Uso de estatinas disminuye riesgo de cáncer hepático

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elsalvador.com

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2013-03-30 7:00:00

Un estudio de Taiwán sugiere que quienes padecen hepatitis C crónica tendrían menos riesgo de desarrollar cáncer hepático si toman fármacos para reducir el colesterol.

Esto no prueba que las estatinas previenen el cáncer y un científico ajeno al estudio dice que no hay motivo suficiente para recomendar el uso de esos fármacos para evitar el cáncer de hígado.

“Los estudios de observación disponibles sugieren una disminución significativa, pero leve, del riesgo (de cáncer hepático) en personas con enfermedad hepática crónica que toman estatinas”, dijeron los doctores Hashem El-Serag, de la Escuela de Medicina Baylor, y Michael E. DeBakey, del Centro Médico de Asuntos de los Veteranos de Houston.

Esos ensayos clínicos no pueden probar una relación causa-efecto.

“El defecto de los estudios observacionales, como éste, es que no son aleatorizados y la decisión de administrarles estatinas a pacientes con hepatitis C dependería o no de factores muy asociados con la gravedad de la afección”, precisó El-Serag.

El equipo del doctor Pau-Chung Chen, de la Facultad de Salud Pública de la Universidad Nacional de Taiwán, Taipei, utilizó datos nacionales para seguir a 261 mil personas con hepatitis C entre 1999 y 2010. En ese periodo, un 13 por ciento renovó una receta de estatinas.

En 2011, a 28 mil se les diagnosticó cáncer hepático (uno por ciento anual). Tras considerar la edad, el sexo y las comorbilidades, el equipo halló que los que tomaban estatinas tenían un 50 por ciento menos riesgo de desarrollar el cáncer que los que no lo hacían.

A mayor dosis y mayor antigüedad en el tratamiento, mayor reducción del riesgo de cáncer, según publica el equipo en Journal of Clinical Oncology.

Los investigadores argumentan que las estatinas evitan que se replique el virus de la hepatitis C o retrasan el crecimiento de las células malignas. Pero no pueden probar que los fármacos impidieran que los participantes desarrollaran la enfermedad.

Una limitación, según concedieron, es que no pudieron determinar otros factores asociados con la salud y el estilo de vida que influyen en el riesgo de padecer cáncer hepático, como el peso, el tabaquismo o el alcohol.

Chen consideró que, para ello, se necesitaría un estudio sobre pacientes con hepatitis C que al azar tomen o no estatinas.

El equipo escribe que en Estados Unidos hay 3.2 millones de personas infectadas crónicamente con el virus de la hepatitis C, que se disemina por la sangre. Esa infección eleva hasta 20 veces el riesgo de desarrollar cáncer hepático.

El Instituto Nacional del Cáncer estima que este año se diagnosticará cáncer a 30 mil 640 estadounidenses y que 21 mil 670 morirán por esa causa. —REUTERS