Una lucha por el poder

Los resultados de las encuestas parecen haber afectado internamente al FMLN. En las bases hay pesimismo. En la dirigencia, un deseo por mantenerse al frente después de los comicios y de buscar, a toda costa, eliminar a la competencia y achacarle una posible derrota el 21 de marzo.

Lafitte Fernández/Luis Laínez
El Diario de Hoy

El FMLN vive una doble carrera electoral. El nivel más visible es las elecciones presidenciales de marzo próximo. Sin embargo, lo que ha desatado la persecución interna ha sido un escenario un poco más lejano: el relevo de la dirigencia, previsto para octubre de 2004.

Es en este último campo de batalla donde se han dado choques. Ante los temores de una derrota del partido en las urnas para la Presidencia de la República, la dirigencia ortodoxa ha movido sus influencias para anular a quienes serán clave en las primarias para escoger al nuevo Consejo Nacional y la Comisión Política y, de paso, tener un chivo expiatorio para justificar un posible fracaso.

El primer paso ha sido anular políticamente a uno de los bastiones de la corriente rival. Esta semana se conoció públicamente que el Tribunal de Ética destituyó como coordinador municipal de San Salvador a Roberto Hernández, quien dirigió a las bases capitalinas en las contiendas municipales de 1997, 2000 y 2003.

Además, fue el que logró que Óscar Ortiz, el candidato de los mandos medios, derrotara en la capital a Schafik Handal, el líder de la Corriente Revolucionaria y Socialista (CRS u ortodoxos), en las primarias para escoger al candidato.

No ha sido el grupo que apoyó a Ortíz (entre los que se cuentan ex renovadores, ex ortodoxos y los terceristas) el que inició la batalla. Fue el ala radical la que asestó el primer golpe, el cual se esperaba hasta después de los comicios nacionales.

El adelanto del golpe ortodoxo se habría dado porque quizá presienten que la derrota del 21 de marzo pueda ser de grandes magnitudes, que la militancia les pasará la factura y les desplazará del poder. Ante esto, la jugada ha sido buscar una crisis interna para luego culpar a los nuevos revisionistas de haber dividido y debilitado al partido y, por ende, achacarles la derrota.

La sanción contra Hernández también le prohíbe postularse a cargos de dirección durante el próximo año y medio, ya que le suspendieron por ese tiempo sus derechos como militante, en un claro cálculo para bloquear su postulación en las próximas elecciones internas.

Las voces críticas

Roberto Hernández prefiere no dar declaraciones a los periodistas, para evitar que sus palabras sean usadas en su contra durante el proceso de revisión del dictamen del Tribunal de Ética.

De hecho, fue una entrevista suya publicada en un matutino la que se esgrimió como prueba para sancionarle. El viernes, el Tribunal advirtió a la militancia que los problemas internos del FMLN se deben discutir exclusivamente en las instancias partidarias, so pena de ser sancionados como Hernández.

A pesar de eso, Domingo Santacruz, el presidente del organismo evaluador, asegura que no hay “cacería de brujas” o “purga” ideológica.

No obstante, se sabe que en la misma condición que Hernández está Orlando Mena, el alcalde de Santa Ana, la tercera ciudad en importancia de El Salvador.

Mena no apoyó la imposición de la dirigencia de la precandidatura de Schafik y se lanzó, de manera pública, a la campaña de Ortíz. En esa misma situación están Isaías Sandoval (alcalde de Suchitoto), Leonardo Hidalgo (de Ilopango) y Carlos Meléndez (Mejicanos).

En otro nivel de crítica está René Canjura, edil de Nejapa, a quien los ortodoxos nunca le convencieron que apoyara a Handal, pero tampoco se decidió por Ortiz, porque éste maniobró en 2000 para ganar la presidencia de la Corporación de Municipalidades de la República de El Salvador (COMURES).

Otros problemas

Un nuevo actor, el de los ex combatientes (conocido dentro del FMLN como “los veteranos”) entró en la escena interna y preocupa seriamente a la dirigencia ortodoxa.

En un principio, el ala radical confió en Antonio Melgar, “Toñito”, la organización del sector, para controlarlo desde su nacimiento.

Melgar, ex militante de las Fuerzas Populares de Liberación (FPL), fue el presidente del Tribunal de Honor que expulsó a Facundo Guardado, con lo cual demostró su lealtad hacia la CRS.

Para compensarlo, Melgar recibió una jefatura en la Alcaldía de Soyapango. Al llegar el nuevo edil, Carlos “El Diablito” Ruíz, Toñito fue despedido. Fue entonces cuando los ortodoxos le pidieron encargarse de los veteranos.

La súbita muerte de Melgar, por causas naturales, detuvo los planes ortodoxos. Para ese entonces ya se había convocado a una asamblea nacional. La Comisión Política decidió que el coordinador de los ex combatientes debía ser José Luis Merino, conocido como Ramiro Vásquez, antiguo comandante de las Fuerzas Armadas de Liberación (FAL) el brazo armado del Partido Comunista. Sin embargo, los veteranos se rebelaron y pusieron en su lugar al ex diputado Mauricio González, ex miembro de las FPL. Una nueva batalla se dará el 16 de noviembre, fecha en que la Comisión Política ha fijado para convocar a “sus veteranos”.

Los ortodoxos también enfrentan problemas para dominar al denominado “movimiento social”.

Primero perdieron poder ante la Tendencia Revolucionaria (TR), dirigida por Dagoberto Gutiérrez, la cual abandonó al FMLN en 1996, por considerarlo “un partido parte del sistema”. Ahora están aglutinados en el Movimiento Popular de Resistencia 12 de Octubre.

Para tratar de demostrar apoyo social, el cual no fue instantáneo al llevar como candidato a Vicepresidente a Guillermo Mata, líder de los huelguistas del ISSS, crearon el “Bloque Popular Social por la Democracia Real”, el cual aglutina a una sopa de letras de asociaciones.

La lucha interna apenas inicia. El que gane la dirección dentro de un año tendrá un partido desgarrado.

- El primer purgado

Mordaza para la militancia

A Roberto Hernández lo acusaron dos militantes de pedirles dinero a cambio de un trabajo en la alcaldía capitalina.

Sin embargo, el mismísimo Tribunal de Ética resolvió que no había pruebas “contundentes”. De lo que no tenían ninguna duda es que Hernández había criticado a la dirigencia a través de una entrevista publicada en un matutino.

Domingo Santacruz, presidente del Tribunal, señaló que la militancia efemelenista no puede hacer críticas afuera de las instancias del partido.

En el fondo, parece un mecanismo para aplacar a los posibles competidores y provocar una especie de crisis interna.

- Un nuevo actor

veteranos toman beligerancia

Por más de una década olvidados. Los que hicieron la guerra en el FMLN han reclamado espacios y poder en la toma de decisiones. Ya no quieren seguir siendo instrumentos de otros.

Cuando los ex combatientes pidieron a la Comisión Política del FMLN dinero para contratar buses y agua, recibieron una negativa. Además, se les anunció que el coordinador propuesto por la dirigencia sería Ramiro Vásquez.

Esto enfureció doblemente a los veteranos. Primero, por la falta de apoyo y desdén de la dirigencia y porque querían imponerles a un comandante de la FAL, la organización que tuvo la estructura militar más pequeña durante la guerra.

Los veteranos organizaron su propia convención, sin el apoyo del oficialismo y eligieron a , Mauricio González, un ex comandante de las FPL, como su representante. Los ortodoxos organizaron su propia reunión, a la que apenas asistieron 13 ex combatientes, frente a los 1,500 en el otro lado.

Los veteranos liderados por González provienen de las FPL, PRTC, RN y ERP, las otras cuatro agrupaciones que formaron la ex guerrilla y prometen otra batalla el 16 de noviembre, cuando se convoque a otra asamblea.


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