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Alegría juvenil
en votación
Los jóvenes y mujeres dieron
el ejemplo ayer durante las votaciones en la cabecera departamental
de Ahuachapán.
Ahuachapán
R. Zambrano/Larissa Velásquez/C. Torres
El Diario de Hoy
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Ventajas. Los comerciantes aprovecharon la fiesta
cívica.Foto EDH
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Desde tempranas
horas de la mañana muchas mujeres con pequeños
en los brazos hicieron cola, para emitir el sufragio.
Al ex presidente de ARENA, José Antonio Salaverría,
le tocó votar en el Instituto Alejandro de Humboldt,
donde con entusiasmo aseguró sentirse satisfecho con
el proceso.
Menos famosa que el político arenero, una monja viajó
hasta Atiquizaya a cumplir con su deber ciudadano.
Vengo a votar porque es mi obligación como salvadoreña
elegir nuestros gobernantes, aseguró sor Luz
Angélica Abarca.
Al norte del departamento, en Turín, José Alberto
Solís llegó con mucha dificultad en su silla
de ruedas.
Quiero un país seguro y que a nosotros los discapacitados
nos den trabajo y una mejor vida, fue su respuesta.
En San Lorenzo, la escuela José Gilberto Cárcamo,
estuvo abarrotada de personas.
A Camilo Rivas, cuyo número de DUI es 03211520-5, alguien
se le adelantó, pues al buscarse en el padrón
y disponerse a votar en la urna 8060, le aseguraron que ya
lo había hecho.
Mi foto estaba marcada, pero no he votado todavía,
enfatizó, antes de marcharse del lugar.
Al suroeste del departamento, en el centro escolar del municipio
de Cara Sucia, las instalaciones fueron insuficientes para
acoger a los centenares de votantes que hicieron una fila
que llegó hasta la carretera.
En este lugar simpatizantes del FMLN denunciaron a tres extranjeros
que intentaron votar.
- En Apaneca retiraron a vigilantes de partidos
de los centros de votación, porque no presentaron las
acreditaciones respectivas.
- Votantes de la ciudad ahuachapaneca acusaron a colaboradores
de ser lentos, cuando los ayudaban a localizar su nombre en
el padrón.
- Unos comerciantes aseguraron que durante la elección
no vendieron casi nada; otros, los contradijeron, pues a las
12:00 del día, se les había acabado el garrobo.
- Rosa Martínez intentó votar sin éxito,
después de tres horas de espera, desistió y
se fue a su casa.
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