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  Las víctimas del francotirador
Solidaridad ante la muerte

Las familias de las víctimas del francotirador han encontrado la forma de unirse en el dolor y en la vida, que continua.

Francisco Ayala-Silva
En Washington

Carlos Cruz, viudo de Sara Ramos, y otra familiar, lamentan la muerte de la salvadoreña que fue víctima del francotirador en Washington.
Foto: EDH

Sarah Ramos y Lori Lewis Rivera tenían poco en común, pero las unió la muerte. Ambas fueron asesinadas por el francotirador que, durante dos semanas, aterrorizó a la capital de Estados Unidos. Ambas dejaron a dos viudos que ahora son padre y madre de dos niños.

La salvadoreña dejó a un niño de siete años y a un esposo; padre e hijo se llaman Carlos. Lori Lewis, de Idaho, dejó a una niña de tres años, Jocelyn, y a un viudo hondureño, Nelson Rivera.

Luego de las muertes, la generosidad de los habitantes del condado abrumó a ambos padres. El Ejecutivo del Condado (alcalde) de Montgomery, Douglas Duncan, asistió a la misa en memoria de Sarah Ramos y la familia tuvo la visita de cada maestro de la escuela de Carlos Jr.
Jocelyn Rivera recibió tantos regalos que, según su padre, “ni caben en su cuarto”.

Pero los viudos recibirían nuevos obsequios, esta vez de otras víctimas.

Lazos de sangre

James Martin fue la primera víctima del francotirador y murió al amanecer del día en que moriría Sarah Ramos. Era un hombre de extrema amabilidad y su viuda donó la camioneta de James Martin al salvadoreño Carlos Cruz, quien tenía dificultades para adquirir vehículo.

“Es increíble cómo la gente está respondiendo con las familias que sufrieron esta gran pérdida” comentó la emigrante boliviana Blanca Kling, coordinadora de Servicios a la Víctimas de la policía del condado de Montgomery.

Fue en la oficina de Blanca Kling donde se conocieron Carlos Ramos y Nelson Rivera. “Se abrazaron y lloraron juntos” dice ella.

“Nelson le está ayudando a Carlos con los trámites para conseguir las placas y la licencia de su nuevo auto y Carlos le está enseñando a Nelson cómo usar la computadora”, relata.

Ambos padres llevaron a sus hijos a Disneyworld, Florida, el sábado 23 de noviembre. Era un regalo preparado por una emigrante nicaragüense que tiene dos departamentos para vacacionar en Florida.

Asimismo, luego de los ataques se creó la fundación Derecho de las Víctimas que recaudó 260 mil dólares, que serán distribuidas entre las familias de las 10 víctimas fatales y los cuatro heridos que sobrevivieron. A cada familia le corresponde alrededor de $18 mil 500.

Ese dinero se recaudó con donaciones que iban de los $3 a los $70 mil dólares. Una quinceañera pidió a su madre donar el dinero de su fiesta de cumpleaños.

Todas las familias se reunieron el viernes 22 de noviembre, una semana antes del Dia de Acción de Gracias, en una cena ofrecida en el vecindario de Gaithesburg por la ciudadana estadunidense Eve Taylor. En esa cena, cada familia recibió una manta confeccionada por una tribu indígena norteamericana.

Las diez MUERTES

Desde el 2 de octubre, Washington enfrentó la amenaza de un francotirador que por varios días mantuvo en vilo a los habitantes de sus alrededores.

- Al primer tiroteo le siguieron varios con una regularidad y geografía impredecibles, con un saldo de 10 muertos y tres heridos, todos alcanzados por un solo disparo.

- La primera víctima fue James Martin, un hombre blanco de 55 años, alcanzado en un centro comercial de Wheaton. Le siguió otro de 39 años, asesinado mientras cortaba el césped en White Flint.

- Después, el francotirador mató a un hindú de 54 años en una gasolinera de Aspen Hill. La cuarta víctima fue la salvadoreña Sarah Ramos, alcanzada en una oficina postal de Norbeck.

- La quinta víctima fue Lori Lewis, de 25 años. Fue asesinada mientras aspiraba su coche en una gasolinera de Kensington. La sexta muerte fue la de Pascal Charlot, un hombre negro de 72 años, tiroteado mientras cruzaba una calle de Washington.

- El 7 d e octubre, el francotirador cobró la vida de una mujer blanca de 43 años. No fue identificada. Luego disparó contra Dean Harold, de 53 años, mientras reposaba en una gasolinera de Manassas.

- El octavo muerto fue un hombre negro de 53 años, alcanzado también en una gasolinera. La novena muerte fue la de Linda Franklin, de 47 años .

- La última víctima mortal fue el 22 de octubre, cuando el francotirador terminó con un conductor de una autobús alcanzado en Silver Spring .

- El 24 de octubre, las autoridades estadounidenses detuvieron John Allen Muhammad, un veterano de la Guerra del Golfo de 41 años; y a John Lee Malvo, de 17 años .
 

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