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Ayudar a otros es nuestra principal misión en la vida
Virginia
en la otra parte de la ecuación altruista de la familia Almendárez,
que se ha volcado hacia los salvadoreños.
Claudia Rivera
elsalvador.com
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Renán Almendárez
escucha a su esposa, Virginia, mientras da unas sugerencias
sobre los trabajos de reconstrucción en la capilla
del Niño de Belén, en Santa Tecla. Ambos son
benefactores de esta iglesia.Foto:
EDH / Lissette Lemus
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La vida de este hondureño, quien emigró a los Estados
Unidos en 1982 para convertirse en el locutor hispano más
popular en la Unión Americana, donde más de 22 millones
de personas lo escuchan diariamente, no habría sido la misma
sin el hombro de su esposa, Virginia, quien es el motor de muchas
de sus causas altruistas.
De carácter reservado, esta mexicana que tiene la virtud
de la fe y la entereza, se involucra siempre en los recorridos navideños
del Cucuy, que ya son una tradición en su familia.
Yo creo en el ideal de Renán: si tienes diez, regala
nueve y vive sólo con uno, comenta Virginia al terminar
la jornada de repartición de juguetes en las comunidades
financiadas por su esposo.
Pero no son sólo palabras. Los diez mil dólares que
la familia Almendárez invirtió en los juguetes de
este año, salieron de su propio bolsillo, pues no hubo de
por medio actividades de recaudación.
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Lea además |
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Un
amigo... un gran aliado
Uno es locutor.
El otro es Vicepresidente de la República. La lucha
por la superación de la comunidad salvadoreña
en el exterior es lo que ha llevado a ambos a unir sus fuerzas.
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Además de llevar juguetes a su tierra natal, Honduras, el
Cucuy también realiza obras en la tierra de su
esposa, Jalisco, donde ayuda a reconstruir una iglesia, una actividad
similar a la que efectúa en el colegio Belén, de Santa
Tecla, donde han ayudado a reconstruir la capilla del Niño
de Belén, del cual ambos son muy devotos.
Las obras que ambos realizan en El Salvador tienen una explicación.
La gente salvadoreña siempre ha sido muy golpeada,
pero siempre han estado dispuestas a recibir, explica Renán,
quien dice admirar la tenacidad cuscatleca.
Además, son la segunda comunidad más numerosa
en los Estados Unidos, por tanto son mi oyentes. Soy yo el que estoy
agradecido con ellos, recalcó.
juguetes y sonrisas
El Cucuy de la Mañana concluyó ayer su
visita de dos días por El Salvador, donde repartió
más de 10 mil dólares en juguetes entre cinco comunidades.
- La primera de ellas fue la comunidad Tierra Fértil, ubicada
en Ciudad Arce, departamento de Santa Ana, donde anteriormente Almendárez
contribuyó a reconstruir más de 40 casas.
- La comunidad Renán Almendárez Coello,
ubicada en San Juan Talpa, fue otra de las beneficiadas con la jornada
de juguetes.
- Las comunidades de El Zunganito y La Florida, que también
cambiaron su nombre a Renán Almendárez Coello,
fueron objeto también de la entrega. El Cucuy
reconstruyó ahí 46 viviendas.
- La comunidad Francia, nombrada en honor a la hija
mayor del Cucuy, fue la última estación de este personaje
en su paso por el país.
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