| Rolando
Laclé
“La nueva opción impulsa a votar”
Para el vicepresidente de la
Organización Demócrata Cristiana de América
Latina (ODCAL) y diputado costarricense, Rolando Laclé,
la unificación del bloque democristiano PDC-CDU abre las
puertas a una tercera fuerza con mucho futuro.
El Diario de Hoy
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| Ya pasó la época aquella
en que las alianzas políticas se podían hacer
basándose en el cálculo electoral”.
“A este país le costó mucho llegar
a la democracia. Y creo que El Salvador marcha por buen
camino”. |
Avala las coaliciones con partidos
de diferente ideología, pero con proyectos comunes.
Ve a los partidos de centro como
una alternativa para los apáticos e indecisos y admira el proceso democrático
salvadoreño.
Rolando Laclé, en su calidad de observador internacional,
augura la consolidación de la democracia en el país
tras el surgimiento de los democristianos salvadoreños
como una tercera fuerza electoral de importancia.
El Diario de Hoy: ¿Cómo ve el futuro de la Democracia
Cristiana en Centroamérica?
Rolando Laclé: Creo que es promisorio, en el sentido
de que tenemos dos países en donde hay esperanzas en
un futuro inmediato. El primero es Costa Rica, donde tenemos
un partido político que durante muchísimos años
se ha alternado en el gobierno con la Social Democracia y que
en la última contienda electoral logró mantenerse
en el poder por dos periodos consecutivos, cosa que no es usual
en la democracia de Costa Rica, donde la alternancia en el
poder es una característica. Es un partido muy consolidado,
muy fuerte y bien constituido.
Y tenemos una buena noticia en
El Salvador: no hay duda que estamos contentos los democristianos
de América con
lo que ha sucedido en este país: durante mucho tiempo,
la ODCA viene trabajando por la reunificación de la
familia Demócrata Cristiana en El Salvador, nos parece
que eso es importante para este país.
Sentimos que la existencia de una
tercera fuerza política
importante en El Salvador va a consolidar la democracia, porque
la abstención electoral aquí es significativa,
y si abrimos más espacios de oportunidad, la gente va
participar más y por eso vemos la consolidación
de una tercera fuerza como la consolidación de la democracia
en El Salvador.
Centroamérica era un foco de preocupación
para nosotros, pero ahora estamos muy contentos.
Con este panorama en la región ¿cómo ve
que a estas alturas en El Salvador se hable de la Democracia
Cristiana como una tercera fuerza con mucha proyección?
Yo lo veo muy positivo para la
democracia de El Salvador. Como extranjero no quiero inmiscuirme
en la política
interna, pero como observador internacional me parece que la
existencia de un nuevo movimiento político que abra
las expectativas de que la población salvadoreña
tenga otra alternativa además de ARENA y el FMLN, que
tenga opción de poder, va ser muy importante porque
va a permitir la participación más activa de
mucha gente en el proceso político.
En El Salvador, donde ya gobernó la Democracia Cristiana
y luego de los Acuerdos de Paz surgieron otras fuerzas políticas ¿cómo
podrían seguir creciendo los democristianos?
Me parece que el primer paso era
la unidad. Mientras no hubiera unidad, mientras el pueblo
salvadoreño observara que
ni siquiera a nivel de dirigencia la Democracia Cristiana era
capaz de encontrar un programa común, era bien difícil
mandar un mensaje. Con esta unificación podemos tener
una recuperación significativa.
¿Cómo puede el centro llegar a ser una tercera
fuerza política dentro de este espectro?
Solamente con estos procesos de
unidad. Me parece que la unidad debe ir más allá de la unión de partidos,
debe haber una participación de sectores de la sociedad
civil. Y después con un mensaje claro. Me parece que
los compañeros deben encontrar un proyecto político
en común que puedan apoyar esos sectores. El proyecto
debe ser realista y realizable.
En el país hay mucho abstencionismo, gente que no se
identifica con nadie. ¿Es esta tercera fuerza
una alternativa para ellos?
Hay dos posiciones muy definidas
o muy centradas, pienso que mientras más opciones tenga el pueblo salvadoreño
para votar, más va a ser su participación. Y
una cosa importante es esa: que una opción nueva impulsa
a la gente a votar, porque la democracia sólo se fortalece
con la participación.
¿Cómo ve las alianzas con partidos de diferente
ideología, como el centro con la izquierda o con la
derecha?
Para que haya una alianza de este
tipo deben llegar a un común
denominador. Tienen que ceder en parte de sus posiciones los
dos grupos, no puede haber una alianza si todo mundo quiere
mantener sus posiciones.
Aquí, para que haya una alianza de la derecha con el
centro o la izquierda con el centro tiene que empezar primero
por un proceso de negociación política que les
dé la posibilidad de encontrar una plataforma común.
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