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Con
las alas cortadas
Marvin la Perica Benítez vive una situación
común del desorden con que se manejan muchas veces los dirigentes.
Su destino en el fútbol ahora está en seguir con Balboa
o emigrar a los Estados Unidos.
Daniel Herrera
Desde
hace un par de semanas, en la agenda de temas del fútbol
nacional, el popular futbolista migueleño, Marvin la
Perica Benítez, tomó el rol protagónico
cuando Municipal Limeño, propietario de sus documentos, y
el Atlético Balboa, equipo que tiene a préstamo al
jugador, se pelean por incluirlo en sus respectivas nóminas
para la presente competencia.
Tras su paso por la selección que participó en la
recién finalizada Copa de Oro, en la que muchos aprobaron
el desempeño del latera derecho salvadoreño, y a cinco
fechas de haber comenzado el torneo Clausura 2002, la Perica
se maneja en una incertidumbre de desconocer cuál será
su futuro equipo en Primera División.
Empero, ante la poca atención que parecen darle los dirigentes
a la situación que atraviesa el jugador, Benítez ha
decidido que si no actúa en este fin de semana, en cualquiera
de los dos equipos, se irá a los Estados Unidos a probar
suerte. Yo lo que quiero es jugar. Yo he hecho un buen papel
con la selección y enb los equipos donde he militado, pero
eso parecen no reconocerlo, comentó.
Balboa reclama que tiene derecho sobre el jugador, ya que en las
oficinas de CLIMA se encuentra el contrato donde se establece que
Municipal Limeño le cedió a préstamo a Marvin
Benítez por la temporada 2001-2002. En teoría, legalmente
el jugador debe militar en el equipo churriero. Por
otro lado, Limeño renuncia al jugador, pero no por ceder
ante la supuesta legalidad, sino por no tener un comprobante
ante la falta cometida por los dirigentes unionenses.
Condiciones
Marvin ha puesto sus condiciones al representativo unionense del
Atlético Balboa para su regreso. Hay un tal ingeniero
Barahona que me prometió cumplir mis condiciones. Hasta la
fecha todavía estoy en la espera. Yo no regreso mientras
no me resuelvan la situación y lo que pido, dijo la
Perica. Mario Osorto, presidente del equipo, también
quedó en hablarle para darle a conocer que ya todo estaba
arreglado, pero tampoco ha dado muestras de buenas intenciones.
Si este fin de semana no juego, yo me voy a los Estados Unidos
a probar suerte con algún equipo aficionado de allá,
aseguró. Los seleccionados tienen la salvedad de poder ser
inscritos hasta el primer partido de la segunda vuelta, pero Marvin
Benítez se niega a esperar tanto para poder jugar.
Yo no entiendo como se manejan muchas veces los dirigentes.
Yo sólo quiero jugar y qie me reúnan ciertas condiciones,
creo que tengo la moral como para poder exigir, señaló
la Perica.
En un primer momento, el zaguero oriundo de San Miguel no quería
volver a Balboa, debido a que no le habían cancelado su sueldo
a tiempo y le adeudaban cierta cantidad de dinero aún. Son
casi cinco mil colones que me deben. Son una de las condiciones
para que yo vuelva, que me paguen, dijo Benítez.
Ante un panorama incierto, el jugador ve muy difícil poder
arreglar con algún equipo, por lo que su opción más
fuerte es viajar a los Estados Unidos. El más afectado
siempre es el jugador. En este caso, no voy a poder jugar. Yo no
sé porque Balboa no cede ante Limeñe así como
hizo FAS con Torres Alegría en Águila, reclamó.
Un fin de semana tienen los dirigentes de Balboa para doblegarse
o seguir manejándose con las irregularidades de siempre,
en cuanto a salarios. De lo contario, un jugador que mostró
poseer un bue nivel en la psada Copa de Oro tendrá que emigrar
ante el capricho dirigencia y las pocas ganas de querer resolver
las cosas sin afectar a nadie.
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