemas el hacinamiento
en centros de votación. Problemas comunes que no afectaron
en nada el proceso desarrollado.
Para los comerciantes madrugadores, el negocio fue ayer mucho
mejor que para sus compañeros que llegaron tarde a
instalar sus ventas.
Muchos de los que a las siete de la mañana fueron a
votar sin haber desayunado lo hicieron con pupusas, panes
con pollo e incluso helados o sorbetes.
Siempre hubo discusiones en las juntas receptoras de votos.
Los miembros de un partido que no estaban de acuerdo con algo
trataban de imponer sus criterios a gritos.
Pero nada fue tan grave como para atrasar o interrumpir las
actividades.
Curioso, parecía que nadie mayor de 18 años
se quedaría en casa.
Hubo mayores, ciegos e inválidos que superaron los
obstáculos que significan sus limitaciones físicas,
para llegar a la junta receptora de votos que les correspondía.
En casi todos los lugares se había asignado a personal
especialmente para atenderles en lugares específicos
dentro de cada centro de votación.
La tranquilidad fue tal que incluso las entidades de socorro
no pasaron de atender casos de insolación, atender
a algún niño extraviado o simplemente orientar
a quien solicitaba alguna información.
La tragedia, desgracia y violencia descansaron ayer, mientras
El Salvador elegía a sus gobernantes.
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