Publicado 7 de mayo 2004

Heridos regresan de Nayaf

Diagnóstico. De acuerdo con el general que recibió a los “cuscatlecos” éstos podrían recuperarse en dos o tres semanas, pero se esperaría de una evaluación médica.

Alberto López
El Diario de Hoy

Comodidad. El cabo Rafael Ramírez Pérez fue bajado del avión y llevado así hasta la ambulancia. Según un jefe militar para no incomodarlo por su herida. Foto EDH

Cuatro heridos de los incidentes en Nayaf, Iraq, acontecidos el pasado 4 de abril, retornaron ayer al país.
Uno más se recupera aún en un hospital militar en los Estados Unidos.

El cabo Rafael Ramírez Pérez fue bajado del avión que los transportaba en camilla.

Ramírez presenta una herida en el abdomen. Según el general Carlos Alfredo Soto Hernández, el militar puede caminar, pero para mejor comodidad es que se le apoyó de esa manera.

Soto, el más alto oficial salvadoreño presente en la recepción de los heridos, es jefe de la Segunda Brigada, con sede en Santa Ana.

El resto del alto mando y el Presidente se encontraban en la capital en los actos de traslado de los restos del prócer Manuel José Arce.

Los cuscatlecos fueron recibidos como héroes, según el mismo Soto, pues se lo merecen, al igual que el resto, 374, que sigue en la convulsionada ciudad santa, para el islam, de Nayaf.

“Todos los que están allá son héroes y principalmente ellos que salieron heridos... están haciendo un excelente papel. Las fuerzas armadas de otros países están reconociendo la labor”, dijo Soto.
Soto indicó que “estamos poniendo en alto el nombre de nuestro país, principalmente a través de las acciones humanitarias y de reconstrucción”, dijo.

“La gente en Nayaf quiere al soldado salvadoreño, desgraciadamente hay grupos de terroristas nacionales e internacionales que no dejan trabajar a las fuerzas aliadas”, agregó el militar.
Por su parte, los cabos Noé Hernández Vásquez, Gumercindo García García y el soldado Erasmo Antonio Góchez pudieron salir caminando de la aeronave, sus heridas casi están sanas, aseguró el jefe militar que les recibió.

 

Internados

Según Soto, todos van a estar en un período de recuperación en el Hospital Militar en San Salvador, el cual no se conoce hasta el momento, sino que dependerá del diagnóstico.
Las lesiones no son de gravedad, en el caso de estos tres últimos, dijo el oficial, algunos están lesionados en los brazos, por ejemplo.

Aunque dependerá del estudio médico, Soto consideró que en dos o tres semanas se podría considerar que ya estarían recuperados.

Un quinto herido también regresará a casa, se trata de otro cabo, Carlos Echeverría Vides, quien está aún en tratamiento médico en Estados Unidos y se espera que pueda regresar en un mes, más o menos.

Soto manifestó que no está grave.

“Es cuestión de un trasplante por el problema de lesiones que tuvo en la barbilla”, dijo.
Los salvadoreños fueron trasladados en un Hércules C-130 de la Fuerza Aérea de la Guardia Nacional de los Estados Unidos, desde Carolina del Norte. El nave aterrizó a las 3:45 de la tarde.
Hubo poco acceso de los periodistas a los recién llegados y sus familias, quienes fueron trasladados al hospital del Ejército en San Salvador abordo de tres ambulancias de la Fuerza Armada.


Rápidas declaraciones

El acceso fue restringido para los periodistas ayer. Sin embargo, se lograron unas fugaces impresiones

A casa

Por su propio pie y con un brazo vendado, el soldado Erasmo Antonio Góchez bajó del C-130 ayer. En unas breves declaraciones, el joven dijo “me siento feliz de haber cumplido mi misión y de estar de nuevo en mi país”.

Gracias a Dios

plegarias. Parece ser que las oraciones de una madre siempre son escuchadas por el Altísimo, según expresó la progenitora de uno de los cabos. “Me siento feliz de ver a mi hijo y le doy gracias a Dios que me lo cuidó”, dijo María Vásquez.



 

 
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