Soñando despierto
Andando por los ríos de Babilonia...
Junto a los ríos de Babilonia,
allí nos sentábamos, y aun llorábamos,
acordándonos de Sion...
Mario González
El Diario de Hoy
Si me olvidare de ti, oh
Jerusalén, pierda mi diestra su destreza. Mi
lengua se pegue a mi paladar, si de ti no me acordare....
Los anteriores son fragmentos del Salmo 137, el mismo
que utilizó el grupo de morenitos Boney M en
1978 para lanzar su éxito Rivers of Babylon
o Ríos de Babilonia (By the
rivers of Babylon, there we sat down/Ye-eah we wept,
when we remembered Zion, la, la, la...). El grupo salvadoreño
Vía Láctea hizo una versión en
español en la misma época que más
o menos decía: Por el río con mi
canción/recordaré los años que
pasé/morando en el reino de Sión.
Los coros de Boney M evocan el lamento de los judíos
cuando fueron deportados a esa región por el
rey Nabucodonosor hace 2600 años y recordaban
cerca de los canales a su tierra y colgaban sus cítaras
en los sauces. Los gobernantes les pedían que
cantaran, pero los cautivos no podían hacerlo
en suelo extraño. Fue el tiempo en que Dios le
prometió a Jeremías que ya no escribiría
Sus mandatos en tablas de piedra, sino en el corazón
en los hombres.
Comento estos detalles al pensar en las tropas salvadoreñas
que se encuentran en Iraq, precisamente en la otrora
majestuosa Babilonia de la que ahora sólo quedan
vestigios y monumentos, justo donde los judíos
expresaban sus lamentaciones.
Cuando se habla de tropas en misión se me viene
a la mente el conmovedor éxito de Bobby Vinton
Mr. Lonely (Señor solitario,
aunque al cantarla en español la tituló
Dónde), que acompañó
en los años 60 las duras noches de los soldados
norteamericanos en Vietnam, o la nostálgica de
Daniel Santos, Despedida, un éxito
de los años 40-50 que expresa la preocupación
de un militar que se va a la guerra y que deja sola
a su madre.
El Batallón Cuscatlán se encuentra en
un sitio privilegiado por la historia y la fe, la antigua
Mesopotamia, tierra de los sumerios, babilonios y asirios.
La Biblia coloca en esa región el principio y
el fin del mundo: el Paraíso de Adán y
Eva y la apocalíptica figura de la Babilonia,
Gran Ramera, que será destruida al final de los
tiempos, después que cuatro ángeles que
están encadenados a orillas del Éufrates
exterminen a un tercio de la humanidad, según
el Libro de las Revelaciones.
Ur de los Caldeos fue la patria del patriarca Abraham.
Se cree que en esa región estuvo la Torre de
Babel y la Nínive de Noé. Nayaf, donde
se encuentran específicamente los nuestros, es
una ciudad sagrada del Islam porque allí murió
Alí, el primo y yerno de Mahoma, pero también
allí se originó la gran división
entre sunnitas y chiitas.
Pero la historia recuerda a Babilonia por sus Jardines
Colgantes, una de las Siete Maravillas del Mundo, y
por ser el lugar donde se inventó la primera
forma de escritura, la contabilidad, el primer código
de leyes, el vidrio y los ladrillos y los días
se dividieron en 24 horas.
Desde aquí va un saludo para estos salvadoreños
en suelo extranjero que quieren ayudar a la pacificación
y, como el cantante argentino León Gieco, sólo
le pido a Dios que la guerra no me sea indiferente....
Mientras digo esto, me imagino a los soldados del Batallón
Cuscatlán y a otros hermanos lejanos
de la diáspora rezando de noche el salmo 137
de esta manera: Junto a los ríos de Babilonia,
allí nos sentábamos, y aun llorábamos,
acordándonos de El Salvador....
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