Vino y rosas para celebrar el centenario de Canberra, la Brasilia australiana

La capital de Australia celebra este 2013 su primer siglo, por lo que desarrolla un amplio programa de actividades artísticas y culturales. La construcción de la Canberra se dio a través de un concurso arquitectónico, de allí su modernidad y sus amplios jardines

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elsalvador.com

Por Texto y Fotografías: EDH

2013-07-20 10:00:00

Canberra, la capital australiana que como Brasilia fue concebida en un estudio de arquitectura, celebra este año su centenario entre los viñedos que producen los pujantes caldos del país oceánico y la tradicional feria floral.

El 12 de marzo de 1913, Gertrude Mary Denman, esposa del entonces gobernador general de Australia, Thomas Denman, anunció el nombre de Canberra tras un concurso para denominar a la futura capital de la antigua colonia británica.

“Canberra es una de las pocas ciudades del mundo planificadas, con un parque, un caleidoscopio de colores y diversas experiencias gracias a sus variables estaciones”, anuncian las voces turísticas de la metrópoli.

Situada entre las más vibrantes Sídney y Melburne, la capital australiana tiene fama de ser una ciudad ordenada y algo aburrida, llena de burócratas y políticos, aunque a cambio aporta amplias zonas verdes y variados festivales culturales y gastronómicos.

Entre septiembre y octubre, Canberra es la sede del festival floral más importante de Australia, un evento que se celebra en la primavera para exhibir una gran gama de flores y esculturas hechas con plantas.

“Floriade”, nombre derivado del latín, exhibe más de un millón de flores, incluidas tulipanes, jacintos, rosas o magnolias, entre otras muchas variedades, además de los tradicionales gnomos, que allí nunca han estado vetados a diferencia de Londres, donde fueron prohibidos hasta este año.

Durante estos meses se han celebrado festivales de cine, exhibiciones, actividades deportivas y hasta el peculiar “DANscienCE Festival”, en el que bailarines profesionales combinan la danza con la ciencia.

El clima frío del invierno austral favorece los viñedos que rodean Canberra y a sus viticultores, que prevén una cosecha inmejorable para los caldos de este año del centenario gracias a las excepcionales condiciones climatológicas del último otoño.

Ken Helms, viticultor con una trayectoria de 40 años al frente de la bodega Helms Wines, dijo al “Canberra Times” que el período largo y seco de maduración ha sido perfecto después de dos años consecutivos malos.

Con él coincidió Frank van de Loo, otro viticultor de la zona de Mount Majura especializado en la variedad española de tempranillo, que espera también una cosecha de excelente calidad.

Ganadora de un certamen arquitectónico

Canberra es de las pocas ciudades nacidas y planificadas en el siglo XX para convertirse en capital, junto con Brasilia (Brasil), Putrajaya (Malasia) o Naypyidaw (Birmania).

Su diseño fue encomendado al arquitecto estadounidense Walter Burley Griffin, una vez elegido un lugar en una zona agrícola en el sureste australiano para resolver la rivalidad entre Sídney y Melburne, que se disputaban ser la sede federal.

El nombre se deriva del vocablo aborigen Kamberra (lugar de reunión), aunque otras fuentes apuntan que su origen podría ser “Nganbra”, que significa “Hueco entre los pechos femeninos”, por su ubicación ación entre el Monte Ainslie y la Montaña Negra.

Bañado por las aguas del lago artificial Burley Griffin, Canberra comenzó a operar como capital de Australia el 9 de mayo de 1927, cuando se abrió la casa del antiguo Parlamento, en el centro de la cuidad, poco después de que el otrora primer ministro, Stanley Bruce, se mudara a la casa de Gobierno conocido como “The Lodge”.

Desde entonces muchas de las decisiones importantes para Australia se han tomado allí, como el envío de tropas a Afganistán, al tiempo que ha sido escenario de la destitución del primer ministro Gough Whitlam en 1975 tras una crisis constitucional.

Inmensos árboles de colores amarillentos o rojo carmín pueblan esta urbe planificada de 367 mil habitantes, donde los conductores tienen la fortuna de no conocer los atascos comunes que otras grandes ciudades tienen y los veteranos tienen espacio de sobra para practicar el críquet.

Canberra posee importantes joyas arquitectónicas modernas como la Galería Nacional de Australia, el Tribunal Superior de Australia, la Biblioteca Nacional, Museo Nacional o el Memorial de Guerra, visitado por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

También cuenta con monumentos importantes, como el Australian War Memorial, homenaje que rindió la ciudad a los caídos en combate durante las guerras en las que han participado las fuerzas australianas.