|
Ellos nos dicen que están bien
Comunicación. Los tres
militares salvadoreños se han comunicado con
sus familias para decirles lo que pasó. Los parientes
hacen votos por la pronta recuperación de los
heridos.
Jorge Beltrán/El Diario
de Hoy
 |
| Confianza
- La mujer e hijos de Hernández Ramírez
lucían tranquilos a pesar de la noticia.
Foto AP |
Familiares de tres militares
salvadoreños heridos el jueves en Iraq ya se
comunicaron con ellos. Les han dicho que están
bien y que las heridas no son de gravedad.
Las bajas salvadoreñas se produjeron el jueves
anterior cuando, durante una emboscada, desconocidos
iraquíes les lanzaran una granada del tipo RPG-7.
El subsargento José Ricardo Hernández
Ramírez y los cabos Gumercindo de Jesús
García García y Juan Simón Pérez
Jorge, resultaron lesionados por las esquirlas de la
explosión.
La esposa y la madre de Hernández Ramírez
dijeron a El Diario de Hoy que su pariente avisó
del suceso, vía teléfono, a las 4:30 p.m.
(hora local) del mismo día.
Ambas no se encontraban en casa cuando él llamó.
Les dejó dicho que estaba bien, que le había
caído una esquirla en una pierna y que no era
grave.
Edelmira López y María Hernández,
esposa y madre, respectivamente, esperan que hoy llame
nuevamente, como se los prometió.
Aunque ambas dicen estar preocupadas por su pariente,
dicen confiar en que se recuperará pronto.
Hernández Ramírez y García García
son atendidos en la base militar de Camp Baker, mientras
que Pérez Jorge fue trasladado a Diwaniya, sede
de la Brigada Plus Ultra.
Esto último hace suponer a Teresa Barrera y María
Pérez, esposa e hija, respectivamente, del cabo
Pérez Jorge, que la lesión de éste
es más grave que las de sus otros dos compañeros.
Ayer, en las instalaciones del Estado Mayor del Ejército
salvadoreño, hablaron con él. Les dijo
que estaba bien, que una esquirla le había herido
la pierna, que lo peor ya había pasado.
Pero no sabemos realmente si está bien.
Tenemos dudas dijo Barrera.
Mientras tanto, ayer al mediodía una comitiva
militar trasladaba, desde Ahuachapán, a la madre
del cabo García García, para que ella
pudiera hablar con él.
La preocupación por
un padre
Juan Francisco, un niño
de cuatro años, no ha encajado bien la noticia
de que su padre, el subsargento Hernández Ramírez,
está lesionado, asegura Teresa Barrera, la madre.
Ayer, Kevin Oswaldo, de nueve años y también
hijo del militar, estaba leyendo en voz alta la noticia
en su vivienda, situada en Zacatecoluca, La Paz.
El niño estaba cerca y cuando escuchó
que uno de los heridos era su padre, comenzó
a gritar: ¡No, mi papi, no!.
La mujer dice que procurará
que su hijo reciba atención psicológica,
pues teme que el hecho afecte mucho a Juan Francisco.
Ayer prefirió quedarse en casa a viajar a San
Salvador a una fiesta infantil.
|
Batallón Cuscatlán
repele fuego de morteros
|
Patrullan
Militares salvadoreños inspeccionan el área
de la villa iraquí de Al Sahla, después
del ataque de la noche del viernes. |
 |
Vigilancia
Imágenes de líderes religiosos cuelgan
de las paredes en la zona de despliegue del Cuscatlán |
 |
En guardia -
Un soldado no identificado monta guardia en Kufa. |
|
|