| |
Una salvadoreña con ángel
Liz
Figueroa piensa que puede lograr todo lo que se proponga. En estos
momentos, impulsa una propuesta de ley y está convencida
que la convertirá en realidad
Verónica Ferrufino
elsalvador.com
|
|
| Con 52 años, Liz iniciará
una campaña electoral de cuatro años para ser
vicegobernadora estatal. Foto: EDH |
Carisma y tezón son dos cualidades que la Senadora
por el Estado de California, Liz Figueroa irradia en su desenvolvimiento
cotidiano.
Muchos son los títulos que ostenta esta salvadoreña:
Legisladora del Año (1997), Senadora
y La salvadoreña que más alto ha llegado en
el ámbito político estadounidense, entre otros.
Liz Figueroa, de padre y madre salvadoreños, es una empresaria
que nació en San Francisco, California, un 9 de febrero de
1951.
Tuvo estudios ininterrumpidos hasta que llegó a la Universidad
de Berkeley. Ahí, no terminó su carrera debido según
ella a la época en que vivía, donde las
mujeres no podían avanzar mucho en sus carreras.
Se casó y tuvo dos hijos. Su hija mayor, de 29 años
de edad, pronto será también madre; y su hijo menor,
que tiene 26, ya la convirtió en abuela.
Sin embargo, nada la detuvo. Ella cuenta que iba a clases nocturnas
para seguir superándose y aprender y aprender y seguir aprendiendo.
A sus 52 años de edad (y los admite con mucho orgullo), esta
mujer ejemplar ha llegado a alcanzar el cargo público más
importante en los Estados Unidos, es líder de su comunidad
y modelo para quienes la conocen y la siguen.
No olvida sus raíces
Mi país es muy importante para mí, dijo
la Senadora en una entrevista concedida a EL DIARIO DE HOY.
Y lo ha demostrado. Siendo líder de la comunidad de latinos
de California, ha apoyado mucho a los salvadoreños que residen
en ese lugar. Hoy, trasciende las fronteras y quiere también
beneficiar a sus compatriotas que viven en El Salvador.
|
|
| De izq. a der: Carlos Vaquerano, de SALEF,
Liz Figueroa y Wayne Jonson, presidente del Sindicato de Maestros
de Los Ángeles. Foto: EDH |
Este jueves llegó acompañada de una comisión
que busca el apoyo para presentar una propuesta de ley que permita
que maestros salvadoreños se integren al sistema de educación
de su Estado.
Además, junto con el Fondo Salvadoreño-Americano para
el Liderazgo y La Educación (SALEF), Figueroa desea crear
un proyecto de medias becas para que jóvenes salvadoreños
de escasos recursos puedan seguir estudiando una carrera universitaria
y cooperen con el desarrollo de nuestro país.
La educación para la Senadora es esencial y quiere apoyarla
en un 100 por ciento. Su ejemplo muestra lo alto que se puede llegar
al tener la posibilidad de prepararse académicamente.
Así como ayer (jueves), fuimos a visitar unas escuelas
y vi como los niños tienen tanta ilusión de seguir
creciendo, de salir adelante, que tenemos que buscar maneras para
ayudarlos a seguir educándose, afirmó.
El llamado es para la empresa privada y el Gobierno de El Salvador
para que apoyen y le apuesten más a la educación.
Hay algunos que ya están empezando a hacer algo, pero
no es suficiente, aseguró.
Tanto la propuesta de ley para el intercambio de maestros como el
programa de becas, necesita mucho apoyo de todos los salvadoreños.
La visita
Figueroa y su comitiva estarán en el país hasta mañana.
Aunque ha sido poco tiempo, han sentido un gran apoyo.
- Se han reunido con el Presidente de la República, el Vice-Presidente
y la Embajadora de Estados Unidos en el país.
- Los maestros de la comitiva han intercambiado experiencias y puntos
de vista con los docentes salvadoreños.
- Se han reunido con autoridades del Ministerio de Educación
y con legisladores involucrados en la Comisión de Educación
de la Asamblea.
- Los medios de comunicación y las diferentes entidades los
han respaldado, con lo que se ha transmitido un mensaje de apoyo
a sus proyectos que repercutirá a la hora de presentar la
propuesta al Senado.
- La propuesta es bastante viable. Primero, porque la presentaremos
en forma piloto (temporal). Segundo, porque tengo excelentes relaciones
con el Gobernador y su gente. Tercero, porque soy una Senadora.Y
cuarto, porque soy salvadoreña. Nadie puede hacerlo mejor
que yo, afirmó.
|
|