Publicado 18 de agosto 2004

Tristeza y temores al despedir a Cuscatlán III

Ayer hasta poco después del mediodía, los 380 soldados del tercer contingente del Batallón Cuscatlán celebraron un convivio con sus parientes en el Comando de Fuerzas Especiales, en Ilopango.

Alberto López
El Diario de Hoy

Convivio. Parientes y amigos se encontraron con efectivos. Foto: EDH/Lissette Monterrosa

Fue una despedida sin partida, entre llantos suaves y prolongados abrazos, de soldados con gafas oscuras (por si las lágrimas irrumpían) y de plegarias de madres y esposas al salir del cuartel. Hubo niños que se aferraban a sus padres; otros, en cambio, parecían alegres y se despedían alzando la mano.

A pesar de que era la última vez que estarían juntos, ningún pariente sabía la hora en que el contingente saldría a reemplazar los 374 connacionales destacados en Nayaf.

A unos les habían dicho (los mismos soldados) que saldrían ayer a las 5:00 p.m.; a otros, que entre las 7:00 y 8:00 p.m., y hubo a quienes les indicaron que en la madrugada de hoy.

Sin embargo, el ministro de la Defensa Nacional, general Otto Romero, aseguró, al término del convivio, que se mantenía la fecha estipulada para la salida: mañana, 19. No obstante, aseguró que no sabía la hora, la cantidad de viajes ni la ruta del grupo.

Malestar

Algunos familiares resintieron que, a diferencia de los contingentes anteriores, no se les haya permitido asistir a la base aérea de Comalapa, a despedir a sus parientes el mismo día de su partida.

Los jefes castrenses les aseguraron, según familiares consultados, que la restricción era por medidas de seguridad, a raíz de las amenazas de presuntos terroristas islámicos.

Últimos momentos. Un soldado del tercer relevo dice adiós a sus parientes. Aún no se sabe cuándo saldrán hacia Iraq. Foto: EDH/Lissette Monterrosa

El encuentro comenzó a las 11:00 de la mañana, con una misa oficiada por el administrador del Ordinariato Militar, monseñor Fabio Colindres.

“Lo que se ha hecho es un convivio de apoyo espiritual para orar por la protección de la tropa (que va a Iraq) y para el territorio nacional”, sostuvo Colindres.

Al acto también asistieron el jefe del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada, general Carlos Alfredo Soto, y todos los jefes de las guarniciones militares del país.

Por su parte, Romero aseguró que la decisión del envío de la tropa se mantenía, pese a las reiteradas amenazas.

Romero indicó que el Consejo Nacional de Seguridad estaba trabajando al ciento por ciento para contrarrestar las amenazas.

El ministro castrense no quiso opinar sobre reacciones de políticos de izquierda, quienes se han pronunciado contra el envío de tropas y las repercusiones que esto podría tener. “Soy respetuoso de la parte política y no quiero opinar sobre eso”, dijo Romero.

Por su parte, la procuradora de Derechos Humanos, Beatrice de Carrillo, espera que el Gobierno reconsidere su decisión de mandar tropas de relevo a Iraq, pues con las amenazas se corre un gran peligro.“Somos un pequeño país que enfrenta a ese gran monstruo que es el terrorismo, al que hasta Estados Unidos ha sido vulnerable”, declaró.

Las autoridades militares no permitieron el ingreso de periodistas a los actos, según Romero, para no interferir entre los soldados y sus parientes.




 

 
Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal