| Un deporte que marcó fuerte
Es una de las disciplinas que ganó
tremendo espacio en el espectro deportivo nacional e internacional,
gracias a los logros de sus arqueros como por los avances
en organización y gestión deportiva de sus dirigentes,
especialmente del presidente Antonio Díaz Bazán.
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
 |
El 2003 habrá sido el año
en que el tiro con arco salvadoreño dio su despegue
definitivo, si bien la altura que ha tomado no es la máxima,
pero pasó de su etapa de preparación a caminar
por el largo trayecto que lleva a la consagración.
Porque si bien ganó cosas importantes en el año
que recién termina, lo cierto es que todavía
debe trabajar en la generación de recambio cuando sus
actuales figuras se vayan acercando a la salida irreparable.
Pero en materia de crecimiento, vaya que al tiro con arco
le fue bien en 2003.
Su figura, Jorge Jiménez, terminó como el segundo
del mundo y sólo por décimas de puntaje.
Jiménez se confirmó como un arquero de élite
mundial y reafirmó que pocos son los que se comparan
con su ya carrera deportiva llena de éxitos nacionales
e internacionales.
Asimismo, la enorme actuación en los Juegos Panamericanos
de Santo Domingo, también dejó sentado que el
trabajo planificado, tarde o temprano da sus frutos, porque
la medalla de plata alcanzada por Claudia Landaverde no cabía
en la mente de muchos, sólo en la confianza de la propia
atleta por su trabajo de preparación , lo mismo que
el bronce de Ricardo Merlos.
Asimismo, la medalla por equipos en los mismos juegos, alcanzada
por Ricardo Merlos, Cristóbal Merlos y Miguel Angel
Veliz, también marcó el buen año de esta
disciplina.
Por otra parte, el espacio que se ha abierto el presidente
de la federación de la rama, Antonio Díaz Bazán,
al ser elegido presidente de la Confederación Panamericana
de Tiro con Arco (Copanarco) le abre oportunidades a la disciplina
que poco a poco ha ido ganando adeptos en el país.
Sin duda, un buen año para el tiro con arco.

|