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La
velocidad tiene color
La superioridad de la raza negra, en pruebas de velocidad como los
100, 200 ó 400 metros, es y seguirá siendo la cruz
que llevará por siempre a sus espaldas la raza blanca.
Iris Lima
Deportes
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
La
segunda mejor marca de la historia en los 100 metros planos es de
Michael Johnson. Nadie ha corrido jamás en una competencia
a la velocidad que este norteamericano achocolatado
lo hizo en Sevilla, España. Con una marca de 9.80 segundos,
se colocó a una centésima de su plusmarca mundial.
Sin embargo, en los juegos de Sydney, el logro del griego Konstadínos
Kedéris sorprendió a muchos, por el hecho de haber
sido el primer hombre blanco en imponerse en los 200 metros en un
Mundial aprovechando las lesiones de los estadounidenses Maurice
Greene y Johnson, que mermó la valía del éxito
de Kedéris. Si éstos hubieran competido, lo más
probable es que el griego ni siquiera hubiera tenido oportunidad
de un tercer lugar.
Ahora, ¿qué es lo que marca la diferencia entre atletas
blancos y negros para subirse al podio y coronarse como el primerísimo
en pruebas de velocidad? ¿Hay diferencias significativas?
¿Tienen algo que ver las condiciones ambientales, físicas
o psicológicas?
Siempre los primeros
A nadie le sorprende que en las competencias de velocidad siempre
sea la raza negra quien sobresalga.
Desde el primer Campeonato Mundial de Atletismo, en Helsinki 1983,
los atletas negros han dominado el deporte, de tal forma que no
queda lugar a dudas que tras esa piel morena se esconde algo más
que un simple deseo de figurarse como el mejor atleta del mundo.
A menudo se han postulado hipótesis que han intentado explicar
la superioridad de los deportistas negros para realizar ejercicios
de corta y mediana duración, como las pruebas de 100, 200
y 400 metros planos.
Muchos hablan de que la composición muscular de los atletas
con piel de ébano es la clave para conseguir el éxito.
Sin embargo, al consultar con algunos especialistas, las explicaciones
referentes al tema fueron realmente sorprendentes.
Rapidez innata
El cubano, Rodovaldo Deus, relata que los músculos del cuerpo
humano están dotados de fibras, compuestas de actina (fibras
de contracción rápida) y meosina (fibras de contracciones
lentas). Esta relación es lo que hace a un individuo
más o menos rápido o más o menos lento. Los
negritos, sin lugar a dudas, tienen mayor cantidad de fibras de
contracciones rápidas.
Por su parte, el entrenador cubano de la selección nacional
de atletismo, Ricardo Guadarrama, comparte la opinión de
Deus y, a la vez, asegura que está científicamente
comprobado que la mayoría de los atletas de raza negra tienen
mayor cantidad de fibras musculares de contracciones rápidas.
En los negritos, excepto los de Kenya, África y Etiopía,
predominan más las fibras de contracciones rápidas,
por eso en las carreras de velocidad siempre tienen mayores posibilidades,
dice.
Este cubano afirma que la clave del éxito de la raza negra
está principalmente en la velocidad. La velocidad de
los negros es innata...Un blanco por más que entrene nunca
va a poder superar a los negros, aunque hay excepciones, como en
todo.
Para Guadarrama, el secreto de los atletas negros también
está en el medio que se desarrollan. Generalmente,
los negros tienen una buena cultura física y casi siempre
juegan deportes de alta velocidad, esto les ayuda a desarrollar
las fibras de contracción rápida.
La energía es fundamental
Si bien es cierto que los atletas de piél de ébano
tienen mayor número de fibras musculares de contracción
rápida, también lo es el hecho de que invierten mayor
cantidad de energía en las pruebas de resistencia.
Entonces, ¿cómo hacen para canalizar esta energía
de modo que puedan lograr una mayor resistencia en los músculos?
La respuesta no es nada sencilla.
Los atletas que realizan ejercicios muy intensos, ya sean de corta
o mediana duración como los 100, 200 ó 400 metros
planos, emplean una resistencia anaeróbica-lactácida.
Ésta consiste en utilizar toda la capacidad energética
del organismo con un grado casi ausente de oxígeno, durante
un tiempo determinado (de 8 a 60 seg., fundamentalmente).
Para esto, el músculo invierte sustancias como el ATP (combustible
de los músculos) para poder aguantar una prueba
de resistencia. Luego, el organismo lo va quemando poco a poco hasta
convertirlo en ácido láctico. Este ácido frena
el movimiento de las fibras musculares, produciendo fatiga, calambres
y pérdida de fuerza muscular.
Por tanto, lo que se pretende con este tipo de resistencia es demorar
al máximo la aparición de este ácido, para
poder realizar con éxito el ejercicio.
Para Guadarrama, un atleta que haya sufrido más la creación
de ácido láctico va a ser capaz de soportarlo más.
Un corredor de 400 metros tiene que soportar en un lapso aproximado
de 42 segundos la mayor cantidad de ácido láctico.
Por tanto, tiene que está bien entrenado, pues la producción
de este ácido lo frena completamente, afirma.
Sin embargo, si este es un proceso natural de todo ser humano ¿cómo
es que los atletas de raza negra tienen mayor resistencia que los
de raza blanca?
La respuesta para Guadarrama es simple. Lo que pasa es que
los negros hacen más trabajo en esa zona.
Entonces, ¿qué pasaría si los blancos trabajaran
más su tipo de combustible para resistir en una
carrera de intensidad?
El entrenador cubano asegura que con el entrenamiento, los atletas
blancos podrían mejorar su potencial, pero nunca podría
superar a la raza negra, ya que la genética de los de piel
de ébano les asegura tener un mayor número de fibras
musculares de contracción rápida y el entrenamiento
les ayuda a incrementar, aún más, su potencial.
No obstante, existen excepciones. Una de ellas podría ser
el salvadoreño Eduardo Serpas, quien logró colocarse
entre los finalistas de los cien metros planos, en el Campeonato
Centroamericano de Atletismo Centroamericano y el Caribe, en 1999.
El esfuerzo de Serpas le valió para convertirse en el primer
centroamericano en llegar a una final de atletismo, ubicándose
en el sexto lugar con 10.62 segundos, dejando atrás a cuarenta
competidores de la región. Serpas habría llegado 39
segundos más tarde que el caribeño Obadale Thomson,
quien obtuvo el primer lugar en esta prueba.
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