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Tony Saca, Biografìa*
Veinticinco años han transcurrido
desde que, el hoy reconocido hombre de empresa, don Elías
Antonio Saca, se incorporó al espectro radiofónico
salvadoreño. Y lo hizo, no precisamente como aquilatado
ejecutivo o abigarrado influyente, nada de eso. Llegó a
las puertas de Radio Vanguardia mientras huía de la
zozobra sembrada con gritos y balazos en una de las manifestaciones
callejeras de finales de la década del setenta, y llegó para
reencontrarse con aquella vocación que traía
desde su tierra natal. Se inició entonces, como reportero
deportivo y vendedor de publicidad, dando un ejemplo a tan
temprana edad, de cómo el futuro se forja luchando desde
el peldaño inicial, sin ajenas escaleras.
Nació en la ciudad de Usulután, el 9 de marzo de
1965; y luego de su llegada a la ciudad capital, realizó estudios
en el Instituto Cultural Miguel de Cervantes y posteriormente
en el Colegio Cristóbal Colón, alternando su tiempo
con el trabajo en radio. Al recordar aquellas calendas, él
mismo, lo dice así: "Cuando llegué a San Salvador
y dejé mi querida ciudad de Usulután, más
que dinero traía en los bolsillos un puñado de
ilusiones, retos y muchas ganas de hacer camino. Por eso, cuando
las puertas de Radio Vanguardia me fueron abiertas, supe que
no podía fallar".
Ya a principios de los años ochenta, cuando la Cadena
Radial América se ubicaba en los altos del desaparecido
Edificio Palomo, se le veía entrar alegre y dinámico
entre la admiración y el cálido saludo de jóvenes
y mayores aficionados al deporte. ¡Ahí viene Tony
Saca! Decía la gente mientras le saludaban. Es decir,
que se trata de una figura pública al que la misma gente
colocó donde ha querido tenerlo.
Simultáneamente cursó estudios de periodismo en
la Universidad de El Salvador, los cuales, presionado por su
desempeño empresarial y profesional, complementó con
cursos especializados que recibió en diferentes países
del mundo hasta convertirse en un auténtico valor del
periodismo noticioso y deportivo de nuestro país, y prestigioso
empresario, haciéndose merecedor de altos cargos en organismos
como Asociación Internacional de Radiodifusión
(AIR), Unión de Asociaciones de Radiodifusores de Centro
América (UNARCA), Asociación Nacional de la Empresa
Privada (ANEP), entre otras.
Los reconocimientos que ha recibido
son diversos, pero destaca entre ellos el Micrófono de ASDER concedido en 2001, y
en cuyo acto de entrega, al hacer una remembranza de su infancia,
se le escuchó lo siguiente: "(...) En ese ambiente
caótico era fácil extraviar el rumbo, perderse
por un arrebato o por la desesperanza. Pero mi padre y mi madre
colocaron cinco piedresitas blancas en mi bolsón de estudiante,
para que fuera y regresara sin temor alguno; y esas cinco piedresitas
fueron: fe en Dios, estudio, trabajo sin descanso, perseverancia
y mucho sacrificio (...)".
Estamos presentando pues, sin temor
a equívocos o falacias,
a un empresario exitoso, a un profesional no improvisado, pero
sobre todo, a una persona con alta calidad humana y enorme sensibilidad
social. Nadie puede ofrecer lo que no tiene o desconoce.
Amigos de Tony Saca
*tomado del sitio en internet de Tony Saca,
www.tonysaca.org
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