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Jude Law: “Yo soy un gran creyente en la disciplina…”

El actor de la nueva adaptación de Anna Karenina, de Tolstoi, está feliz con sus 40 años, sus tres hijos y la oportunidad de seguir actuando

Jude Law: "Yo soy un gran creyente en la disciplina..."
Jude Law: "Yo soy un gran creyente en la disciplina..."

Por Fabián Waintal Corresponsal en Hollywood escena@elsalvador.com

Ene 09, 2013- 19:00

El tráfico de las calles ni siquiera despertó. Solo los madrugadores corren en bicicletas o buscan algún café Second Cup (la versión local de Starbucks). Hasta el conserje del Hotel Park Hyatt tiene cara de dormido. Pero en el noveno piso, en la suite 921, Jude Law está muy despierto. Para él, parece que fuera mediodía y en cierta forma, lo es. “Llegué ayer por avión y hoy me desperté a las seis de la mañana” comenta Jude apenas nos recibe para compartir juntos el desayuno “Estoy en mi horario de Londres y por eso estoy tan despierto, pero no creo que vaya a estar tan bien a la tarde… llegaste a la hora perfecta (Risas)”.

– ¿Es cierto que el nombre de Jude lo habían elegido tus padres por la canción ?Hey Jude? de Los Beatles?

– En realidad, mi madre tuvo varias razones para ponerme el nombre de Jude. Había sido por la canción de Los Beatles (Hey Jude), pero también creo que fue por el libro ?Jude the Obscure?.

– ¿Te llevaban seguido al cine?

– Sí, mi padre me llevaba a ver películas como ?Rocky?, cosas así. Pero pude ver los dos costados del cine, porque con mi madre iba a ver películas completamente distintas, como ?Padre Padroni?, sí.

– ¿Y con gustos de cine tan diferente tus padres siempre se llevaron bien?

– (Risas) Bueno, me llevaban a ver las películas que a ellos les gustaba. Pero sí, ellos me presentaron dos diferentes estilos de cine que yo amo.

– ¿Es verdad que tus padres tenían una escuela de teatro en Francia?

– No, es una confusión. Los dos eran maestros en Londres y mucho después, 20 años atrás se jubilaron y se mudaron a Francia. Pero antes vivieron ahí por seis meses y manejaron pequeñas compañías de teatro en Francia y también Italia y Londres, pero no tienen una escuela, solo que fueron maestros por muchos años.

– ¿Y qué opinaron ellos cuando decidiste dejar los estudios para trabajar como actor definitivamente?

– Para ellos estaba bien, pero también siento que probablemente no hubiesen podido persuadirme de otra forma. Igual, ellos me apoyaron muchísimo considerando que eran maestros. Supongo que reconocieron que en cierto punto, yo tenía que tomar la decisión de dedicarme a la actuación o a lo mejor podía perder la oportunidad. Y me lo permitieron.

– ¿Qué edad tenías cuando lo decidiste?

– 17.

– ¿Entonces es cierto que dejaste la escuela por la mitad para empezar una telenovela en Inglaterra?

– Es cierto.

– ¿Qué tan difícil fue semejante decisión?

– No fue tan terriblemente difícil (Risas).

– ¿Pero fue porque realmente necesitabas más tiempo para trabajar? ¿No hubieras podido estudiar y trabajar al mismo tiempo?

– Simplemente sabía hacia donde quería ir en mi vida. Y supe que si no llegaba a ningún lado, también iba a estar feliz de volver después a la escuela. No es que no me gustaban los estudios, lo disfrutaba y hubiera ido también a la Universidad para completar mi educación, pero hice este programa de televisión que tampoco disfruté demasiado y también me ofrecieron una obra de teatro, al mismo tiempo. Y eso es algo que siempre me encantó. En teatro trabajé casi continuamente por unos cuatro años, hasta que me llevaron a Broadway.

– ¿Hablando de estudios, crees que la televisión hoy es la escuela de actuación que antes solía ser el teatro?

– No, en ese sentido creo que el teatro siempre va a ser la mejor escuela para la actuación

En la londinense Lweisham, Jude Law nació el 29 de Diciembre de 1972. Y con apenas doce años, ya estaba haciendo teatro en el National Youth Music Theatre. y a los 17 incluso dejó los estudios para dedicarle tiempo completo a la actuación, cuando lo contrataron como protagonista de la telenovela ?Families?. El teatro inglés siguió presente en su carrera, como cuando lo nominaron al premio Laurence Olivier y se mudó a Broadway para protagonizar con Kathleen Turner la obra de teatro ?Indiscretions? donde también lo nominaron al premio Tony. Era la época donde el cine también se cruzó en su carrera y de a poco fue destacándose cada vez más. Primero con Uma Thurman y Ethan Hawke en ?Gattaca? o al lado de Tom Hanks y Paul Newman en ?Road to Perdition?, hasta que lo nominaron al Oscar como Mejor Actor de Reparto por ?The Talented Mr. Ripley. Ni hablar cuando volvió a ser nominado como Mejor Actor por ?Cold Mountain?, aunque nunca pudo llevarse la estatuilla a casa… todavía.

– ¿Qué momento de tu carrera dirías que cambió tu vida?

– Si miro atrás tal vez haya sido la película ?The Talented Mr. Ripley?. Probablemente, sí. A lo mejor ?Gattaca?, también.

– ¿Y las dos veces que fuiste nominado al Oscar?

– Si miro hacia atrás las diferentes nominaciones del Oscar, te diría que las dos tuvieron un gran efecto en mi carrera. Me pusieron en realmente afortunados y diferentes escenarios que antes no había conocido. Y por supuesto, si volviera a suceder otra vez, aunque tampoco fuera a ganar, sería maravilloso. Voy a ser honesto: no creo que pueda embarcarme en ningún proyecto con la idea de tomar decisiones en base a una carrera en ese sentido, porque entonces solo terminaría tomando las decisiones equivocadas. No se puede decir “Voy a hacer esta película porque va a significar un Oscar”. Hay que mantener los ojos alejados de la pelota, pensando en lo que uno está haciendo, esa tiene que ser la intención y la motivación, porque sino, no creo que nunca llegue a cumplirse semejante deseo.

– ¿Ganar el Oscar es un poco el equivalente a un título de nobleza en Hollywood?

– Supongo que lo es pero hay una lista increíble de actores que no lo ganaron y grandes películas que tampoco fueron premiadas con el Oscar.

– ¿Y ser nominado al menos?

– Es un poco como cuando nombran en Inglaterra a un Caballero de la Corona. Hay una lista de actores que aceptaron ser Caballeros tan larga como la lista de aquellos actores que lo rechazaron diciendo “No, gracias, no quiero ser Caballero de la Corona”. Es todo un cuestionamiento decidir la lista en la que preferiría estar, porque también los autores y actores que rechazaron el ofrecimiento fueron extraordinarios.

– También resulta muy fácil decir que uno gana con la nominación, pero realmente gana el que se lleva el Oscar a casa… ¿A este punto de tu carrera de verdad no te gustaría tener la estatuilla en tus manos?

– No sé si ya me interesa. Pero si la ocasión se presenta sería bastante excitante y un verdadero momento resaltante, pero también pasé por situaciones similares en otros países y festivales de cine donde me premiaron sin tener en cuenta que yo nunca gané un Oscar.

En el plano personal, Jude Law había conocido a la actriz Sadie Frost durante el rodaje de la película ?Shopping?. Y se casó enamoradísimo el 2 de Septiembre de 1997, para tener los tres hijos, Rafferty (6 Octubre 1996), Iris (25 Octubre, 2000) y Rudy (10 Septiembre del 2002). Lamentablemente el matrimonio terminó en divorcio, en octubre del 2003 y durante dos años tuvo que pelear en tribunales por la tenencia de sus hijos. Para cuando finalmente ganó el juicio, Jude ya estaba de novio con la actriz Sienna Miller y aunque se comprometió en enero del 2005, los proyectos de una boda se cancelaron cuando se descubrió que él la había engañado con la niñera, Daisy Wright. En Diciembre del 2009, volvieron a reconciliarse, cuando se reencontraron en Brodway con diferentes obras de teatro, para pasar juntos la Navidad en Barbados, hasta que volvieron a separarse en febrero del 2011. Pero claro, con sus hijos, sigue siendo inseparable.

– ¿Qué tan estricto te consideras como padre?

– Yo soy un gran creyente en la disciplina, porque crecí en una familia muy amorosa en donde también sabía lo que podía y lo que no podía hacer. Y creo que los niños también necesitan algo así. Pero tampoco puedo dejar a mis hijos tranquilos, me las paso mordiéndolos a besos o abrazándolos. Por suerte, todavía no les molesta.

– ¿Llevas a tus hijos al cine, a ver tus propias películas?

– No, eso no lo hago tanto. También están en una edad donde los empiezo a dejar ver ciertas películas, especialmente mi hijo mayor que solamente tiene 16 años, pero le interesa mucho el cine y a lo mejor le recomiendo que vea alguna película donde me siento orgulloso por algún trabajo. Es algo que viene pasando más a menudo. Los más jovencitos empezaron a escuchar sobre las películas que hice en el pasado y me piden que se las muestre, pero tampoco vieron demasiado. Creo que solamente vieron ?AI? porque está bien para sus edades y las versiones diferentes de ?Sherlock Holmes?. Eso es todo lo que me acuerdo que vieron.

Con un estilo de cine mucho más maduro, es difícil que Jude Law les muestre a sus hijos, la nueva película de ‘Anna Karenina’. Con un estilo teatral bastante original, la película trata de encontrar un ángulo diferente a la famosa novela de Leo Tolstoy. Y con Keira Knightley como protagonista, solo alguien como Jude Law podía interpretar a su marido, un oficial del gobierno de alto rango con quien tienen un hijo, en una historia que toma otro nivel, cuando ella lo engaña con otro oficial mucho más joven.

– ¿Llegaste a ver otras versiones anteriores de Anna Karenina cuando supiste que ibas a hacer una historia tan conocida de Tosltoi?

– No, porque sentí que tenía suerte con esta adaptación que muestra un mapa muy fuerte de temas esenciales del libro. Tom Stoppard es un escritor fabuloso, con un intelecto increíble y a Joe, el director, le encanta ensayar. Crearon una versión tan apasionada que no me pareció necesario buscar nada por otro lado.

– ¿Tener al lado a Keira Knightley ayudó?

– Sí, Keira es extraordinaria. Yo siempre la traté como esta jovencita muy ingenua, por supuesto, uno se olvida que ya hizo treinta películas y es toda una profesional. En esta película tuvimos escenas muy intensas y siempre estaba concentrada, trabajó muchísimo a lo largo de todo el rodaje. Pero ya éramos amigos de antes y claro, así todo se vuelve mucho más fácil.

– ¿Es pura casualidad que en la película ‘Anna Karenina’ te hayan dado el rol de la persona mayor ahora que en Diciembre vas a cumplir 40 años? ¿Te preocupa el paso de la edad?

– No sé si me preocupa tanto como los 10 años que cumplió mi hijo hace poco. Eso sí me importa porque cumplir una cifra de dos números es bastante importante (risas). Pero para mí, al cumplir 40 años siento que tengo la oportunidad de cortar las cadenas, porque entre los 20 y 30 años fue como caminar por un campo de minas. A los 20 me trataban como el chico nuevo que recién entra de la calle y a los 30 no paraban de pegarme para tirarme abajo. Por eso, los 40 me parece una década bastante emocionante, igual que los 50 o los 60, porque los roles tienen más gusto, se concentran más en la actuación, sin prestarle demasiada atención a la fama o lo que uno represente. Semejante futuro es bastante interesante porque es el estilo de trabajo que siempre me interesó. Siempre fui una persona optimista y no es el momento de cambiar. Siento que en el pasado tuve buenas oportunidades, pero ciertamente tengo un señalador que me lleva por la dirección correcta.

– Al principio de la película es difícil reconocerte como alguien mucho más grande y casi calvo ¿Cuando te viste tan transformado en el espejo te reconociste?

– (Risas) Bueno, sí. El cine es un arte muy visual y se puede conseguir bastante con una simple apariencia. Y con el director hablamos mucho sobre lo que queríamos conseguir con mi personaje. A mi me encantó jugar con los pequeños detalles como las uñas, el color de la piel y la apariencia física con la falta de pelo, porque lo hacía más serio. Nos gustó la idea de llamar la atención con su cabeza, para resaltar después el corazón, cuando mostramos un peril mucho más tierno. Se siente. que hay un hombre que a lo mejor se ablandó con el drama que le rompió el corazón. Por eso es siempre excitante buscar nuevas direcciones y probar un look diferente.

– ¿El paso de la edad entonces ayuda? ¿La actuación hoy te resulta más fácil o los desafíos cambian con cada trabajo?

– Cada trabajo nuevo es todo un desafío, seguro. Solo espero que sigan ofreciéndome el estilo de oportunidades que tuve hasta ahora. La clave de una carrera fructífera se basa en la variedad, además de mantener los desafíos personales. No creo que se vuelva más fácil, al contrario, todo se torna cada vez más difícil. Por qué? A lo mejor es la voz interior que trata de llevarme en todas direcciones, ya sea porque uno se conoce más a medida que crece o porque al crecer también crece un poco la sabiduría. A mi no me preocupan las batallas difíciles, no me preocupa volver a casa pensando que tuve que pelear demasiado. Al contrario, me pone orgulloso.

– ¿En qué estilo de roles te sentirías más cómodo?

– No sé si pueda responderte, no lo sé. Me gusta intentar nuevos caminos Supongo que me siento más cómodo tratando algo que me pone completamente incómodo.

– ¿Y la incomodidad de la fama? ¿Se puede comparar la fascinación de la gente sobre las estrellas de cine con la misma fascinación que antes tenía la gente con los aristócratas?

– Diste exactamente en el clavo. Con Anna Karenina, Tolstoi a lo mejor no se dio cuenta que estaba poniendo la lupa en los escándalos de la alta sociedad, juzgando a la gente por no jugar bajo las reglas. Es algo que nos gusta hacer como grupo de animales donde ocasionalmente alguien demuestra que es débil y tenemos que separarlos convirtiéndolos en nuestra víctima. Tampoco sé porque lo hacemos. En cierta forma, mi vida y la atención de mi pasado por las razones equivocadas, en cierta forma resultaron una bendición porque me forzaron a no tener el más mínimo interés en perder mi tiempo en ese lado de la sociedad. Yo no compro ni leo revistas de chismes porque fui una víctima de ellas. Y en una extraña forma, creo que resulto una buena bendición.

– ¿Pero al menos entiendes a quienes quieren saber tanto sobre tu vida personal?

– Me sorprende por completo, porque yo nunca tuve esa clase de interés en nadie y siento que estoy demasiado ocupado. No tengo tiempo para sentarme a leer un libro. Si me queda media hora para leer busco una novela o algún guión. No me veo mirando revistas o diarios para escuchar lo que hace otra persona. Por eso me sorprende que alguien haga algo así. Y si lo hacen, por lo menos, desearía que lean exclusivamente… lo bueno (Risas). soltera, ayer me dijo “¡Me encantaría que Viggo fuera el padre de mi hija!” ¿Te das cuenta la sensibilidad que provocas en las mujeres que te ven, más allá de la actuación, como un símbolo sexual?¿Te das cuenta de esa popularidad?

– No es algo que piense todo el tiempo, pero como todos los actores en este medio, me gustaría que la gente que piensa en mí, me quiera, y no me odie.

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