Familias de soldados en busca de más noticias

La noticia fatal. El Comando de Fuerzas Especiales designó a sus comandantes para que avisaran de lo sucedido a las familias de los soldados heridos en Iraq.

Jaime García
El Diario de Hoy

Recuerdos - La familia del subsargento Rogelio Villatoro (centro) prestó esta fotografía de él. Foto EDH

Los niños Edwin Geovanny, Carlos Humberto y Johana Lisbeth Villatoro Rivas hacían sus tareas escolares ayer en una pobre vivienda de Guadalupe, en San Vicente, mientras que su padre, el subsargento Rogelio Villatoro Suárez, se encuentra hospitalizado en Iraq.

Los infantes saben que su progenitor ha sido herido en las tierras lejanas, pero no se mostraron preocupados, porque él mismo llamó a su esposa Adela para decirle que se encuentra fuera de peligro.

Lea además

 

El dolor invade Guaymango

Villatoro Suárez es uno de los 12 soldados que resultaron heridos durante el ataque a la tropa salvadoreña en Iraq.

Ever Alexander Rivas, de 18 años, otro de los hijos del subsargento, dijo que aunque estaban preocupados se encontraban tranquilos por la llamada que hiciera su padre.

“Él fue elegido para ir a Iraq en el primer contingente, pero al final lo dejaron para que fuera parte del segundo grupo”, recordó Ever.

Explicó que su padre tiene 14 años de pertenecer a la Fuerza Armada y que durante sus años en la milicia ha realizado muchos cursos de especialización que le llevaron a ser un destacado paracaidista.
La madrina de Villatoro, María Berta Torres, dijo que desconocían si el soldado regresaría al país tras resultar herido.

Indicó que personeros del Comando de Fuerzas Especiales llegaron a la casa ayer por la mañana para avisarles de lo acontecido en Iraq.

En la sede del Comando, varias mujeres y hombres se apersonaron para indagarse sobre la situación de sus familiares destacados en Nayaf.

Los esposos Ana Elsy Hernández de Estrada y Carlos Alberto Estrada acudieron a la base militar para indagarse sobre la situación del soldado Adalberto Hernández Izquierdo.

“Me dijeron que él está bien, ya verifiqué y sí lo está. Nos enteramos del hecho por las noticias”, dijo Ana Elsy.

Lucía Rivera, conteniendo el llanto, también llegó a la base para preguntar sobre el estado del soldado Agustín Ayala, su compañero de vida. Se les dijo que ambos no están heridos.

Avisos
- El teléfono de la oficina de Relaciones Públicas del Comando de Fuerzas Especiales, en Ilopango, no paraba de sonar durante todo el día de ayer.
- Un oficial constantemente levantaba el auricular e indagaba una lista para avisar si el nombre mencionado estaba o no entre los heridos.

Y usted, ¿qué opina?
Inocencia - Los hijos de uno de los soldados heridos. Tranquilos - Ever Rivas y María Torres, familiares. Temor - Lucía Rivera preguntó por su esposo.
     



 

 
Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal