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Un Cucuy que da amor, regalos y esperanza
El
célebre personaje el Cucuy de la Mañana
llegó al país con una misión especial: dar
y recibir lo mejor en Navidad.
Jenny Flores
elsalvador.com
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Acompañado de su esposa, Virginia
Almendárez, el Cucuy besa la imagen del
Niño de Belén, en el colegio Belén, de
Santa TeclaFoto:
EDH / Lissette Lemus
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Un solo fin de semana es suficiente para recibir el mejor regalo
de Navidad: la sonrisa de un niño. Así piensa Renán
Almendárez Coello, mejor conocido como El Cucuy de
la Mañana, el locutor hispano más famoso en
los Estados Unidos, quien llegó el viernes al país
en una importante misión humanitaria: repartir regalos y
alegría entre los niños salvadoreños.
Acompañado de su esposa Virginia, el Cucuy visitó
ayer la comunidad Tierra Fértil, en Ciudad Arce, departamento
de Santa Ana, y la comunidad Almendárez, en San Juan Talpa,
La Paz, cargado de juguetes para todos los niños residentes
en esos lugares.
Por ser devoto del Niño Jesús de Belén,
su recorrido del sábado no podía comenzar de otra
manera más que pidiendo una bendición a esta tierna
imagen, cuya capilla, ubicada en el Colegio Belén, de Santa
Tecla, fue reconstruida gracias a la ayuda del Cucuy,
en julio recién pasado.
En el colegio desayunó con las religiosas, bromeó
con ellas e hizo un largo recorrido por las instalaciones de la
institución, que se vieron afectadas por los terremotos del
año pasado.
Lo que él hace es una gran obra de beneficencia. Nos
ayudó a construir el santuario del Niño de Belén,
un muro, el colegio y nos sigue ayudando, dijo una de las
religiosas que acompañaban a Almendárez en su visita
por el colegio.
Recibir a un hermano
Los preparativos para recibir al Cucuy en la comunidad
Tierra Fértil iniciaron desde muy temprano. Los habitantes
estaban esperando con alegría para recibir a su hermano,
como algunos lo llaman en la zona.
La casa comunal estaba recién pintada, y muchos globos y
palmeras adornaban las paredes del lugar. Un buen grupo de niños
estaba en fila y listo para la repartición de juguetes, el
acto central de la mañana.
Que viva don Renán... que viva, gritaban los
habitantes, mientras aplaudían y agradecían por toda
la ayuda prestada a esa comunidad, conformada por unas 25 familias,
todas afectadas por los terremotos y que ahora tienen casa gracias
a la generosidad del Cucuy.
Ahora estamos contentos porque, además de visitarnos,
nos trae juguetes, dice José Escobar, habitante de
la comunidad, quien dijo encomendar todos los días con Dios
a su benefactor.
Aunque esta era la segunda visita del Cucuy, la población
lo recibía con la emoción de la primera vez. Los aplausos
no cesaban, y al entrar a la casa comunal una canción navideña
con la letra modificada, interpretada por el cuarteto de la comunidad,
le daba la bienvenida.
El Cucuy aprovechó para expresar una vez más
el cariño por los salvadoreños. No soy extranjero,
soy de ustedes, me estoy dando otro regalo de Navidad y es volverlos
a ver a todos ustedes, ese el mejor regalo, dijo frente a
una multitud que tampoco dejaba de agradecerle.
Mucha organización
La entrega de los juguetes en las comunidades de Ciudad Arce y San
Juan Talpa fue muy organizada desde el principio.
Se hizo un censo para conocer exactamente el número de niños
y niñas en cada uno de los lugares y evitar así que
alguno se quedara sin su regalo.
Además, para evitar los retrasos, compramos los juguetes
en El Salvador, para dejar las divisas acá, dijo el
Cucuy.
Su jornada terminó en la comunidad Almendárez, en
San Juan Talpa, conformada también por familias damnificadas
por el terremoto y asistidas por este personaje, que en agradecimiento
nombraron la comunidad en su honor.
La jornada continuará hoy y el Cucuy seguirá
dejando su corazón entre los salvadoreños.
Una grata llegada
Una comitiva de El Diario de Hoy recibió el viernes por la
noche al Cucuy de la Mañana, quien venía
acompañado de su esposa y otros colaboradores.
- En el aeropuerto bromeó con algunos oficiales de Migración,
que fueron testigos de su hilarante humor.
- En esta fecha, el Cucuy suele tomar sus vacaciones,
pero este año decidió pasarla en El Salvador y traer
alegría a muchos niños necesitados del país.
- Pidió que antes de ser llevado al hotel, le condujeran
a la capilla del Niño Jesús de Belén,
ubicada en la capilla del Colegio Belén, en Santa Tecla,
para pedir la bendición antes de iniciar su jornada altruista
por cinco comunidades del país.
- Al Cucuy le acompañan desde Los Angeles su esposa Virginia
Almendárez y un muy fiel colaborador y músico Joaquín
Velasco.
- El dinero utilizado para la compra de juguetes no provino de ninguna
donación, sino de la buena voluntad del Cucuy
y de su esposa.
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