Publicado 6 de abril 2004

Rebelión

La furia chiita. El levantamiento en Iraq ha llegado desde El Kut hasta Basora, en el sur, y a Kirkuk, en el norte, y sigue expandiéndose. Exigen que dejen de perseguir a su principal dirigente y que liberen al asesor de éste que está preso.

Agencias de noticias internacionales
El Diario de Hoy

Enardecidos - La guarnición de la Plus Ultra fue atacada por una turba que pedía la liberación de un dirigente religioso. Foto AP

Centenares de chiitas armados protestan en las calles de varias ciudades de Iraq exigiendo la libertad de uno de sus dirigentes religiosos y protestando por la orden de captura que han emitido en contra de su máximo líder religioso Moqtada al-Sadr, mientras prosiguen los enfrentamientos con las fuerzas de la coalición encabezada por los Estados Unidos.

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Tras la muerte del soldado salvadoreño Natividad Méndez Ramos, de 20 años, en la base de la brigada Plus Ultra en la ciudad de Nayaf y debido al aumento generalizado de peligrosidad, familiares de los miembros del Batallón Cuscatlán llegan al Comando de Fuerzas Especiales, en El Salvador, para tener información de los compatriotas, especialmente de los doce heridos.

Bajo fuego

Cientos de partidarios del líder radical Al-Sadr continuaron atacando ayer las bases de la Plus Ultra en Nayaf y en Diwaniya, aunque no ha habido daños, un día después de la peor oleada de violencia desde la caída del régimen de Sadam Hussein, hace ahora un año que se desató tras la captura del clérigo chiita Mustafá Yacoubi, “mano derecha” de Moqtada al-Sadr. Ambos acusados por el asesinato de un clérigo rival el año pasado, según portavoces del gobierno provisional de la coalición en Iraq.

Las turbas de los chiitas también han tomado el control de la oficina del gobernador en la ciudad de Basora. Estos disturbios, más los registrados en Nayaf, Koufa, Faluya y Bagdad son la continuación de la violenta jornada del domingo, en la que murieron unas 30 personas, entre ellas el soldado salvadoreño, otro estadounidense y los demás eran iraquíes.

Mantienen alerta

Según informó el Ministerio de Defensa español, en las últimas horas “la situación en Nayaf (lugar donde están destacados los 360 efectivos salvadoreños), ha sido de alta tensión”.

El jefe de la Brigada Plus Ultra, el general español Fulgencio Coll, ha trasladado a esta ciudad su puesto de mando. Este oficial “se esfuerza, prioritariamente, en devolver a la ciudad de Nayaf a la normalidad, alterada ayer (domingo) tras el abandono de la policía iraquí de las comisarías”, afirma un comunicado de dicho ministerio.

Añade que el general español, a través de distintas mediaciones, “trata de que la policía iraquí reasuma sus funciones en una ciudad que está controlada” desde el domingo “a media tarde por el Ejército de Mehdi, que obedece instrucciones del dirigente chiita Moqtada al-Sadr”.

La milicia de Al-Sadr controla también uno de los grandes santuarios de los chiitas en Nayaf. Hombres vestidos de negro, el uniforme de estos activistas, y armados rodean el mausoleo de Alí, que alberga la tumba del yerno de Mahoma y fundador del chiismo.

Ante la expansión de la rebelión, EE.UU. ha desplegado contingentes de refuerzo con tanques, vehículos blindados, helicópteros Apache y aviones de guerra.

“TERRORISTA”

- La Casa Blanca acusó ayer a Moqtada al-Sadr de ser un aliado de “organizaciones terroristas” y dijo que el líder religioso busca debilitar la transferencia de la soberanía programada para el 30 de junio.

-“De lo que se está hablando es de un individuo que busca desestabilizar la democracia y la
libertad del pueblo iraquí. Este es un individuo que busca debilitar el proceso de transición hacia la soberanía”, dijo a periodistas el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan.

EL OBJETIVO DE AL-sadr
La herencia militante de su padre
El chiita Moqtada al-Sadr, de 30 años, trata de ponerse a la cabeza de las protestas antiestadounidenses en Iraq, dirigidas hasta ahora por los sunitas. Se ofrece como el líder del mañana y quiere crear en Iraq un Estado teocrático fundamentalista. El peso político lo tiene de nacimiento de Al-Sadr. Su padre, Mohammed Sadik al-Sadr, era un renombrado ayatolá que no se doblegó ante el dictador Sadam Hussein. Fue asesinado en 1999 por agentes de ese régimen.

Ordenan el arresto de su máximo líder

Un juez iraquí emitió una orden de arresto contra el jefe musulmán chiita Moqtada al-Sadr por el asesinato de un clérigo rival el año pasado, informaron el lunes portavoces del gobierno provisional de la coalición en Iraq.

Los seguidores de Sadr se enfrentaron a tropas de la coalición en Bagdad y Nayaf el domingo, causando la muerte de ocho soldados estadounidenses y uno salvadoreño. Se creía que Sadr se había refugiado en la mezquita de Al Kufa, cerca de Nayaf, al sur de Bagdad.

Los enfrentamientos comenzaron después de la detención durante el fin de semana de un estrecho colaborador de Sadr, Mustafá Yacoubi, también por su presunta participación en el asesinato de Abdul Majeed al Khoei por un grupo de simpatizantes de Sadr el 10 de abril de 2003.

“El mensaje para todos los individuos que estuvieron involucrados en ese asesinato es que el pueblo iraquí quiere elecciones, no el gobierno de una banda que determine quién gobernará el país”, afirmó el portavoz de la coalición, Dan Senor.

Khoei fue asesinato por una turba de seguidores de Sadr en una mezquita de Nayaf poco después de su regreso a Iraq desde Gran Bretaña en los últimos días de la invasión que derrocó al dictador Sadam Hussein. Había estado viviendo en el exilio por varios años y se esperaba que pidiera a la población chiita que cooperara con la ocupación.



 

 
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