|
Presencia internacional
en casa
Elecciones. Al menos unas 2,000
personas viajaron al país para colaborar en la vigilancia
de los comicios. Hombres y mujeres de diferentes edades estuvieron
presentes
Paola García
El Diario de Hoy
 |
|
Estadounidenses.
En la Universidad de California un profesor de nacionalidad
salvadoreña hizo una invitación masiva
a los estudiantes para que se apuntaran al programa
voluntario de la Misión de Observadores Internacionales,
para participar en el proceso electoral de El Salvador
.Foto EDH
|
Es verdad que sería imposible
reunir en un solo punto a casi todos los países del
mundo; sin embargo, en El Salvador esto casi pudo ser realidad.
Y es que, aproximadamente unas 2,000 personas viajaron, desde
diferentes partes del mundo, para ser observadores, este domingo,
de las elecciones presidenciales que se llevaron a cabo en
el país.
Hombres y mujeres de diferentes edades y hablando distintos
idiomas parecían haberse puesto de acuerdo para su
vestir: jeans, zapatos cómodos y un chaleco blanco.
Franceses, guatemaltecos, austríacos, canadienses,
panameños, estadounidenses, suecos e italianos, todos
armados con lápiz, cámaras fotográficas,
botellas con agua y reloj en mano para enfrentarse a la batalla
que duraría al menos unas 14 horas, de ayer.
De pie, al lado de las urnas permanecían algunas veces
riendo y otras muy serios y pensativos.
Viajé porque soy mitad salvadoreña. Y
he querido venir a observar el proceso para saber a lo que
podrían enfrentarse nuestros compatriotas ilegales,
dependiendo del resultado de estas elecciones, comentó
Amna Kilan, estudiante estadounidense que pertenece a la Universidad
de California y quien viajó a El Salvador para formar
parte del equipo de observadores voluntarios de la Misión
de Observadores Internacionales.
Horas y horas al lado de las mesas de vigilancia médicos,
economistas, religiosos y estudiantes se convirtieron en los
ojos fiscalizadores del proceso electoral.
Altos y pequeños, con el cabello rubio, negro o blanco.
Unos gordos y otros delgados, todos siendo parte de la historia
y haciendo posible que en El Salvador una buena parte del
mundo se reuniera.
|